Pablo Iglesias y Pablo Echenique en un Consejo Ciudadano Estatal de Podemos
Pablo Iglesias y Pablo Echenique en un Consejo Ciudadano Estatal de Podemos - EFE

Podemos celebra hoy un Consejo Ciudadano para definir su estrategia respecto al nuevo Gobierno

El cónclave estará marcado por el conflicto abierto entre la cúpula del partido y la dirección andaluza

MadridActualizado:

El cambio en el Gobierno tras la moción de censura que sacó del Ejecutivo a Mariano Rajoy ha sacudido cada rincón del tablero político, y Podemos no es ajeno a ello. Los de Pablo Iglesias han pasado de apenas tener influencia política a ser una de las principales llaves de la gobernabilidad de un Ejecutivo que se sostiene con 84 diputados y que tiene enfrente al partido mayoritario en el Congreso de los Diputados. Por eso, la dirección de Podemos ha convocado un Consejo Ciudadano Estatal para debatir sobre la nueva situación y definir una estrategia.

La primera opción de la formación fue la de entrar en el Gobierno socialista, pero Pedro Sánchez dejó claras sus intenciones de gobernar en solitario, algo que en Podemos entienden como un «error», ya que a su juicio deja un Ejecutivo débil ante una serie de compromisos adquiridos en la moción de censura (medidas sociales, cambios presupuestarios, o resolución de la crisis territorial catalana, entre otros). Ahora el partido deberá definir, más que una posición concreta, una estrategia con la que pautar las reacciones ante las diferentes medidas y gestos del nuevo Gobierno.

En sus primeras semanas tras la moción, Iglesias ha mostrado dos versiones diferentes de Podemos en función de las acciones del Ejecutivo. Con el rescate del Aquarius y la decisión de acoger a los 629 refugiados embarcados, Iglesias reafirmó su respaldo al Ejecutivo en este tipo de decisiones, al igual que hizo con el nombramiento de más mujeres que hombres en los diferentes ministerios. Sin embargo, el secretario general de Podemos también la ofrecido su cara menos amable a Sánchez en otras cuestiones. Cuando se publicó que el recién elegido ministro de Cultura Màxim Huerta había defraudado a Hacienda, Iglesias fue uno de los primeros líderes en pedir su dimisión, en un tono que recordó mucho al que utilizaba en su oposición al PP –denminó al ministro «M. Huertas», como solía hacer con Mariano Rajoy, «M. Rajoy».

Esto puede interpretarse como una demostración a Sánchez de lo que pasa cuando se gobierna en solitario y en minoría –el propio Iglesias le vaticinó un «calvario» al presidente del Gobierno–, pero en el partido son conscientes de que la decisión de no incluir a Podemos en el Ejecutivo es, hoy por hoy, firme. En el Consejo Ciudadano se profundizará en el nuevo rol de la formación, pero algunas de las líneas ya demuestran ciertas intenciones, como la de elevar la presión en materia social.

Esto se puede apreciar, por ejemplo, en las preguntas orales que los diputados de Unidos Podemos le realizarán al Gobierno en su primera sesión de control en el Congreso, el próximo miércoles. Pablo Iglesias le preguntará al presidente si está dispuesto a que las pensiones se actualicen al IPC y a impulsar permisos, remunerados al cien por cien, de maternidad y paternidad iguales e intrasnferibles. Esta pregunta llega después de que Sánchez anunciase que gobernaría con los Presupuestos del anterior Ejecutivo.

La portavoz de En Comú Podem, Lucía Martín, le preguntará al Gobierno cuándo va a ordenar a Instituciones Penitenciarias el traslado a cárceles catalanas de los líderes independentistas encarcelados, una pregunta que llegará una semana después de que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, le pidiera a Sánchez el acercamiento de los presos. Además, el líder de IU, Alberto Garzón, le preguntará a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, si va a revisar la regla de gasto y las limitaciones presupuestarias de los ayuntamientos y del resto de administraciones públicas, una de las principales batallas que mantuvieron los denominados ayuntamientos del cambio con Montoro, siendo el caso más sonado el del Consistorio de Madrid.

Conflicto con Teresa Rodríguez

Pero más allá del contenido del Consejo Ciudadano, en Podemos no van a poder centrar toda su atención en definir una nueva estrategia. Al cónclave están llamados todos los secretarios generales autonómicos del partido en los distintos territorios, y la cúpula del partido no atraviesa su mejor momento con la dirección andaluza. Tanto es así, que antes del Consejo, la líder en Andalucía, Teresa Rodríguez, y el secretario de Organización, Pablo Echenique, se reunirán para tratar de calmar los ánimos y de llegar a un acuerdo antes de que comience el cónclave.

El conflicto se mantiene abierto a raíz del reglamento de Podemos Andalucía para confluir con otras fuerzas políticas de la Comunidad de cara a las elecciones municipales y autonómicas de 2019. Este reglamento contraviene, a juicio de la dirección, algunas normas fundamentales recogidas en el reglamento estatal, normas referidas al sistema de primarias, al censo, o al nombre de las candidaturas. Desde posiciones críticas con la dirección andaluza se ha acusado en varias ocasiones a Rodríguez de tratar de articular un partido político paralelo a Podemos.

Basan sus argumentos en la marca registrada por la líder andaluza, Adelante Andalucía, que no lleva el nombre de «Podemos» en la candidatura, así como en la intención de Rodríguez de celebrar primarias conjuntas con Izquierda Unida, dos decisiones que contravienen las normas fijadas por Pablo Iglesias y refrendadas por los inscritos del partido en una consulta interna. El jueves, la líder anticapitalista anunció que celebraría primarias en Podemos Andalucía antes de conformar las candidaturas con otras fuerzas, algo que la dirección del partido recibió con alivio, aunque insisten en que todavía quedan por resolverse cuestiones fundamentales.

La reunión entre Echenique y Rodríguez será clave tanto para determinar el desarrollo del Consejo Ciudadano como para resolver el conflicto con Andalucía.