Arrimadas interpela a Torra en plena polémica por la seguridad - EFE/ VÍDEO: ATLAS

Arrimadas acusa a Torra de ser un «peligro público»

El presidente vuelve a enmendarse sobre la vía eslovena y el apoyo a los Mossos

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Como dos realidades políticas paralelas, el debate sobre Cataluña en el Congreso se celebró ayer de manera simultánea al pleno del Parlamento catalán, una sesión en la que presidente Quim Torra, no es novedad, volvió a enmendarse, a matizar sus palabras, en una nueva escenificación de su torpeza política. Su apuesta por la vía eslovena, su descalificación del trabajo de los Mossos d’Esquadra... el temporal desatado por sus palabras barrió la cámara en forma de resaca política, con la oposición arremetiendo contra el presidente y la tensión en aumento a poco más de una semana para la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona.

«El camino hacia la libertad es, ha sido y será siempre cívico, pacífico y democrático. Ninguno de los diputados independentistas no sabrá hacerlo de ninguna otra forma», aseguraba ayer Torra para desmentir que su defensa de la llamada «vía eslovena» implique justificar la violencia. Contestando a Inés Arrimadas (Cs), que le acusó de formar parte del «club de fans de la guerra de los Balcanes», Torra aseguró que alude a Eslovenia solo hasta el referéndum de autodeterminación de 1991, y no al conflicto bélico que llegó a posteriori. El presidente respondió a la líder de la oposición que «solo es fan de la democracia y la justicia».

Torra también tuvo que rectificar sus palabras respecto al trabajo de los Mossos, contestando a la CUP, que le exigió ceses en Interior, asegurando que «no se pueden atacar los cordones policiales». Lo que el pasado fin de semana era una actuación impropia de una «policía democrática», ayer era una defensa de un cuerpo cuyos mandos, como ha informado ABC, amenazan con dejar a la Generalitat en la estacada si no se les apoya. El propio consejero de Interior, Miquel Buch, insistió en su particular acto de constricción que ya comenzó en su reunión con los mandos y llegó a asegurar que «en ningún caso» los Mossos han recibido injerencias políticas de su parte o del presidente Torra. La oposición le acusó de «maniatar» a la Policía autonómica, en alusión a su falta de intervención en los cortes de autopistas del fin de semana.

«¿Está amenazándonos?»

La suave autoenmienda de Torra en cuanto a Mossos y Eslovenia no le valió para nada a una oposición que acusa al Govern de irresponsable. Quien intervino con más dureza fue Inés Arrimadas, que advirtió al presidente que él, junto a Pedro Sánchez, será el responsable de todo lo que pueda pasar en Cataluña. Por ello, y frente al «caos» y el «peligro público» que implica la presidencia de Torra, Arrimadas exigió al Gobierno que aplique el artículo 155 e intervenga Cataluña. El momento de tensión llegó cuando Arrimadas exhibió un cartel con el número 155, lo que luego fue respondido por el portavoz de JpC, Eduard Pujol, rompiendo desde el atril un cartel similar, lo que a su vez fue contestado por diputados de Cs rasgando fotos de los CDR cortando carreteras. Torra, replicando a Arrimadas por su petición de 155. «¿Es una amenaza? ¿Está amenazándonos? Porque esto suena a amenaza, y yo le agradecería a usted y a todo el mundo, a la coalición del artículo 155, que nos deje de amenazar porque, ¿sabéis qué? Hemos perdido el miedo», aseguró. «Quiere hacer de Cataluña un territorio sin ley en manos de los CDR. Criminaliza a los demócratas y cuestiona a la Policía», replicó la líder naranja.

En este ambiente se prepara Cataluña para la reunión del Consejo de Ministros del día 21. Torra se dirigió a Pedro Sánchez para que no asuma la «las tesis de la derecha» sobre la violencia en Cataluña y traiga a Barcelona «política y no policía».