Trump y Xi Jinping durante uno de sus primeros encuentros
Trump y Xi Jinping durante uno de sus primeros encuentros - REUTERS

«Juego de Tronos» entre Estados Unidos y China: los hitos más destacados de la guerra comercial

Del amor al odio media un paso, el estadounidense Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, protagonizan una partida de ajedrez en la que han alternado represalias (aranceles, vetos) con frágiles negociaciones

MadridActualizado:

El enfrentamiento entre las dos principales potencias está haciendo correr ríos de tinta y temblar a las principales bolsas de todo el mundo, que no atisban en este momento la luz al final de un túnel. El último episodio ha colocado en el punto de mira al segundo fabricante mundial de teléfonos inteligentes, la china Huawei. Pero, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

Visita de Trump a China: exhibición y coqueteo

Donald Trump ya lo había advertido durante la campaña electoral de 2016, cuando manifestaba aquello de que Estados Unidos lo estaba haciendo mal en materia de comercio. Tras un inicio abrupto, con guiño a Taiwán incluido antes de instalarse en la Casa Blanca, el primer año de presidencia del magnate neoyorkino culminó con una visita de estado de los Trump al gigante asiático el 8 de noviembre de 2017.

De aquel viaje quedan imágenes de la pomposa demostración de poder de China, con la obligada visita a la Ciudad Prohibida en Pekín, y con guiños entre Xi Jinping y su homólogo estadounidense Donald Trump. «Mi sentimiento hacia usted es increíblemente afectuoso. Usted es una persona muy especial», confesaba el mandatario de Estados Unidos. Un guiño respondido por el presidente chino quien apuntaba que las relaciones entre ambas potencias estaban «en un nuevo punto de partida histórico». Sobre la déficit comercial entre ambos países, Trump pasada de puntillas y echaba la culpa a su antecesor Barack Obama. Eran otros tiempos.

Guerra de aranceles

Todo daba un giro dramático el 22 de marzo de 2018, cuando Trump imponía nuevos aranceles por un montante de 60.000 millones de dólares a un buen número de productos importados de China. El gigante asiático respondía días después con aranceles de un 25% para 106 productos importados de Estados Unidos, incluidos la soja, los automóviles y los aviones, por un valor de 50.000 millones de dólares.

La guerra de aranceles se recrudeció durante ese verano, culminando con la denuncia de Pekín a Washington ante la Oranización Mundial del Comercio (OMC). Por otra parte, desde junio, ambos países comenzaban una ronda de conversaciones que todavía no ha dado lugar a un resultado definitivo.

ZTE, en el punto de mira

El cerco sobre Huawei y otros fabricantes chinos se empezó a estrechar en mayo de 2018, cuando la Casa Blanca prohibía el uso de terminales fabricados por ZTE.

«Tregua» en el G20

Con tiras y aflojas durante toda la segunda mitad de 2018 ambas potencias midieron sus fuerzas, hasta que alcanzaron una «tregua» en la cumbre del G20, celebrada en Buenos Aires (Argentina) en diciembre. Ambos países se daban 90 días para alcanzar un acuerdo comercial que pusiera fin a su enfrentamiento. Un plazo que ya han superado sin que se atisbe, a priori, un desenlace.

Un entendimiento alcanzado durante una cena en la clausura del G20, en la que Xi y Trump se sentaron cara a cara. En concreto, a través de este pacto, Estados Unidos aplazaba dos meses una subida de aranceles por valor de 200.000 millones de dólares (176.600 millones de euros aprox) y que hubiera entrado en vigor el 1 de enero de este año.

Finalmente, ante unas negociaciones que ya no parecen del gusto de la Casa Blanca, esta terminaba anunciando el pasado 10 de mayo un incremento del 10% al 25% de los aranceles para las importaciones de más de 5.000 productos chinos poniendo fin a la «tregua» entre ambas potencias.

Detención de la vicepresidenta de Huawei

Sin embargo, lo pactado en Buenos Aires ya fue puesto a prueba apenas unas horas más tarde: Canadá anunciaba la detención de la vicepresidenta de Huawei y posible heredera del fabricante chino, Meng Wanzhou el 7 de diciembre. En concreto, la Casa Blanca acusaba a la compañía de ignorar las sanciones contra Irán. Pekín exigió su liberación de inmediata, y casualidad o no procedía, unos días después detenía a dos canadienses a quienes acusaba de espionaje.

Meng fue puesta en libertad vigilada tras el pago de una fianza de 10 millones de dólares el pasado 1 de marzo. Un juez canadiense daba luz verde al proceso de extradición de Meng a Estados Unidos, que se ha aplazado a septiembre de este año.

Huawei en la «lista negra»

El penúltimo capítulo de esta suerte de «Juego de Tronos» comenzaba el pasado día 15, cuando Trump declaraba una emergencia nacional, en la que prohibía a las empresas estadounidenses usar equipos de telecomunicaciones de empresas que presuntamente tuvieran como intención espiar a Estados Unidos, en clara referencia las sospechas que pesan sobre Huawei.

Este domingo Google decidía romper con la firma y prohibirla usar las actualizaciones o aplicaciones de su sistema operativo Android. Además, Trump prohibía específicamente a la multinacional china la compra de componentes y servicios en Estados Unidos.El martes, el Departamento de Comercio daba un respiro de 90 días - hasta el próximo 20 de agosto- a la firma china. Lo que no ha impedido, por ejemplo, que las dos principales firmas de telefonía japonesas haya retrasado la presentación del último modelo de la multinacional china.