Volkswagen ya tuvo que pagar miles de millones de dólares en Estados Unidos por el fraude
Volkswagen ya tuvo que pagar miles de millones de dólares en Estados Unidos por el fraude - REUTERS

Primera multa a Volkswagen en Alemania por los motores trucados

«Volkswagen acepta la multa y con ello reconoce su responsabilidad», dice el texto sobre la multa, que deberá pagarse en un plazo máximo de seis semanas al estado federado de Baja Sajonia

BerlínActualizado:

Desde que estalló el escándalo de los motores diésel trucados, en 2015, Volkswagen solo ha tenido que responder con sanciones y multas en EE.UU.. Durante la última campaña electoral, la canciller Merkel optó por el pragmatismo y dio prioridad a los 800.000 empleos del sector automovilístico alemán, de manera que la empresa parecía haberse ido de rositas, sin consecuencias en los tribunales por una manipulación para ignorar la legislación medioambiental de todo el planeta y que afectó al menos a 11 millones de vehículos. La Fiscalía de la ciudad alemana de Brunswick, sin embargo, ha apretado las tuercas a la directiva y la empresa ha anunciado en un comunicado emitido desde su sede central en Wolfsburgo que ha aceptado pagar una multa de 1.000 millones de euros.

«Volkswagen acepta la multa y con ello reconoce su responsabilidad», dice el texto sobre la multa, que deberá pagarse en un plazo máximo de seis semanas al estado federado de Baja Sajonia. Sentado este precedente, pueden llegar muchos otros, no solamente en Alemania sino también en toda Europa.

Varias asociaciones de defensa del consumidor han valorado como «muy positiva» la multa, aunque se siguen quejando de que no tenga ningún efecto para los usuarios de los automóviles afectados. «En principio es algo para saludar que Volkswagen finalmente comience a asumir su responsabilidad en el fraude», ha dicho el presidente de la Asociación Federal de Consumidores de Alemania, Klaus Mülle, recordando sin embargo que la decisión judicial no cambia en lo inmediato la situación de quienes compraron un coche de esta marca afectado por el fraude y que no han recibido compensación alguna respecto a los perjuicios que les ocasionó la empresa.

Volkswagen ya tuvo que pagar miles de millones de dólares en Estados Unidos por el fraude y la Justicia estadounidense condenó además a dos ex directivos de la firma en ese país a varios años de prisión y a multas elevadas. Así mismo, en ese país fue obligada a recomprar los vehículos afectados al mismo previo al que los vendió a sus clientes, una exigencia que ni se le ha planteado en Europa, en un contexto generalizado de abandono de la tecnología diésel, la menos en Alemania, donde se está prohibiendo incluso progresivamente el acceso de esos coches al centro de las ciudades, en el que a los propietarios de coches diésel afectados solo les queda la opción de revenderlos a precios muy bajos a empresas que los trasladan en masa a los países del este de Europa.

«Incumplimientos del deber de vigilancia»

La multa impuesta por la Fiscalía de Brunswick sucede a una investigación en la que los fiscales han determinado que se produjeron «incumplimientos del deber de vigilancia», lo que no ocasiona acusaciones personales contra directivos pero que sí dan lugar a la multa, de la que se beneficia el estado federado de Baja Sajonia, uno de los principales accionistas de Volkswagen, con un 11,2% de las acciones de la compañía. Según el comunicado de Volkswagen, la multa se divide en cinco millones correspondientes a la máxima sanción imponible por esta sanción y otros 995 millones por los beneficios económicos obtenidos.

La compañía ha expresado su esperanza en que el fin de este proceso en Alemania tenga efectos positivos en otros procedimientos iniciados en Europa contra Volkswagen AG y sus sociedades, de los que se deduce que está dispuesta a pagar cuantas multas de este tipo se le impongan. En Brunswick hay investigaciones en curso contra ex altos cargos y otros que todavía trabajan en la compañía por sospecha de fraude y manipulación. Los inversores también reclaman indemnizaciones multimillonarias, ya que las acciones de VW se desplomaron a raíz del escándalo. Pero todo apunta a que la empresa está más abierta al pago de multas que al sacrificio de sus directivos.

En todo caso, la justicia alemana ha sido más benevolente que la estadounidense, si nos atenemos a la cuantía de la multa. Allí ha tenido que pagar una multa de 2.800 millones de dólares por manipular las pruebas de emisiones contaminantes, después de haber firmado un acuerdo con el gobierno. El juez federal Sean Cox apegó su decisión al convenio alcanzado entre la empresa y la fiscalía, por el que se declaró culpable de confabulación y obstrucción de la justicia en un caso que involucra a casi 600,000 vehículos diésel en ese país.

De forma separada, Volksagen aceptó además pagar otros 1.500 millones de dólares en un caso civil presentado por autoridades gubernamentales y destinar 11.000 millones para recomprar vehículos y ofrecer indemnizaciones a sus clientes. En esas sentencias sienta jurisprudencia, además, el perjuicio a los compradores de los coches, que debe ser resarcido, una consideración que puede tener consecuencias a medida que siguen surgiendo pruebas de que otras marcas alemanas se servían de las mismas manipulaciones para eludir los controles de emisiones de gases.