El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, en su comparecencia ante el Congreso
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, en su comparecencia ante el Congreso - Jaime García
COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN DE LA CRISIS EN EL CONGRESO

Goirigolzarri, sobre la privatización de Bankia: «Hoy no es un buen momento, pero no puede eternizarse»

El presidente de la entidad rechaza la banca pública y recuerda a Rato y quienes dicen que pidió ayudas de más que estas las cifró Europa

MadridActualizado:

Sin prisa, pero sin pausa. Es la recomendación que hace el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, al Gobierno socialista de cara a la privatización de la entidad. La mala evolución en Bolsa de las acciones del banco ya llevaron al Ejecutivo popular a pensar en aplazar de nuevo su venta más allá de diciembre de 2019, como se comprometió por ley. La dirección de Bankia comparte que la cotización actual no aconseja vender ahora títulos del banco porque supondría hacerlo con fuertes pérdidas respecto al precio al que el Estado nacionalizó el grupo, pero insta a no demorar demasiado la privatización.

"Hoy no es un buen momento porque el sector está penalizado básicamente por la situación de tipos de interés negativos, pero tengo confianza en que se incrementará a lo largo de los próximos meses en cuanto el BCE haga cambios en su política monetaria. En todo caso, la privatización es una decisión que debe tomar el accionista principal, el FROB. Hay tiempo, pero tampoco se debe eternizar", ha dicho Goirigolzarri durante su comparecencia ante la comisión del Congreso de los Diputados que investiga la crisis financiera en España.

Bankia cotiza actualmente a 3,2 euros, lejos de los casi seis euros a los que el FROB debe vender su participación del 60% para empezar a recuperar los 22.424 millones de euros en ayudas públicas que le inyectó y de los que por ahora solo ha recuperado 2.863 millones. Goirigolzarri achaca el bajo precio de mercado de las acciones de Bankia a la situación general del sector, que está penalizado en Bolsa porque los bajos tipos de interés merman los ingresosd de las entidades.

"La banca pública es un despropósito"

El banquero no ha dicho en todo caso si cree que el Ejecutivo de Pedro Sánchez debe ampliar de nuevo el plazo de venta, fijado por real decreto ley, más allá de 2019, como piden algunos grupos parlamentarios. Eso sí, Goirigolzarri ha rechazado de plano cualquier plan que pase por mantener Bankia como entidad pública al servicio de la política económica y social. "La banca pública a través de un banco comercial como Bankia y como instrumento de política económica y social es una muy mala decisión para los contribuyentes y un despropósito. Si dedicamos dinero de los españoles a tener un banco público no lo estamos dedicando a otros fines como Educación y Sanidad, a invertir por ejemplo en universidades y escuelas par alos jóvenes. ¿Qué es mejor?", ha dicho el alto ejecutivo, quien se ha criticado "la falta de memoria de lo que pasó hace seis años", en clara referencia a la debacle de las cajas de ahorros.

El mensaje principal con que Goirigolzarri ha acudido este martes al Congreso era en todo caso defender su gestión desde el mismo momento en que tomó las riendas de Bankia. No pocos han insinuado que el actual equipo gestor de Bankia pidió ayudas públicas de más a su llegada para reflotar sin agobios la entidad. Entre ellos, Rodrigo Rato, acorralado por la Justicia y que cargó contra todos en su comparecencia el pasado enero ante la misma comisión. El que fuera presidente de Bankia hasta su rescate en 2012 dijo que los directivos que le relevaron al frente del banco pidieron y recibieron más ayudas de las necesarias, algo que hoy ha sido desmentido por la actual dirección de la entidad.Goirigolzarri ha recordado ante esa comisión que no fue él, sino los expertos independientes contratados por las autoridades europeas los que cifraron en 17.959 millones de euros los recursos a inyectar al banco para sanearlo y recapitalizarlo.

El exvicepresidente del Gobierno y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) siempre ha dicho que su plan de saneamiento para Bankia, que el Banco de España nunca llegó a aprobar, situaba esas necesidades de capital en 9.000 millones, que se sumarían a los 4.600 que ya había solicitado, frente a los 19.000 millones que estimó Goirigolzarri al llegar al banco y levantar las alfombras. "De Guindos dijo en el Congreso que el Gobierno estaba dispuesto a dar a los nuevos gestores de Bankia todo lo que pidan. Es bueno recordar que por aquellas fechas el nuevo presidente de Bankia, Goirigolzarri, había amenazado públicamente con dimitir si no se le daban los 19.000 millones", apuntó.

Plan de saneamiento por 19.000 millones

Goirigolzarri ha admitido este martes en la Cámara baja que el 11 de junio, tras asumir la dirección de Bankia, enviaron al Banco de España el plan de saneamiento y capitalización que este le exigía, cifrando las necesidades de capital en 19.000 millones. Sin embargo, el banquero ha recordado que la petición por el Gobierno del rescate a la Comisión Europea "ese plan de recapitalización, el famoso plan de los 19.000 millones, nunca se materializó". "Han pasado ya seis años de esto y, por tanto, entiendo que haya personas que ya no lo recuerden y que sigan hablando de los 19.000 millones de Goirigolzarri, pero este plan, insisto, estará tal vez archivado en algún sitio, pero nunca fue puesto en práctica", ha reiterado, dirigiéndose a quienes le acusan de pedir más ayudas de las necesarias para cubrirse las espaldas, entre ellos Rato.

Y es que después de que el Ejecutivo popular solicitase esa asistencia financiera, Bruselas impuso una valoración externa por varias firmas de auditoría y una prueba de esfuerzo para determinar el exceso o déficit de capital de cada una de las entidades financieras del país. "El trabajo realizado por Oliver Wyman y supervisado por la Comisión Europea, el BCE, la EBA y el FMI determinó que en un escenario adverso el grupo tendría unas necesidades de capital totales de 24.74 millones", dijo Goirigolzarri, quien ha detallado que tras el ajuste contable por los traspasos a la Sareb y las quitas a los tenedores de deuda subordinada y preferentes esa cifra bajó a 17.959 millones a aportar mediante una ayuda de Estado. "Esta cifra tiene cierta similitud con los 19.000 millones del plan que nosotros habíamos presentado en mayo, pero, como han comprobado, su cálculo nada tiene que ver con el análisis que nosotros realizamos", ha añadido.

Más allá de aclarar quién cifro las ayudas públicas recibidas por Bankia, Goirigolzarri ha hecho en su comparecencia ante la comisión de investigación una defensa de cómo la gestión hecha por su equipo ha permitido que el banco haya pasado de ser "una historia de reestructuración a una historia de éxito". El banquero ha repasado por ejemplo las primeras medidas tomadas a su llegada, como la reformulación de las cuentas de 2011, que el auditor se había negado a firmar; la mejora del gobierno corporativo, que supuso la salida de todo el consejo, muy politizado; la elaboración de ese plan de saneamiento, y la ejecución del plan de ajuste que exigía Bruselas, entre otras cosas.

En este punto Goirigolzarri hizo una crítica velada a la mala gestión de sus antecesores en Bankia e incluso a la fusión en sí de Caja Madrid, Bancaja y las otras cinco cajas que formaron el SIP BFA-Bankia. "En el año 2012, el equipo de Bankia era una amalgama de siete cajas diferentes. Sin referencias ni culturas comunes, con un evidente desenfoque de gestión, y estaba sometido a una presin mediática y social sin precedentes", ha dicho.