Albert Rivera conversa con Antonio Hernando en el Congreso de los Diputados
Albert Rivera conversa con Antonio Hernando en el Congreso de los Diputados - Jaime García

El PSOE buscará a Podemos y C’s para presidir el Congreso

El PP intenta atar al partido de Rivera, y vincula el pacto al acuerdo de investidura

MadridActualizado:

Aunque el PSOE aseguró tras las elecciones que toda la iniciativa queda en manos del ganador, el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, iniciará conversaciones con los portavoces de Podemos, Íñigo Errejón, Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, y el PP, Rafael Hernando, a partir del martes, según fuentes del grupo. Su objetivo no es otro que tantear la posibilidad de construir un acuerdo que permita a su partido conservar la presidencia del Congreso, hasta ahora en manos de Patxi López.

Ferraz aspira a ello para no perder aún más visibilidad después del batacazo en las urnas, aunque sabe que no lo tiene fácil. Los populares no quieren volver a pecar de ingenuos y no abrirán ninguna negociación para la Mesa del Congreso sin conocer la posición previa que cada uno de los grupos mantendrá en el debate de investidura que Mariano Rajoy quiere convocar a finales de julio. « No tiene sentido que se repita el episodio de la legislatura pasada donde Ciudadanos defendió que el presidente del Parlamento debía ser de color distinto al del Gobierno y después votó a candidatos socialistas para ambos puestos», recuerdan fuentes de la dirección del grupo popular.

Por ello, el PP está decidido a presentar candidato al primer sillón del Congreso –podría ser el expresidente de la Cámara Jesús Posada–, y el PSOE es consciente de que, de primeras y hasta que se despejen las negociaciones del Gobierno, no tendrá una respuesta firme del socio potencial de Rajoy: Ciudadanos.

La gran incógnita

La posición final que adoptará esta formación es la gran incógnita, ya que su voto puede ser determinante para las opciones del PP. Y, por ahora, sigue reivindicando que el próximo presidente de la Cámara Baja no debe ser popular, y que no «mercadeará» su apoyo al Gobierno a cambio de este puesto. Si finalmente mantuviera esta postura, el PSOE podría hacerse con la presidencia del Congreso con el plácet de Podemos.

No obstante, esta «infidelidad» a su posible socio de Gobierno le costaría muy caro a Ciudadanos. No en vano, sus escaños sumados a los de PSOE y Podemos solo alcanzan para coronar dos vicepresidencias y dos secretarias de las ocho que tiene la Mesa, –las otras cuatro serían del PP– y la formación naranja podría aspirar, como mucho, a uno de estos puestos.