Vídeo: Estos son los rostros clave del caso Gabriel Cruz - Efe

Los personajes clave del caso Gabriel Cruz

El acosador de la madre, la abuela, Ana Julia... estos son los perfiles del suceso que ha conmocionado a España

MadridActualizado:

Trece días de tensa espera es lo que ha durado la desaparición de Gabriel Cruz. Trece días que separan el 27 de febrero y el 11 de marzo. Trece días en los que media docena de nombres han protagonizado uno de los sucesos más traumáticos que se recuerdan. El primer sospechoso, la abuela paterna, Ana Julia... Estos son los nombres propios de este desafortunado caso.

D. M. F. A., el acosador de la madre. Al tercer día de la desaparición del niño, la Guardia Civil detenía a un hombre que tenía una orden de alejamiento interpuesta por Patricia Ramírez, madre de Gabriel. Este hombre, que responde a las siglas D.M.F.A, es aficionado al «running» y estaba obsesionado con Patricia, «speaker» habitual de muchas carreras. Ella interpuso una orden de alejamiento tiempo atrás y él la incumplió manipulando su pulsera electrónica en las horas siguientes al suceso. Eso le puso en la diana pero pronto fue descartado por la policía. Ahora está en prisión por saltarse dicha orden de alejamiento.

Carmen, la abuela paterna. El niño desapareció entre las 15.30 y las 15.45 horas del 27 de febrero, cuando recorría los 100 metros que separan la casa de su abuela Carmen de la vivienda de sus primos en Las Hortichuelas. Esto provocó un enorme disgusto en la abuela, que se sintió culpable de su desaparición. De todas formas, su declaración fue clave para resolver el caso: ella recordó ante los agentes que Ana Julia había abandonado su casa solo instantes después de que se marchara el pequeño.

Ángel David Cruz, el padre. A pesar de que en las primeras horas del secuestro se corrió la voz de que había sido detenido, nunca lo estuvo. Prestó declaración como todos los demás y, al contrario que su pareja Ana Julia, colaboró con la Guardia Civil desde el minuto 1 del suceso. Él fue también el primero en consolar a su madre (abuela paterna del pequeño) tras la desaparición de Gabriel.

Ana Julia. La abuela paterna aseguró que ella salió de casa al poco de marcharse Gabriel y eso la puso entre los sospechosos. Que solo unos días después «encontrase» una camiseta del niño en un paraje de sobra rastreado no hizo sino acelerar el proceso. A partir de ese momento, la Guardia Civil estuvo muy encima de ella. La siguió durante horas y el 11 de marzo detuvo su coche cuando trasladaba el cuerpo de Gabriel envuelto en mantas dentro del maletero.

Patricia Ramírez, la madre. No se separó de una bufanda azul que le regaló por Reyes en todos los días que duró la incertidumbre. Ejemplo de entereza, sospechaba de Ana Julia casi desde el primer día, pero se mantuvo al margen por recomendación de la Guardia Civil. Cuando Ana Julia fue detenida, lejos de perder la calma, Patricia mandó un mensaje sereno a los medios: «Os pido en nombre de mi hijo que lo que tiene que inundar ahora mismo España son los mensajes de esperanza y cariño que había hacia Gabriel y ese movimiento de buenas personas y no la rabia y el odio».

Gabriel, la víctima. Salió de casa de su abuela paterna como tantas otras veces: para ver a sus primos. Víctima inocente de un delirio inexplicable, murió estrangulado el mismo día de su desaparición. Era un niño alegre, que no hablaba con desconocidos y que no se iba solo por el campo. Le gustaba la montaña pero le fascinaban especialmente el mar y los peces, de ahí el mote de «pescaíto» que le pusieron en casa y que será imagen de su recuerdo.