María Dolores de Cospedal, en el Congreso de los Diputados - ABC

La presión «insoportable» empuja a Cospedal a decir adiós a la política

La exsecretaria política se va con una pulla a Casado: «Un partido que no es capaz de defender a los suyos cuando son atacados injustamente no puede esperar tener la confianza de los ciudadanos»

MadridActualizado:

María Dolores de Cospedal puso punto final a su trayectoria política a las seis de la tarde, cuando hizo público un comunicado en Twitter en el que anunció su renuncia al acta de diputada. Poco antes, desde Helsinki, Pablo Casado volvió a marca una línea roja de separación con Cospedal y con las conductas poco ejemplares y reprobables dentro del Partido Popular. Sin la confianza del presidente del partido, que el lunes la forzó a abandonar el Comité Ejecutivo Nacional del PP, Cospedal precipitó un adiós que tenía previsto dar más adelante, en cualquier caso antes de fin de año, según confesó días atrás.

Casado estaba al tanto de la renuncia definitiva de Cospedal desde la mañana de ayer, cuando le llegó la información procedente del entorno de la exsecretaria general. Cospedal no habló con él hasta la tarde, cuando el líder del PP ya se encontraba en Helsinki, para participar en el congreso del Partido Popular Europeo. La exministra le llamó por teléfono y le informó del comunicado que estaba a punto de publicar en su cuenta personal de las redes sociales. Casado agradeció a su compañera su renuncia «valiente». Muchos en el Grupo parlamentario se enteraron de su decisión solo cuando lo leyeron en las redes sociales.

En el equipo de Casado se lo tomaron con alivio. A nadie se le oculta que Cospedal era ya un lastre demasiado pesado, a pocos días de la campaña electoral en Andalucía. De hecho, sus conversaciones grabadas con el excomisario Villarejo en 2009 fueron utilizadas como arma arrojadiza por parte de Pedro Sánchez en el Congreso para defenderse de los ataques de Casado, que veía cómo su estrategia de oposición chocaba, otra vez, contra el muro de la vieja etapa del PP, relacionada con la corrupción y la trama Gürtel.

Casado convocó a Cospedal el lunes a su despacho en la sede nacional del partido para mostrarle la puerta de salida del Comité Ejecutivo Nacional. La diputada perdió así su posición en el partido, pero se guardó la carta del acta de diputada, así como la presidencia de la Comisión de Exteriores del Congreso y su puesto en la Diputación Permanente. Cospedal había explicado, como informó ABC, que tenía pensado dejar todo antes de fin de año, pero pidió tiempo para irse con la cabeza alta, y sin ligar su despedida a los audios de Villarejo.

Nuevos audios

Fuentes próximas a Casado creen que Cospedal no ha podido aguantar la presión «insoportable», y ha querido apartar los focos de ella y de su marido, pero también del partido. Según temen en Génova, pueden salir nuevas grabaciones, tan comprometedoras o más que las conocidas hasta ahora. Casado ha querido ser muy claro al situar este escándalo fuera de su etapa y de su proyecto, como algo que afecta de forma personal a Cospedal y nada más. Su pérdida de confianza hacia quien le aupó con su apoyo a la victoria de las primarias ha sido determinante para que Cospedal adelantase su decisión. En Helsinki, Casado subrayó que le «honra» la decisión «libre y personal» de dejar su escaño y subrayó que ha pensado en el PP antes que en sus «intereses personales», informa Ep. El líder del PP exigió al PSOE que se aplique la misma vara de medir.

En el comunicado, de tres folios, Cospedal explica que deja su escaño para «liberal al Partido Popular de cualquier ataque, por muy injustificado que este sea, sobre todo cuando estamos en un importante proceso electoral en Andalucía». Insiste en que ella nunca ha mentido y reconoce que desde el congreso nacional del PP tenía decidido abandonar la política. «Tenía previsto dejar la vida pública al término de una transición ordenada» de sus responsabilidades. De hecho, en septiembre dimitió como presidenta del PP de Castilla-La Mancha, y en octubre confirmó que no sería candidata en Madrid, como se rumoreaba.

Cospedal confirma que tenía previsto dejar su escaño «dentro de unos días», y nunca pensó que lo fuera a hacer «en un ambiente así». La exsecretaria general del PP se despide con una pulla a su presidente de partido:«Siempre he creído que un partido que no es capaz de defender a los suyos cuando están siendo injustamente atacados no puede esperar que los ciudadanos confíen en él».

La que fuera todopoderosa número dos del PP, presidente del PP de Castilla-La Mancha y ministra de Defensa asegura que ha cometido muchos errores en su vida, pero no acepta que uno de ellos sea haberse reunido con Villarejo, al que se refiere como«responsable de una empresa autorizada por el Ministerio del Interior». Está convencida de que cumplió con su obligación al intentar obtener información justo cuando empezaron a conocerse los escándalos de corrupción. Solo admite que se equivocó al pedir a su marido, Ignacio López del Hierro, que le ayudara en una interlocución «que no era fácil».

Confianza en los afines

En el equipo de Casado aseguraron ayer que el caso de Cospedal no afectará «nada» a las personas afines a la exsecretaria general que la apoyaron en las primarias, y acabaron en puestos relevantes del PP de Casado. En concreto, subrayaron que el líder del PP confía «al cien por cien» en la portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Dolors Montserrat.