Angela Merkel y Pedro Sánchez, este domingo en Doñana - AFP | Vídeo: ATLAS

Sánchez y Merkel apuestan por controlar las fronteras y actuar en origen para frenar la presión migratoria

El presidente del Gobierno y la canciller alemana defienden «un reparto justo» de los inmigrantes en la Unión Europea

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la canciller de Alemania, Angela Merkel, defendieron este sábado la necesidad de encontrar un «sistema de reparto justo» de los inmigrantes que llegan a la Unión Europea y que tienen derecho a quedarse, puesto que se trata de un «desafío común para todos» los países por la libre circulación de personas. La solución, sentenció la alemana, «no puede depender de la ubicación geográfica de un determinado país». Por eso, hablaron de impulsar un aumento de fondos para el país clave para controlar la presión migratoria sobre las costas del sur de España: Marruecos. Aunque no hablaron de cifras concretas, sí que aseguraron que Alemania sería el principal financiador. «Estamos tratando de desbloquear fondos europeos para dar más medios a Marruecos», señaló Sánchez. «Marruecos es un socio clave, Alemania hará su aporte», matizó Merkel.

Sánchez y Merkel hicieron estas declaraciones en una rueda de prensa conjunta ofrecida en el Palacio de los Guzmanes, sede de la Fundación Casa Medina Sidonia en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde mantuvieron un almuerzo de trabajo de dos horas de duración y coincidieron en la necesidad de afrontar «juntos» el desafío de la inmigración y expresaron que comparten un «enfoque común» de este problema al que pretenden ofrecer soluciones en el Consejo Europeo que los líderes comunitarios celebrarán en septiembre en Salzburgo. El lídero del PSOE reconoció el «liderazgo» de Alemania dentro de la UE y subrayó en varias ocasiones que España y Europa «necesitan» su respaldo para afrontar el complejo problema de la inmigración rechazando «el oportunismo de quienes proponen el retorno a las soluciones fracasadas».

El presidente español reclamó una «visión de conjunto» dado que la inmigración «afecta y encumbe» a todo el continente, si bien resaltó que España es uno de los países más damnificados porque sólo le separan 14 kilómetros del norte de áfrica. Sin embargo, llamó la atención sobre la «distancia infinitamente mayor» que existe en otras cuestiones como derechos humanos y estabilidad política, que cree fundamentales resolver para frenar la llegada masiva de personas a Europa.

Sánchez apostó por afrontar la inmigración «con una visión de conjunto» dentro de la UE, intensificando el diálogo con los países de origen y teniendo presente a Marruecos por ser «uno de los principales socios y también está sufriendo la presión migratoria como país de tránsito».

Por su parte, Merkel manifestó su compromiso para «reforzar las relaciones bilaterales» entre España y Alemania a la hora de afrontar los numerosos retos que Europa tiene por delante, como el de la inmigración, convencida de que «juntos somos más fuertes» que actuando «de forma individual». La canciller de Alemania recordó que Malta o la isla italiana de Sicilia también está «muy cerca» de África, lo que le llevó a decir que «ningún país se puede eximir» del problema de la inmigración y por eso hace falta llevar «una posición común» al próximo Consejo Europeo.

Ambos apuestan por controlar las fronteras y actuar en origen para frenar la presión migratoria. Además, Merkel coincidió en la conveniencia de «intensificar la colaboración con Marruecos» pero también con Túnez, como países de tránsito desde los que los inmigrantes africanos intentan dar el salto a Europa cruzando el mar Mediterráneo.

La visita de Merkel

Sánchez ha invitado a Merkel a pasar los días 11 y 12 de agosto en la finca del Palacio de las Marismillas, en Doñana, donde después de la reunión de trabajo de hoy dedicarán el domingo a una actividad más privada, con una visita a este parque, en el que el presidente del Gobierno pasa unos días de descanso con su familia.

Así, la jornada está dedicada a la naturaleza y Sánchez ha enseñado a Merkel la playa y el Parque Nacional de Doñana y la labor que se realiza desde el centro de cría en cautividad del lince ibérico «El Acebuche» para la defensa y recuperación de especies amenazadas. La parte más privada, en la que ambos conversarán en inglés sin traductores de por medio, incluye asimismo una cena el sábado y una comida el domingo, en los dos casos con sus respectivos cónyuges.