Dos mossos frente a una mesa de votación en un colegio electoral del referéndum ilegal del 1-O
Dos mossos frente a una mesa de votación en un colegio electoral del referéndum ilegal del 1-O - AFP

Los papeles de los MossosLos mossos antiterroristas, la pieza clave para politizar a la policía autonómica

La Policía acusa a la Comisaría General de Información de los Mossos de obedecer a «consignas políticas» y subordinar al Cuerpo al plan ilegal

Madrid/ BarcelonaActualizado:

La Policía Nacional acusa a la unidad antiterrorista de los Mossos d’Esquadra de ser la pieza clave para lograr la subordinación del Cuerpo autonómico al plan independentista ilegal, dirigido por la Generalitat depuesta de Carles Puigdemont. En un informe enviado a la Audiencia Nacional, y al que ha accedido ABC, la Policía señala a la Comisaría General de Información de los Mossos como «la parte medular» para implicar al Cuerpo en el «procés», al servicio de los políticos secesionistas.

El análisis policial de la documentación que los Mossos iban a quemar el pasado 26 de octubre señala a este departamento, el encargado de investigar y perseguir todas las amenazas contra la sociedad catalana, entre ellas el terrorismo. La Comisaría General de Información obedeció «consignas políticas» y fue la unidad «de confianza» del Govern para implicar a la policía autonómica en el plan independentista, según las conclusiones que la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional saca de la documentación salvada de ser quemada.

36 cajas con material sensible

El rol de los Mossos d’Esquadra en el proceso independentista ilegal es investigado por la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, quien atribuye al antiguo jefe de los Mossos, Josep Lluís Trapero, dos delitos de sedición, y no descarta acusarle en el futuro de pertenencia a organización criminal. La magistrada considera que Trapero facilitó la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre y «la proclamación de una república catalana, independendiente de España, siendo consciente de que desarrollaba una actuación al margen de las vías legales», desobedeciendo a la Justicia. Es el responsable de la «inacción» de los Mossos.

Esta juez ya dispone sobre su mesa de estos dos informes de la Policía Nacional, que exponen que la documentación incautada confirma la subordinación de los Mossos al plan ilegal, que comenzó con la declaración de ruptura del año 2015. «Su implicación en el "procés" era determinante», expresan los investigadores, que destacan el rol de la Comisaría General de Información para controlar a todo el Cuerpo.

La Policía alcanza esta conclusión tras estudiar toda la documentación interceptada en las tres furgonetas de los Mossos, 36 cajas plagadas de material «sensible» que los agentes autonómicos pretendían quemar y destruir en una incineradora. El material rescatado procedía y había sido gestionado en su totalidad, además, por esta Comisaría, según las conclusiones de la Policía. Los funcionarios que transportaban este material también pertenecían al área de Información, revelan los informes. A los pocos minutos de la intervención -en la ciudad de Sant Adrià de Besòs, al norte de Barcelona-, un intendente de la Comisaría General de Información de los Mossos se personó en el lugar, para interesarse por lo que allí sucedía.

La Comisaría General de Información persigue a las organizaciones criminales y recopila toda la información operativa sobre conflictos laborales y sociales, y la actividad institucional. Son, al fin y al cabo, los agentes que actúan de paisano, que trabajan en la sombra, sin rendir cuentas de forma inmediata al juez, y que controlan las calles para no perder de vista cualquier amenaza. Fuentes que conocen su funcionamiento explican que esta área se encarga de la labor policial relacionada con los partidos, tanto por su forma de trabajar a largo plazo, como por la materia, y que tiene relación directa con los órganos políticos. Está vinculada a la función de inteligencia.

Según la Policía Nacional, y dentro del engranaje del proceso independentista ilegal, esta unidad gestó las actas policiales del 1 de octubre, «con reiteradas indicaciones» para manipularlas y trasladar la idea de que trataron de impedir la votación. También era la responsable de la documentación incautada sobre el acoso a la Guardia Civil del 20 de septiembre, el supuesto espionaje político a los contrarios al «procés» y otras actividades policiales.

Veintiocho líderes secesionistas -antiguos gobernantes, parlamentarios y agitadores callejeros- son investigados por rebelión en el Tribunal Supremo, acusados de alentar una insurreción para alcanzar la independencia por un camino ilegal, enfrentando a la sociedad catalana contra el Estado.