Pascua Militar

Nuestro compromiso con España

«Nuestra Constitución ha creado ese marco de convivencia en el que todos tienen cabida y que garantiza los derechos y libertades como nunca se había hecho en nuestra Historia»

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Celebramos este 6 de enero la Pascua Militar instaurada por el Rey Carlos III en 1782, con ocasión de la toma de Menorca a los británicos. Su celebración es de extraordinaria importancia porque en presencia de Su Majestad el Rey, tenemos la oportunidad de hacer un balance de lo realizado por las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y el Centro Nacional de Inteligencia durante el año terminado, marcando los objetivos para el año que empieza.

Esta conmemoración tiene para mí una especial importancia, como ministra de Defensa. En primer lugar, porque será mi primera celebración ostentando dicho cargo. Desde el 7 de junio de 2018, en que tomé posesión del mismo, he podido comprobar muy directamente el trabajo generoso, silencioso y eficaz que desempeñan las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. Con las más elevadas cotas de formación y profesionalidad, se mantienen como garantía de estabilidad, justicia, paz y progreso, no solo en España, sino en el mundo, en las misiones de paz que con tanto heroísmo y generosidad desempeñan en los escenarios más difíciles y arriesgados.

Además, nuestra Constitución en su artículo 8, les ha otorgado la altísima misión de ser garantes del ordenamiento constitucional, todo un sistema de derechos y libertades, sin los cuales y sin el respeto a los valores básicos de todo Estado de Derecho, la convivencia no es posible.

Por eso para mí, resulta además tan importante, esta celebración de la Pascua Militar, porque acabamos de celebrar el 40 aniversario de nuestra Constitución, norma que nos ha permitido 40 años de estabilidad, y que ha llevado a España a ocupar un protagonismo en Europa, que nos otorga un escenario de modernidad y progreso. Nuestra Constitución, ha creado ese marco de convivencia, en el que todos tienen cabida y que garantiza los derechos y libertades, como nunca se había hecho en nuestra Historia. Esos derechos son patrimonio de todos los españoles y nadie de manera irresponsable, tiene derecho a ponerlos en riesgo.

Por eso, es tan esencial la misión que nuestra Constitución otorga a las Fuerzas Armadas de defensa de los valores constitucionales, como lo es también, el firme compromiso de nuestros Ejércitos en la búsqueda de la paz y libertad en el mundo, en el marco de lo establecido por la Carta de Naciones Unidas. De los más de 120.000 hombres y mujeres que conforman las Fuerzas Armadas, más de 3.000 trabajan en Misiones de Paz en Oriente Medio, Europa, África, Asia e Iberoamérica.

Desde que tomé posesión como ministra, no me he cansado de repetir que por todas estas razones, la política de Defensa es una política de Estado, al margen de consideraciones o utilizaciones partidistas. Es una política que debe mirar al futuro apostando firmemente por la modernidad de las Fuerzas Armadas. Por esas razones hemos hecho estos últimos meses un esfuerzo importante, que ha permitido el impulso de programas como los S-80, las fragatas F-110, la actualización de los aviones Eurofigther, los vehículos de combate VCR 8x8, los helicópteros NH90, la modernización de los helicópteros Chinook o la renovación de los satélites de comunicación. Inversiones que generarán además un importante impacto en la economía y en la industria de Defensa española, creando más de 8.500 puestos de trabajo en los próximos años.

Pero con ser importantes estos programas, hemos de priorizar lo mejor que tienen las Fuerzas Armadas, sus hombres y mujeres y sus familias, que como decía antes, con dedicación, generosidad, discreción y esfuerzo, cumplen cada día la defensa de los altos valores que les son encomendados. Todos ellos tienen que ser nuestro principal objeto de atención, además de manifestar públicamente la satisfacción que sentimos por su trabajo. Es esencial que nuestra sociedad conozca y valore el papel de las Fuerzas Armadas y para ello estamos poniendo todo nuestro esfuerzo en la elaboración de un nuevo Plan General de Cultura y Conciencia de Defensa.

No puedo concluir, sin hacer mención a algo que resulta esencial para mí, y que es el impulso del liderazgo internacional de España en todos los ámbitos y en el de la Defensa. Hacemos y seguiremos haciendo una apuesta firme y decidida por nuestros compromisos internacionales, tanto en la OTAN, como en la UE, implicándonos al máximo en el desarrollo y consolidación de la PESCO.Hay mucho que hacer, pero siempre con la eficacia, generosidad y entrega con lo que lo hacen nuestras Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y el Centro Nacional de Inteligencia. Gracias a ellos podemos vivir en un mundo más libre, más pacífico y más seguro.

Margarita RoblesMargarita Robles