El expresidente balear Jaume Matas
El expresidente balear Jaume Matas - EFE

Jaume Matas deberá volver a sentarse en el banquillo por otra causa de presunta corrupción

La juez acusa al expresidente balear de varios delitos en el marco del caso Son Espases, en el que se investigaron presuntas irregularidades en la adjudicación de las obras del hospital del mismo nombre

Palma de MallorcaActualizado:

La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, Martina Mora, ha dictado este martes un auto en el que decreta la apertura de juicio oral contra el expresidente del Gobierno balear Jaume Matas, dos ex altos cargos autonómicos y un empresario, en el marco del caso Son Espases. En dicha causa, iniciada por el juez José Castro, se investigaron las presuntas irregularidades que se habrían cometido en 2006 a lo largo del proceso de adjudicación de las obras del Hospital de Son Espases, ubicado en Palma de Mallorca.

La juez considera a Matas autor responsable por inducción de dos delitos de prevaricación o uno continuado de prevaricación. Además, le atribuye un delito de fraude a la Administración y otro de malversación de caudales públicos. Asimismo, la magistrada considera al expresidente balear autor material de dos delitos de tráfico de influencias. Deberán sentarse también en el banquillo por el caso Son Espases la exconsejera de Salud Aina Castillo, el exdirector general del IB-Salud Sergio Beltrán y el empresario Jesús Peinado. Además, la empresa Global PM Consultores SL será la responsable civil subsidiaria.

En su auto, la magistrada requiere a los acusados que presten una fianza solidaria de 29.500 euros, bajo apercibimiento de que de no hacerlo en el plazo de veinticuatro horas, se procederá al embargo de sus bienes «en cuantía suficiente hasta cubrir la suma fijada». Contra esta resolución no cabe la presentación de recurso alguno, excepto en lo relativo a la situación personal de los acusados.

Antecedentes del caso

El proceso de adjudicación de las obras de Son Espases fue controvertido y complejo. Inicialmente, se habían presentado seis ofertas para optar a construir el nuevo hospital, las de Sampol, Ferrovial, Dragados, OHL, Testa y Acciona. La Mesa de Contratación excluyó en un primer momento a las dos primeras empresas, por lo que sólo quedaron cuatro en liza. En una reunión posterior, convocada para el 21 de julio de 2006, la Mesa de Contratación tenía previsto dar a conocer a la empresa ganadora del concurso, que en principio iba a ser OHL. Su oferta había sido la mejor valorada previamente por una consultora externa contratada por el Gobierno balear —Global PM— y por el IB-Salud. Sin embargo, ese día no se hizo ningún anuncio y la adjudicación quedó aplazada de forma momentánea.

Con posterioridad, en la reunión celebrada por la Mesa de Contratación el 7 de diciembre de 2006, las obras fueron adjudicadas finalmente a Dragados y no a OHL. Para que la balanza se inclinase definitivamente hacia Dragados fueron decisivos dos informes posteriores al elaborado por Global PM, en concreto, uno del Colegio de Ingenieros y otro del Colegio de Economistas. Ambos informes fueron solicitados por el Consejo Consultivo, organismo independiente que había sido requerido por el Gobierno balear para participar también en el proceso de selección.

Las obras de Son Espases empezaron a principios de 2007, en el tramo final de la última legislatura presidida por Matas. Tras las elecciones autonómicas de mayo de aquel año, el socialista Francesc Antich pasó a presidir la Comunidad. Una de las primeras decisiones de Antich fue la de seguir adelante con el proyecto del futuro nuevo hospital, cuyas obras concluyeron en octubre de 2010. Desde entonces, Son Espases es el centro hospitalario de referencia en el Archipiélago.

Por lo que respecta al juicio que se celebrará ahora en la Audiencia Provincial de Palma en relación a este caso, deberá dilucidarse si Matas presionó de algún modo para que OHL fuera la ganadora del concurso convocado por el Govern, si bien, como se ha señalado ya, sería finalmente Dragados la empresa que ejecutaría el proyecto de Son Espases. Cabe recordar, en ese contexto, que OHL presentó en su momento un recurso ante la Justicia por no haber ganado el citado concurso, si bien el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Palma confirmó en septiembre de 2014 la legalidad de la adjudicación de las obras a Dragados.

Causas ya juzgadas

Hasta principios de 2017, Matas había sido condenado en firme en dos de las piezas del caso Palma Arena ya juzgadas y resueltas. En un caso, debió cumplir una condena de nueve meses y un día de cárcel por tráfico de influencias, en concreto por favorecer a un amigo periodista con una subvención. En el otro caso, debió abonar 9.000 euros de multa por cohecho, al considerar el jurado que había presionado a un hotelero para que contratase a su esposa, Maite Areal. Con posterioridad, en febrero del pasado año, el tribunal del caso Nóos condenó a Matas a tres años y ocho meses de cárcel por un delito de prevaricación —en concurso con falsedad y malversación— y otro de fraude. Dicha pena se encuentra recurrida ante el Tribunal Supremo.

Más recientemente, el pasado mes de octubre, la Audiencia Provincial dictó una sentencia en la que absolvió a Matas del delito continuado de fraude a la Administración en el marco de las piezas separadas número 8 y 9 del caso Palma Arena. Dichas piezas trataban sobre la presunta contratación irregular de los tres arquitectos que construyeron el velódromo. El tribunal sí condenó a Matas a ocho años de inhabilitación para cargo público, por un delito continuado de prevaricación.

Fue también en octubre cuando la Audiencia Provincial dictó una sentencia en la que absolvió a Matas del delito de tráfico de influencias, en el marco de la pieza separada número 3 del caso Palma Arena, conocida como el caso Ópera. La citada pieza trataba sobre la presunta contratación irregular del arquitecto Santiago Calatrava por parte de Matas, a principios de 2007, para que elaborase un anteproyecto para la construcción de un futuro palacio de la ópera en Palma. El tribunal sí consideró a Matas autor de un delito de prevaricación, por lo que le impuso una pena de siete años de inhabilitación.

Con posterioridad, en noviembre del pasado año, el expresidente balear llegó por vez primera a un pacto con Anticorrupción, en el marco de las piezas separadas 13 y 14 del caso Palma Arena. Dichas piezas trataban, respectivamente, sobre la campaña de publicidad para el Mundial de Ciclismo en Pista de 2007 y sobre un patrocinio concreto para ese evento. Matas reconoció que prevaricó en este caso, lo que le supuso siete años de inhabilitación, pero no un nuevo ingreso en la cárcel.