Puigdemont, en una imagen e este fin de semana
Puigdemont, en una imagen e este fin de semana - Efe

«Casa idónea para futuras recepciones selectas»

La Generalitat planeó perfectamente agasajar a quien estuviera dispuesto a escuchar su discurso

MadridActualizado:

«Casa idónea para futuras recepciones selectas». Esa era la descripción hallada en un documento en papel encontrado en la Delegación de la Generalitat de Cataluña en Francia. Bajo el epígrafe «Estrategia de Suiza 2017», los independentistas reflejan su plan para internacionalizar el desafío secesionista: «La labor de captación de adeptos a la causa a través de importantes personalidades afines al proceso independentista». Se trata de agasajar a quien esté dispuesto a escuchar su discurso, las bondades de la Cataluña independiente y la supuesta opresión de España.

Según desvela el informe del Tribunal de Cuentas al que ha tenido acceso este periódico, quien prestaba su casa era un alto directivo de una multinacional estadounidense. Su nombre aparece en un listado de diputados, periodistas y entidades con las que la Generalitat trataría de entrevistarse a lo largo de 2017.

A una de esas cenas fueron convocados diez comensales, entre ellos diputados suizos. El gasto ascendió a 1.915 euros y se bebieron ocho botellas de vino por un precio de 633 euros. A la hora de pagar, la factura se dividió en tres partes. La delegación asumió una quinta parte, al igual que Diplocat, y el resto lo sufragó la Asamblea Nacional Catalana (ANC), cuya dirección en Suiza estaba a cargo de María Soler.

Otras de las actividades de las delegaciones relacionadas con la promoción del procés fue la creación de un «Grupo de Amistad Parlamentaria Suiza-Cataluña» para «establecer contacto con nuevos consejeros nacionales y de los estados para sumarlos al Grupo de Amistad y presentarles la situación política de Cataluña», donde aparecía a continuación nombres agrupados en «firmantes de la interpelación Forcadell y grupo de Amistad por conocer». Además de mantener el contacto con los consejeros, otra de las misiones era «ampliar la red de medios de comunicación y establecer nuevos contactos de prensa, para conseguir la publicación de artículos en los diarios principales en defensa del Parlamento y de la Democracia en Cataluña». Dinero público al servicio de las tesis independentistas. Todo regado con buen vino.