Echenique, Iglesias, Errejón y Montero durante un Consejo Ciudadano Estatal en 2015
Echenique, Iglesias, Errejón y Montero durante un Consejo Ciudadano Estatal en 2015 - MAYA BALANYA

Podemos celebra hoy un Consejo Ciudadano para empezar a preparar las elecciones de 2019

Los de Iglesias se conjuran con el fracaso en Cataluña de diciembre y las movilizaciones de la calle como principales ejes para configurar sus estrategias

MadridActualizado:

Algo más de un año por delante y mucho por hacer. Podemos comienza a preparar desde este sábado las elecciones europeas, autonómicas y municipales que tendrán lugar en 2019. Para los de Iglesias, que aterrizaron en la política institucional hace cuatro años, 2018 se vislumbra de dos maneras: por un lado, como un «año raro», por el simple hecho de que previsiblemente no habrá ninguna cita electoral –Podemos lleva inmerso en una carrera electoral continua desde su aparición– y, por otro, y como consecuencia de lo anterior, como una oportunidad de prepararse con tiempo ante lo que se avecina.

La labor de la formación se presenta complicada por varias cuestiones. La primera, el desarrollo de los acontecimientos recientes, con Cataluña como el mayor fracaso electoral de una formación acostumbrada a crecer o a estancarse, pero no a perder. El mal resultado de Catalunya en Comú-Podem en los comicios autonómicos catalanes forzó un claro «deberíamos haber hecho las cosas mejor» de un Pablo Iglesias que, al igual que su partido, ha experimentado importantes caídas en intención de voto en las encuestas.

Desde ese momento, Podemos envainó la defensa de la plurinacionaldiad y de un referéndum pactado para Cataluña para recuperar con más fuerza que nunca reivindicaciones de una agenda social que ellos mismos admitieron haber descuidado durante la mayor crisis territorial de la Historia reciente de España. Las pensiones, la educación, la desigualdad entre hombres y mujeres o las personas dependientes han vuelto a ocupar la agenda de los de Iglesias. Una posición que se ha visto reforzada con la ola de movilizaciones que se vienen sucediendo desde hace meses, desde las reivindicaciones de los pensionistas hasta la huelga feminista del 8-M.

Que la política vuelva al espacio público puede ser visto por Podemos como un balón de oxígeno después de la incomodidad institucional en la que se han visto en lugares como el Congreso de los Diputados, cuyo máximo exponente fue la moción de censura que Pablo Iglesias perdió ante Mariano Rajoy. Por ello, tanto el fracaso en Cataluña como las protestas de las últimas semanas y el llamamiento de la formación a protestar en las calles –lo que han denominado «primavera de movilizaciones»– servirán como ejes para preparar los comicios de 2019, teniendo en cuenta que pueden suceder muchas cosas hasta que lleguen las citas electorales.

El censo y las alianzas

Otro de los problemas de Podemos deviene directamente de su configuración, tanto interna como externa. Internamente el partido se encuentra en un proceso de depuración de su propio censo, que desde su nacimiento ha estado marcado por la figura de los «inscritos», personas que simpatizan con la formación y que participan en la toma de decisiones a través de un simple registro electrónico. En torno a un 40% e estas personas llevaban más de un año sin participar en los procesos del partido, por eso, en Podemos se trabaja por regularizar a los inscritos a través de su identificación mediante el documento nacional de identidad (DNI) con el objetivo de llevar un mejor control de su militancia.

A nivel externo, los de Iglesias tienen por delante la tarea de permear los entornos más rurales y reforzar sus estructuras allí donde ya existen. Y la forma de hacerlo será a través de confluencias como la que lideran en el Congreso de los Diputados. La negociación de acuerdos y candidaturas (especialmente con formaciones con experiencia y cierta relevancia, como Izquierda Unida), así como las marcas y nombres con las que concurrirrán será uno de los elementos a los que dediquen más esfuerzo y dedicación. Iglesias dará este sábado un discurso inicial ante el Consejo Ciudadano Estatal y posteriormente habrá un debate con propuestas.

Después del Consejo, el siete de abril, Podemos celebrará el encuentro «En Marcha», un cónclave para dar el pistoletazo de salida definitivo a la preparación de las elecciones y en el que se preparará a cargos y militantes de cara a los comicios.