El líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante su intervención en la sesión de control al Gobierno
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante su intervención en la sesión de control al Gobierno - EFE

Iglesias impone a sus fieles en las listas para frenar la caída de Podemos

Dimite el secretario general de Málaga por rechazar el reparto en la lista unitaria con IU

MadridActualizado:

El «pablismo» ha monopolizado las listas de Podemos para las elecciones generales del 28 de abril. Las pugnas entre los sectores por el liderazgo del partido y los malos resultados que auguran las encuestan empujan a la dirección nacional a colocar a sus fieles estratégicamente a lo largo de las circunscripciones de España. Los puestos de salida, algunos seleccionados mediante un proceso de primarias y otros a dedo, se han reducido a las personas de confianza del secretario general, Pablo Iglesias. El baile de nombres con respecto a los comicios de 2016 es un intento desesperado de frenar la caída en picado a la que se enfrenta el partido. Aunque esto les genere conflicto en algunos territorios.

Iglesias propuso al secretario de Organización, Pablo Echenique, para encabezar la lista a la Cámara Baja en Zaragoza y gracias al apoyo del sector oficialista salió elegido «número uno» en las primarias provinciales. En la última legislatura Podemos solo logró un diputado, Pedro Arrojo, que no repetirá en estos comicios, de los siete que aporta la capital aragonesa. Con Echenique la formación se cerciora de mantener el escaño porque su mediático cargo como coportavoz y su pasado como secretario general en Podemos Aragón le brindan el sostén suficiente para entrar en el Congreso.

En 2016, Podemos rompió el bipartidismo en Navarra irrumpiendo con dos diputados; la portavoz adjunta en el Congreso, Ione Belarra, y Eduardo Santos. Este último, sin embargo, no se presentó a las primarias para repetir en la lista. Quien liberará ahora la candidatura después de conseguir el apoyo de las bases será Ione Belarra, que cubrió la ausencia de la «número dos» del partido, Irene Montero, durante su baja y se ganó la confianza de Iglesias. La portavoz adjunta es una apuesta segura para la formación.

No en vano, la vicepresidenta cuarta de la Mesa del Congreso, Gloria Elizo, cambia Toledo para ratificar su escaño por Madrid. En las circunscripciones pequeñas y medianas el orden de los partidos es clave porque muchos votos no se traducen en escaños. En las provincias grandes, en cambio, el reparto es más proporcional. Será la diputada Teresa Arévalo quien recoja la plaza que deja Elizo y se enfrente en Toledo contra Ciudadanos, que supera a Podemos, y contra Vox, que avanza en los sondeos.

Limpieza de errejonistas

A pesar de que los sondeos apuntan que la confluencia se desinfla, el pasado 27 de febrero Podemos e Izquierda Unida reeditaron el «pacto de los botellines» de 2016 para garantizar que concurrirán a las generales bajo la marca de Unidas Podemos. IU encabezará un total de trece listas, en su mayoría para el Senado, pero, curiosamente, los primeros dos puestos de Málaga están reservados para el coordinador estatal de IU, Alberto Garzón, y para otro comunista. El diputado y líder de Podemos Málaga, Alberto Montero, dimitió ayer molesto con que IU cope la candidatura.

Mediante una carta, a la que ha tenido acceso ABC, Alberto Montero lamentó «que Málaga sea la única provincia de España sin un candidato de Podemos en puestos con opciones reales de salida» y lo consideró «una afrenta a la militancia de Podemos». En los comicios generales de 2015 el ahora exlíder encabezó la lista de Podemos por Málaga. La formación logró entonces dos diputados, mientras que IU no sacó ninguno. En junio de 2016, cuando concurrieron en confluencia, volvió a ser el número uno de la candidatura y Unidos Podemos consiguió dos escaños, el suyo y el de Eva García de IU.

Alberto Montero, que tampoco repetirá como diputado en la legislatura que viene, es abiertamente errejonista. Ahora volverá a la Universidad de Málaga de la que era profesor y donde, de hecho, colocó a Íñigo Errejón como investigador externo, informa J. J. Madueño. De los 46 diputados que tenía Podemos en la XII Legislatura -sin contar con sus confluencias- solo repetirán 24. Y de los que apoyaron a Errejón en Vistalegre II solo queda en el equipo de Iglesias una diputada, Ángela Rodríguez, por Pontevedra.