Pedro Sánchez consuma su legislatura fallida y aboca a España a nuevas elecciones

El presidente comunicará el viernes «su decisión» tras el Consejo de Ministros

Solo superar un cuestión de confianza permitiría a Sánchez alargar la legislatura con las cuentas prorrogadas

Pedro Sánchez afirma la fecha de las elecciones generales hoy, en un congreso de ministros extraordinario

Fecha elecciones generales el 28 de Abril

MadridActualizado:

No por anunciado el golpe fue menor. Al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le costó ayer aguantar el gesto cuando la presidenta del Congreso dictaminó que las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos quedaban aprobadas por 191 votos a favor frente a 156 en contra y 1 abstención. Los partidos independentistas que le auparon a La Moncloa veían el órdago y le retiraban su apoyo parlamentario. Solo Felipe González en 1995, cercado por la corrupción, había sufrido hasta ahora esta humillación parlamentaria.

Fue como si a Sánchez le hubiera caído una condena. Y es que en realidad lo era. La pérdida del órdago que les lanzó a ERC y PDECat sitúa la legislatura a los pies de su final. Convertir esta derrota en un relato de cara a una campaña electoral es el punto en el que se mueven desde hace días las principales figuras del Gobierno y de Ferraz. Según el argumentario socialista el rechazo de los independentistas quiebra la idea que Sánchez ha gobernado en virtud de un pacto con ellos. Esa idea, unida a «la foto» de PP, Ciudadanos y Vox, que entienden que expulsa a Albert Rivera de su espacio electoral, serían las ideas fuerza de la campaña.

El viernes: «la decisión»

Ayer, tras una derrota que el Gobierno asumió como «lo previsible» los miembros del Ejecutivo, de Ferraz y el personal de Moncloa y del partido asumían como algo definitivo el adelanto electoral. Y si el 14 de abril se diluyó en minutos como opción factible, el 28 de abril se consolidaba ayer como la opción más probable. Fuentes del Gobierno apuestan por esa fecha porque creen que les permite rentabilizar más ese relato y porque es la que peor le viene al PP, que desea las elecciones en el superdomingo electoral del 26 de mayo.

En los pasillos del Congreso, fuentes del Gobierno intentaban mitigar la imagen de derrota señalando la caída de los Presupuestos como parte de una estrategia para recuperar a sus votantes descontentos. Una jugada demasiado arriesgada pero de la que están convencidos en el entorno de Sánchez. El presidente del Gobierno abandonó el Palacio sin hacer declaraciones y dejando en el aire las preguntas de la nube de periodistas que le acompañaron hasta la salida.

Durante la mañana de ayer desde el Gobierno se manifestó que, como apunta el artículo 115 de la Constitución, aunque la potestad de disolver las cámaras corresponde al presidente del Gobierno la decisión debe producirse «previa deliberación del Consejo de Ministros». Ayer se barajó la posibilidad de una convocatoria exprés para evaluar la situación pero se descartó por la ausencia de cinco ministros, que nada más terminar la votación partían hacia Marruecos a acompañar a los Reyes en su visita de Estado. Además se quiere que cale la idea de la ruptura con el independentismo. Fuentes de Moncloa aseguraban poco después que habría que esperar al viernes a la celebración del Consejo de Ministros ordinarios y que «la decisión del presidente del Gobierno se dará a conocer al término de la reunión».

Una manera de plantearlo que deja abierta la puerta a que no se trate necesariamente de una convocatoria electoral inminente. Y es que existen inconvenientes para un adelanto electoral tan prematuro, por ejemplo que condicionaría totalmente lo que pasaría unas semanas después en los comicios del 26 de mayo. También se prolongaría con total seguridad un Ejecutivo en funciones. Y se desarrollarían durante el juicio contra el proceso independentista.

Llegar hasta octubre, que es la opción que como mínimo se marcó Pedro Sánchez tras desembarcar en Moncloa, se antoja ya prácticamente imposible. Solo tendría una opción para poder prorrogar el mandato y es someterse a una cuestión de confianza y, de superarla, ver reforzada su legitimidad. «Si Rajoy no aprueba los presupuestos y no anticipa las elecciones, yo le exigiré que, por obligación con la ciudadanía y por responsabilidad constitucional, tendrá que someterse a una cuestión de confianza», dijo Sánchez el 5 de marzo de 2018.

No obstante, personas cercanas al presidente garantizaban ayer que habrá elecciones. «Seguimos en eso», decían en referencia a la fecha del 28 de abril. Un alto cargo del Gobierno descartaba también esta opción. Requeriría volver a contar con el apoyo independentista. Además, su principal socio, Podemos, cree que sin Presupuestos Sánchez debe convocar elecciones. En una entrevista radiofónica, el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha descartado una moción de confianza: «No le veo ningún sentido».

Iglesias llama a Puigdemont

Sánchez siguió desde su escaño un debate que la titular de Hacienda, María Jesús Montero, volvió a convertir en balance y aplauso de los ocho meses de gestión socialista por segundo día consecutivo. De nuevo sin discurso escrito y con mayor maestría que cualquiera de sus compañeros de gabinete. Una evidencia muy comentada estos días en el Congreso.

De nada sirvieron las apelaciones «a la cordura» o «al sentido común» que la ministra dirigió a ERC y PDECat ante la mirada de Sánchez. Tampoco tuvieron éxito los esfuerzos contrarreloj del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, intentando convencer por teléfono al expresidente catalán fugado, Carles Puigdemont, y al portavoz de ERC, Joan Tardà, de que un gobierno progresista es la única posibilidad de encontrar una salida negociada a la crisis catalana. Y en saco roto cayeron también las palabras del otro portavoz soberanista, Aitor Esteban del PNV, preguntándose retóricamente en qué ayuda al diálogo la derrota de los Presupuestos. En una nueva muestra del sinsentido del independentismo, ERC y el PDECat acabaron uniendo fuerzas con PP y Ciudadanos. Los dos partidos que reclaman la aplicación inmediata del artículo 155 en Cataluña y que, según las encuestas, tendrán mayoría para conformar un nuevo gobierno junto a Vox.