El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (izda), junto al jefe de Estado de China, Xi Jinping
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (izda), junto al jefe de Estado de China, Xi Jinping - JAIME GARCÍA

La inversión china en España se dispara un 162% durante 2018 y alcanza los 1.170 millones de dólares

España se convierte en el sexto destino europeo preferido para los inversores del país asiático tras Francia, quienes han disminuido a nivel global su apetito inversor por Europa y Norteamérica, especialmente Estados Unidos

MadridActualizado:

Los inversores chinos han seguido interesados en activos y compañías españolas, pesar de haber disminuido el interés por el Viejo Continente y Norteamérica, es una de las conclusiones de un estudio elaborado por el despacho de abogados Baker McKenzie y Rhodium Group que también ha apuntado al fuerte descenso de las inversiones chinas en Estados Unidos, tras caer casi un 90% desde 2016. El año pasado las inversiones del gigante asiático han alcanzado en España los 1.170 millones de dólares, convirtiéndolo en el sexto destino europeo favorito de la inversión china. Solo superada por Reino Unido, Suecia, Alemania, Luxemburgo y Francia.

Todo lo anterior supone un aumento del 162% comparado con 2017, cuando la inversión china alcanzó en España 450 millones de dólares. En 2016, las compañías de esta potencia asiática pusieron en juego 1.800 millones de dólares en operaciones conjuntas con compañías españolas. Un año antes, este montante fue de solo 2770 millones de dólares.

Los autores del informe, elaborado por Baker McKenzie y Rhodium Group, han atribuido las cifras del año recién concluido a transacciones de la naturaleza de la adquisición por parte de Orient Hontai Capital del 53,5% de Imagina Media por 1.016 millones de euros, la quinta inversión de compañías chinas por tamaño en Europa.

En opinión de Maite Díez, socia de M&A de Baker McKenzie, a pesar de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, así como de algunas desinversiones de compañías europeas o norteamericanas, «China sigue consolidando su política de diversificación geográfica y sectorial de sus inversiones en el extranjero». Además, ha añadido Díez, toda la incertidumbre presente en los mercados financieros no parece haber asustado al apetito del inversor chino «que ha aumentado notablemente en España, Suecia, Canadá, Alemania o Francia» en sectores relevantes y con alto valor añadido.

Europa y Norteamérica

El estudio de Baker McKenzie también ha detectado una disminución global de la inversión china en Europa y el norte de Amércia durante 2018 pasando de 94.000 millones de dólares y 111.000 millones en 2017 a solo 30.000 millones en el ejercico recién concluido.

La caída más señalada se ha producido en América del Norte, ya que ha pasado de los 48.000 millones de 2016 a 31.000 millones al año siguiente para cerrar este 2018 con apenas 8.000 millones de dólares. Un desplome que ha afectado especialmente a Estados Unidos, a lo que parece ajeno la guerra arancelaria entre este país y China. Desde los máximos de 45.630 millones de dólares invertidos por inversores chinos en 2016 y los 29.000 millones de dólares en 2017 hasta la cifra muy discreta de solo 4.800 millones en 2018, lo que supone un descenso del 83% en un año.

Los autores del informe han apuntado que esto podría deberse a las restricciones impuestas a operaciones con origen en China, por parte de las autoridades locales y a una actitud más estricta sobre la inversión extranjera en Estados Unidos, sumada a las tensas relaciones bilaterales entre ambos países.

Por el contrario, Canadá ha experimentado un fuerte incremento de la inversión china este año pasando de 1.500 millones de dólares en 2017 a 2.700 millones el ejercicio que acabamos de cerrar. Lo que constituye un incremento del 80%, tras varias adquisiciones mineras y a pesar de algunas desinversiones. En este sentido, Canadá recibió durante 2018 más inversión extranjera que Estados Unidos. Entre las operaciones relevantes, la compra de Nevsun Resources por parte de Zijin Minng Group por unos 1.250 millones de dólares.

Por su parte, en Europa, la inversión directa china también ha caído durante el año pasado aunque en menor medida que en Estados Unidos. En concreto, el valor total de las operaciones cerradas fue de 22.500 millones de dólares en 2018, un 70% menor que los 80.000 millones de dólares alcanzados en 2017. L

Las transacciones más relevantes llevadas a cabo por inversores chinos en Europa han sido la compra del 8,2% de Volvo en Suecia por parte de Zhejiang Geely Holding Group por un valor de 3.500 millones de dólares, la compra del 25% de Global Switch en Reino Unido por parte del consorcio Strategic IDC valorada en 2.800 millones de dólares y la entrada de Legend Holding en el capital del Banque Internationale de Luxemburgo, adquiriendo el 89% por 1.800 millones de dólares.

En concreto, por sectores, las firmas chinas han invertido principalmente en automoción (un 17% de las operaciones) , en servicios (un 15% de las transacciones), en tecnologías de la información y las comunicaciones, que acapararon el 14% de las inversiones chinas. Menos relevancia han tenido las inversiones en los sectores sanitario y biotecnológico, que acumularon el 11% de las operaciones.