Sánchez viajó ayer a Malí para visitar al contingente militar desplegado en ese país de África Occidental
Sánchez viajó ayer a Malí para visitar al contingente militar desplegado en ese país de África Occidental - EFE

Sánchez quiere pagar 400 euros y el avión de regreso a los inmigrantes

De momento, es una propuesta para los 55.000 malienses residentes en España

Enviado especial a Bamako (Malí)Actualizado:

El Gobierno se sacó ayer de la manga una medida novedosa en su política migratoria: incentivar el retorno voluntario de los inmigrantes a su país de origen, de momento solo para los originarios de Malí, pero con vocación de extenderse a otros países.

La idea, que el presidente del Gobierno le expuso a su homólogo maliense ayer en Bamako, prevé el pago del billete de avión, una ayuda de 400 euros y un suplemento adicional de entre 100 y 1.000 euros si el interesado presenta algún proyecto empresarial en su país de origen. Este programa se vincularía al fondo fiduciario para África de la Organización Internacional de Migraciones (OIM) que, en este momento, cuenta con 3,2 millones de euros. Aunque solo la ayuda de los 400 euros a los 55.000 malienses costaría 22 millones de euros.

Esta idea, que fuentes de La Moncloa enlazan con la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero, fue acogida con entusiasmo por el primer ministro, Soumeilou Boubèye Maiga, por lo que ahora es el turno de que los ministerios de Empleo de ambos países concreten la propuesta.

Sánchez viajó ayer hasta Malí para realizar su primera visita a tropas españolas desplegadas en el exterior y para elogiar la importancia de su labor por la seguridad tanto de la región del Sahel como de España y la Unión Europea. «Es la primera visita a las tropas y he querido que sea aquí en Malí, donde se ayuda a fortalecer la seguridad de la región y de España y de la UE», indicó el presidente del Gobierno ante los 254 militares españoles.

Tuteando a los militares, Sánchez también destacó el «excelente nivel de formación que tenéis y que está reconocido y vuestra extraordinaria capacidad de transmitir ese conocimiento». En este sentido, resaltó la importancia de esta misión que «contribuye a mejorar la seguridad de España y también la de una región como el Sahel, fundamental porque en ella se encuentra el origen de desafíos globales y de amenazas a nuestra seguridad». Y esas amenazas, como el terrorismo, el tráfico de seres humanos o la delincuencia organizada, «no pueden combatirse únicamente en nuestros países».

Más de 22 millones de euros en incentivosLa medida propuesta por el presidente del Gobierno de dar 400 euros a cada uno de los 55.000 malienses costaría 22 millones, aparte del billete de regreso

Tras destacar «la moral alta y la máxima exigencia en el servicio y el compañerismo», y hacer una mención expresa al soldado Carrero, fallecido el pasado mayo, el presidente del Gobierno ofreció un brindis «por España y por el primer soldado, por el Rey».

Primera visita a una misión en el exteriorEn su primera visita a tropas españolas desplegadas en el exterior, el presidente del Gobierno elogió la labor de las Fuerzas Armadas en defensa de la seguridad

La agenda de Sánchez fue ayer intensa. Tras aterrizar en el aeropuerto de Bamako, compartió unos minutos con Hanena Ould Sidi, general jefe de la fuerza conjunta del G-5 Sahel, el dispositivo encargado de las fronteras de Mauritania, Chad, Níger, Malí y Senegal, creada en 2014. A continuación, saludó al destacamento del Marfil, un avión español de carga T10 que combate el terrorismo y apoya la misión de la ONU en Malí, la llamada operación Barkhan de Francia. A pesar de estar estacionados en Senegal, ayer se trasladaron a Malí para saludar al presidente. Desde 2013 han transportado a 26.000 pasajeros y 4.300 toneladas, el 30 por ciento de las necesidades de carga de las tropas francesas.

Un país estratégico

En Malí confluyen varias misiones internacionales, puesto que el país es estratégico tanto para la lucha contra el yihadismo como en el control de la inmigración ilegal en origen. Como insistió ayer Sánchez, las misiones en estos países son esenciales su seguridad, pero también para la seguridad en Europa. Un mensaje con el que entronca con el discurso de su antecesor en el cargo, Mariano Rajoy. No es la única coincidencia en materia de Defensa: a pesar de alguna veleidad antimilitarista de Sánchez en sus tiempos de oposición, y algún arrebato instalado ya en La Moncloa (las bombas de Arabia Saudí), lo cierto es que el Gobierno ha apostado por la continuidad a lo planificado por el Ejecutivo de Rajoy en temas de programas de armamento: en cinco meses se han comprometido 12.900 millones para los próximos quince años.