Sede de Monte di Paschi en Siena
Sede de Monte di Paschi en Siena - REUTERS

El BCE revisa sus estímulos presionado por Italia

Los rumores de intervención señalan a Monte dei Paschi, el banco más antiguo de Europa

Corresponsal en BerlínActualizado:

La banca italiana será la invitada ausente a la reunión que celebra hoy el Consejo del BCE en Fránkfurt. A Renzi fuera del gobierno y un posible adelanto electoral, se suman informes sobre la banca italiana poco alentadores. La agencia de calificación Fitch ha modificado a «negativa» la perspectiva del sector financiero italiano en 2017 y señala como epicentro de la crisis a Monte dei Paschi, que requiere una recapitalización de al menos 5.000 millones de euros antes de fin de mes.

Monte dei Paschi es el banco más antiguo de Europa, fundado veinte años antes de que Colón descubriera América. Su caída desencadenaría sin duda una crisis bancaria de todo el sector italiano, que acumula 360.000 millones de euros en préstamos dudosos.

Solo en la jornada del martes, los acreedores retiraron una cuarta parte de las nota subordinadas y en Frankfurt se rumorea que la única salida puede ser la ayuda estatal o una intervención del BCE. El presidente de Monte dei Paschi, Marco Morelli, estuvo el martes en Frankfurt para conversar con funcionarios del BCE sobre las condiciones de un posible rescate.

Uno de los consejeros del BCE, Ewald Nowotny, ha puesto por delante que «nuestra tarea es la política monetaria de la zona euro, no la situación en un país», señalando además que el rendimiento de los bonos italianos «no es alarmante» y negándose a comparar el referéndum italiano con el Brexit británico en cuanto a nivel de incertidumbre. Las conversaciones del presidente de Monte dei Paschi con el BCE disfrutan de la confidencialidad absoluta del banco con su supervisor, pero fuentes citadas por la agencia Reuters aseguran que el programa de compra de activos es lo suficientemente flexible como para destinar un importe extra a la adquisición de bonos italianos y los analistas coinciden en que, de entrada, Draghi anunciará hoy una extensión de los estímulos monetarios más allá de marzo de 2017.

La política europea está orientada a no consentir que los contribuyentes carguen con los fracasos de los bancos, pero la caída de Monte dei Paschi también dejaría a su supervisor en entredicho y eso inclinará al BCE, sin llega el momento, a tratar de evitar la quiebra.