Torra presidió ayer el Gabinete de Coordinación Antiterrorista en Barcelona
Torra presidió ayer el Gabinete de Coordinación Antiterrorista en Barcelona - Inés Baucells

Del «lobo» al «loco solitario»

Las circunstancias personales, como en el caso de Cornellá, son claves en el camino hacia la radicalización

MadridActualizado:

El camino hacia la radicalización de un potencial terrorista presenta una serie de elementos comunes que suelen tener origen en las circunstancias personales y psicológicas de quien lo emprende. El ataque cuchillo en mano protagonizado ayer por un argelino de 29 años en la comisaría de los Mossos d´Esquadra de Cornellá (Barcelona) está siendo investigado como un atentado motivado por los problemas que sufría su autor, Abdelouahab Taib.

Expertos en terrorismo consultados por ABC coinciden en la necesidad de estudiar los perfiles de los atacantes para poder combatirlos. Los denominados «lobos solitarios» -a quienes los cuerpos de la lucha antiterrorista prefieren llamar «terrorista autónomo» para quitarle tintes románticos- responden a dos perfiles.

Florentino Portero, profesor de la Universidad Francisco de Vitoria y analista experto en geopolítica y terrorismo internacional, sostiene que «el lobo solitario puro» es aquel que «se ha radicalizado a través de internet o de los medios de comunicación sin contacto físico ni telemático con un adoctrinador, algo muy poco habitual».

Por ello, los servicios de información de la Policía Nacional también englobaron en la categoría del «lobo solitario» al terrorista que tiene contactos puntuales con sus líderes, está durmiente y, de repente, atenta él solo, aseguran fuentes policiales. En Europa aproximadamente el 95 por cien de los detenidos por yihadismo tienen conexión con grupos o células estructurados y jerarquizados, donde ya «dejamos de tener lobos solitarios, pasando a ser yihadistas bajo idearios de Al Qaida o Daesh, o simplemente yihadistas con ideario radical sin un grupo de preferencia», afirman desde CV2Group, empresa española de ciberinteligencia que analiza los canales yihadistas.

El 95 % de los detenidos por yihadismo tienen conexión con grupos o células estructurados y jerarquizados, según expertos en ciberdelincuencia

«En España se han detectado casos de lobos solitarios en chats de Telegram y chats de Whatsapp, pero en un muy reducido número, casi siempre marroquíes o españoles de origen marroquí», añaden. En cualquier caso, para Florentino Portero es «imposible» que un joven se radicalice y se convierta en una amenaza para la seguridad pública sin que su entorno se dé cuenta». Siempre se cuenta con «el silencio cómplice de las familias musulmanas, que callan porque no quieren líos», añade.

Lo habitual es que haya un momento en el que aparece la figura clave del captador. Este suele buscar chavales con problemas de autoestima y dedicados al menudeo de drogas y la pequeña delincuencia. Es el perfil de un joven que siente que la sociedad lo ve como «un mierda»: no tiene estudios, no tiene trabajo y complica la vida a su familia. «Ahí el captador le dice que en vez de ser un mierda vas a ser un muyahidín, un soldado de Alá, y vas a tener respeto», relata Portero. Por eso las circunstancias personales son tan importantes en el viaje hacia el yihadismo.

El «lobo» descubre que hay una incompatibilidad entre su cultura, el Islam, y la del país en el que reside o en el que incluso ha nacido. El adoctrinador le dice que su cultura es incompatible con todas las demás y solo cabe el conflicto. Y de ahí a la victoria, a la que solo se llega mediante la yihad.

Mohamed Alami Susi, fundador y presidente de la Asociación Amigos del Pueblo Marroquí Itran, creada en Barcelona en 1999, asegura a este diario que existe un caladero en «menores que son tutelados y una vez que cumplen 18 años los dejan en la calle sin un permiso de trabajo». Se pregunta «qué favor hacemos a quienes deberían haber sido devueltos a su país de origen».

En el caso concreto del atacante de Cornellá, el inspector Serafín Giraldo, portavoz de la Unión Federal de Policía, hace un llamamiento a esperar el resultado de las pesquisas de un hecho protagonizado «más por un loco solitario, un perturbado sin conexiones terroristas, que por un lobo solitario».

De internet a Siria

En numerosos casos la captación no se realiza en persona, sino que el futuro yihadista peina la red y termina en brazos de las redes terroristas. Hay quien deja a su familia o, según ahondan fuentes de la Guardia Civil, «abandona su empleo». El paso siguiente es el viaje a Siria.

Daesh aprovecha esta fase para reforzar los preceptos radicales de los individuos captados, que también reciben formación en materia terrorista antes de regresar. Entonces, explican las mismas fuentes, se desactivan un tiempo: «Quedan a la espera de que les den consignas para atentar». Estas órdenes pueden referirse a reunirse con otros individuos para crear una célula o a echarse a la calle para causar el mayor número de muertes posibles.