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Moody's aplaude el rescate del Popular

La agencia de calificación de riesgo destaca que el proceso se llevó a cabo con gran celeridad, lo que evitó que el impacto de la intervención fuera mayor

MADRIDActualizado:

La agencia de calificación de riesgo Moody's considera que la rápida intervención del Banco Popular y su inmediata adquisición por el Santander evitaron que el impacto de la resolución fuera mayor y fueron «consistentes» con la normativa europea que limita el uso de dinero público para rescatar bancos.

Esta es una de las principales conclusiones de un informe publicado hoy por Moody's sobre las diferencias entre la forma de actuar de las autoridades europeas en el caso del Popular y el enfoque utilizado con bancos con problemas de otros países, como el italiano Monte dei Paschi di Siena (Montepaschi).

El Popular se convirtió en el primer banco intervenido y resuelto por la Junta Única de Resolución europea, creada en 2015 para minimizar el impacto de las quiebras bancarias en los contribuyentes.

Por su parte, el Montepaschi no ha sido resuelto, sino que se le ha aplicado un programa de recapitalización preventivo cuyo coste compartirán el Gobierno italiano y los accionistas del banco, explica la nota.

«Circunstancias específicas» de Montepaschi

La decisión de resolver el Banco Popular se tomó en una fase temprana, cuando los ratios de capital de la entidad todavía estaban por encima de los mínimos exigidos, y según el análisis inicial de Moody's, esta celeridad evitó que el impacto fuera mayor.

El diferente enfoque de las autoridades europeas para resolver la situación de Montepaschi se debe a las «circunstancias específicas» de éste último, en particular su gran déficit de capital en el peor escenario diseñado por la última prueba de estrés de la autoridad bancaria europea EBA, así como a su incapacidad para atraer a un comprador del sector privado.

Por otra parte, la enorme cantidad de préstamos problemáticos del Montepaschi es un problema de hace muchos años y que afecta, aunque en menor grado, a todo el sector bancario italiano, por lo que la pérdida de los títulos de deuda «senior» podría haber tenido un impacto significativo en la estabilidad financiera de la banca italiana.

Por el contrario, Banco Popular fue un claro caso atípico en el sistema bancario español, donde el volumen de estos instrumentos ha disminuido gradualmente desde 2013, por lo que era menos probable que su resolución tuviera consecuencias «sistémicas».