Pescadores de Cádiz o Huelva, entre los más perjudicados
Pescadores de Cádiz o Huelva, entre los más perjudicados - EFE

El final del acuerdo pesquero con Marruecos hace temer el futuro del sector en España

Rabat considera «una línea roja» su soberanía sobre las aguas saharauis, donde se pesca más del 90% de las capturas de la flota europea , pero afectará al comercio español por culpa de no haberse renovado

MADRIDActualizado:

El acuerdo pesquero entre Marruecos y la Unión Europea (UE) ha expirado este sábado mientras las negociaciones entre ambas partes se prolongan sin haber conseguido de momento cerrar un nuevo texto, en el que tendrá mayor peso el aspecto político marcado por alcanzar una formula aceptable sobre el conflicto del Sáhara Occidental.

La parte política fue la más complicada durante estas negociaciones, que arrancaron el pasado abril y que se han renovado esta semana en Bruselas, debido a que se celebraron en el contexto del fallo del Tribunal de Justicia Europeo del pasado mes de febrero, que estableció que las aguas del Sáhara Occidental no eran de soberanía marroquí.

Este veredicto choca con la posición firme de Rabat que considera «una línea roja» su soberanía sobre las aguas saharauis, donde se pesca más del 90% de las capturas de la flota europea en el marco del acuerdo actual. Según varias fuentes cercanas a las negociaciones consultadas por Efe, se ha conseguido acercar posturas entre ambas partes y señalaron que el aspecto político ha quedado «cerrado», pero no dieron detalles sobre los nuevos términos del pacto que concilian entre la decisión del Tribunal Europeo y la postura marroquí.

Al mismo tiempo, las fuentes añadieron que quedan ahora por perfilar aspectos técnicos antes del cierre de un nuevo protocolo, relacionados con la partida económica, las especies y las cantidades capturadas, entre otros. «El aspecto político tiene la última palabra en estas negociaciones», dijo a Efe el investigador marroquí en cuestiones de la pesca, Mohamed Naji, quien añadió que Rabat no aceptará un acuerdo que separe las costas saharauis del resto de las aguas marroquíes.

Naji cree en el «carácter equilibrado» del acuerdo actual por favorecer los intereses económicos de la parte europea, aportar mejoras socio-económicas al sector pesquero marroquí, y por beneficiar a la población local saharaui. El investigador marroquí sostiene además que los beneficios políticos de este acuerdo pesquero «son más importantes» para Marruecos, para defender su tesis sobre la «marroquinidad» del territorio saharaui. El acuerdo pesquero, firmado en 2014, permite el acceso a un máximo de 126 buques de la UE a la zona de pesca de Marruecos en el Atlántico para capturar especies pelágicas y demersales, a cambio de una contrapartida financiera por parte de la UE de 30 millones de euros anuales y 10 millones aportada por los armadores.

Tras la expiración de este protocolo, la flota comunitaria que faena en aguas marroquíes tendrá que abandonar mañana los caladeros, lo que provocará una suspensión temporal de la actividad pesquera europea y concretamente la andaluza. Naji estima que un cese provisional de la actividad de los barcos europeos en las aguas marroquíes generará un «reposo biológico» de las especies, pero advirtió contra las desventajas de un retraso prolongado en la firma de un nuevo pacto y su impacto negativo sobre los intereses de ambas partes.

Por su parte, el presidente de la patronal pesquera europea (Europêche) y secretario general de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA), Javier Garat, dijo a Efe por teléfono que aunque se acelere la conclusión de un nuevo acuerdo, la suspensión temporal de la actividad de los armadores europeos podría durar. En caso de concluir un nuevo protocolo, hay un proceso de ratificación que requiere que el futuro acuerdo tiene que aprobarse por el Parlamento europeo, y en paralelo, por el Consejo de Gobierno y el Parlamento marroquí, explicó Garat. «Lo peor ha ocurrido, y los barcos tienen que salir de las aguas marroquíes», deploró Garat, quien añadió que el Gobierno español prevé ayudas para la flota española tras expiración del actual pacto.