Fachada del edificio principal la agencia de «rating» Fitch EPA

Fitch podría batir su récord de revisiones de «rating» a la baja

La agencia sugiere la posibilidad de superar las 20 bajadas de calificación que llevaron a cabo en 2011

LondresActualizado:

El menor precio de las materias primas y la incertidumbre política derivada del voto británico a favor de abandonar la Unión Europea han provocado que Fitch pueda batir a finales de 2016 el récord de 20 revisiones a la baja en la calificación de la deuda soberana durante un año.

En un informe, la agencia, que ya ha realizado 15 degradaciones en lo que va de año, señala que la perspectiva negativa de un total de 22 «rating» sugiere que, a finales de 2016, el número de rebajas excederá las 20 de 2011, lo que supondría un nuevo récord.

En este sentido, Fitch señala que el impacto negativo del menor precio de las materias primas en los países emergentes es el factor «más importante» por el que ha «revisando a la baja» la calificación de la deuda soberana de un total de 14 países, ya que rebajó la nota de Mozambique en dos ocasiones.

Así, Fitch rebajó en 2016 la calificación de Azerbayán, Surinam, Congo, Kazajistán, Mozambique, Arabia Saudí, Brasil, Bahréin, Reino Unido, Finlandia, Nigeria, Lesotho, San Marino y Sri Lanka, lo que refleja la mayoría de revisiones se han producido en mercados en países dependientes de materias primas y en mercados emergentes.

Consecuencias del Brexit

Asimismo, la agencia recuerda que el Brexit y la consiguiente incertidumbre política fueron los motivos principales por los que rebajó la calificación de la deuda soberana de Reino Unido, hasta AA con perspectiva negativa y revisó a la baja su crecimiento.

Además, considera que el devenir del referéndum británico «hace probable» que los movimientos euroescépticos encuentren un mayor apoyo en la UE, lo que incrementa la fragmentación y la polarización derivadas de la crisis de la eurozona.

De este modo, Fitch estima de que las nuevas «prioridades» derivadas del escenario político actual retrasarán la implementación de una política fiscal más flexible en Europa, por lo que advierte de que esta situación tiene «implicaciones negativas» para la deuda soberana de los diferentes países europeos.