Nadia Calviño, ministra de Economia, de cuyo departamento depende el FROB
Nadia Calviño, ministra de Economia, de cuyo departamento depende el FROB - Maya Balanya
Economía

Rescate bancario: el FROB cumple diez años con unas pérdidas de 45.000 millones

El ente creado por el Gobierno ha movilizado casi 60.000 millones en este decenio, con los que se evitó que el descalabro de las cajas tumbara la economía nacional

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Más de 10.000 millones de euros de deuda financiera y alrededor de 45.000 millones de pérdidas acumuladas. Son las dos grandes cifras con las que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) encara su décimo aniversario. Este organismo cumplirá sus primeros diez años de vida el próximo 26 de junio. Fue creado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero cuando la crisis había puesto al desnudo las vergüenzas de una considerable lista de cajas de ahorros. Sus cuentas se desmoronaron al estallar la crisis, germinada en una fatal combinación de excesos financieros y de fiebre especulativa inmobiliaria.

Las descalabradas cuentas que se daban en una gran parte de cajas hizo saltar las alarmas. Había sobrados motivos para el sobresalto, no solo por la dimensión del problema -afectaba a una importante porción del sector financiero- sino también porque, si no se hacía frente a esa hemorragia, el país se arriesgaba a unos efectos en cadena que amenazaban con contagiar a todo el sector financiero y con provocar un colapso en la economía del país. Irlanda, Portugal y Grecia daban fe de hasta dónde podía llegar el desbarajuste, y también de las durísimas consecuencias que tenía a pie de calle.

Para esquivar ese negro horizonte, el Gobierno se decidió a desplegar una estrategia de rescate del sector financiero. Tocaba la «demolición controlada» de entidades que estaban heridas de muerte; favorecer la reconfiguración del sector impulsando concentraciones y absorciones que ayudaran a digerir el problema; y todo ello, a su vez, garantizando unos flujos de liquidez para que el tejido financiero siguiera funcionando mientras la crisis apuraba a las economías domésticas y empresariales.

Cuenta de resultados del FROB (en millones de euros)
Cuenta de resultados del FROB (en millones de euros)

Las autoridades lo tuvieron claro: el rescate y saneamiento del tejido financiero iba a tener un coste elevado; pero, si funcionaba, iba a evitar un precio colectivo mucho más grave en el caso de que no se actuara a tiempo y el dominó acabara en colapso económico.

La misión cumplida

El objetivo esencial se consiguió: se completó esa «demolición controlada» de cajas fracasadas, se salvó lo que se pudo, y se conformó un sector financiero más concentrado, más sólido, y saneado.Todo ello, eso sí, a un alto precio, mucho mayor que el que se anunció como cálculo inicial cuando se puso en marcha el FROB.

Este organismo nació con una dotación de 9.000 millones de euros, pero al final ha consumido 59.000 millones. La inmensa mayoría de ellos, casi 57.000 millones, han sido aportados por el Estado; el resto, 2.253 millones de euros, procedieron de los fondos de Garantía de Depósitos de bancos, cajas y cooperativas de crédito.

De esos 59.000 millones movilizados, 54.300 han sido utilizados para el rescate e intervención de entidades financieras; unos 2.200 millones para participar en la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), conocida popularmente como el «banco malo»; y unos 2.500 millones son abonos o provisiones por garantías asumidas por el FROB frente a posibles contingencias asociadas a ventas de activos.

El dinero que ha recuperado el FROB le ha llegado por dos vías: de un lado, vendiendo las entidades que adquirió por la vía del rescate; por otra, cobrando parte de las ayudas que concedió en su momento al sector financiero. En cualquier caso, el capital que ha retornado al FROB ha sido mínimo comparado con el que ha desembolsado en estos diez años. En total, de los 59.000 millones movilizados, hasta el momento ha recuperado 5.911 millones. Y los activos que le quedan por vender -su participación en BFA-Bankia- los tiene valorados en su balance en menos de 10.000 millones de euros, y aún así está por ver cuánto obtendrá realmente el día que ejecute esa venta.

Deuda con el Tesoro

La razón de ser del FROB explica, en sí misma, las pérdidas que acumula la entidad. No se creó para ganar dinero, sino para evitar un colapso económico; y, desde el primer momento, se tenía asumido que la operación iba a tragarse dinero a lo grande. Así las cosas, hasta el pasado 31 de diciembre el FROB acumula unas pérdidas de 44.818 millones de euros. Y este 2019 se calcula que sumará otros 122 millones de euros de números rojos, según las estimaciones recogidas en los presupuestos de esta entidad y asumidas por el Gobierno. Pese a lo abultado de la cifra, perder 122 millones parece una nimiedad si se echa un vistazo al pasado del FROB. En 2011 se anotó unos números rojos de 10.557 millones de euros, y al año siguiente las pérdidas ascendieron a 26.060 millones. Fueron los dos años críticos en los que se tuvo que emplear a fondo el rescate bancario.

Actualmente, junto a esos casi 45.000 millones de pérdidas acumuladas, el FROB arrastra una deuda a largo plazo de 10.430 millones de euros. Es el dinero que le debe al Tesoro, su fuente de financiación. Durante el presente ejercicio se prevé que ese nivel de endeudamiento se mantenga estable. El precio de esa deuda es la causa de los actuales números rojos del FROB, por lo que el impacto real que tienen dichas pérdidas es muy relativo -al final, el dinero acaba en manos del Estado-. Los gastos financieros que soporta el FROB rondan los 126 millones de euros al año, y sus costes de personal los cinco millones. A ello ha y que sumar también varios millones más de otros gastos de explotación. Frente a ello, sus ingresos se limitan a apenas 19 millones de euros, que proceden de la tasa que las entidades de crédito tienen que pagar para cubrir la actividad del FROB.