Fitch advierte de un aumento de la vulnerabilidad de Cataluña por su falta de liquidez

Los problemas de la comunidad catalana requieren «una gestión de deuda proactiva y una relación de colaboración con el Gobierno central»

BARCELONAActualizado:

La agencia de calificación crediticia Fitch ha alertado este viernes de que la "débil" posición actual de Cataluña en términos de liquidez aumenta su "vulnerabilidad", si bien confía en que se alcance una solución para la deuda a corto plazo. En una nota en la que aborda la situación de liquidez de Cataluña, Fitch afirma que, por la información que maneja, "el Gobierno central está considerando una extensión" de su programa de provisión de liquidez para las autonomías - el Fondo de Liquidez Autonómico- para "incluir la deuda a corto plazo".

Los problemas de la comunidad catalana requieren «una gestión de deuda proactiva y una relación de colaboración con el Gobierno central». De esta forma, apunta Fitch, se lograría que las autonomías pudieran atender sus vencimientos de deuda cuando corresponde.

Fitch explica que el gobierno catalán tiene que hacer frente este año a amortizaciones de deuda a corto plazo por valor de 4.627 millones de euros, un 7,5% de su deuda total.

En este punto, recuerda que Cataluña busca reconvertir parte de esta deuda a corto plazo en deuda a largo plazo, pero que para ello necesita una autorización del Consejo de Ministros.

Fitch precisa que la administración catalana plantea convertir a largo plazo tres créditos bancarios - por valor de un total de 1.600 millones, según han precisado fuentes financieras-, que ya vencieron y que fueron refinanciados, y recuerda que el actual FLA no contempla la cobertura de la deuda a corto plazo de las comunidades, lo que deja las refinanciaciones de los créditos bancarios a la voluntad de los bancos implicados.

Por todo ello, Fitch advierte de que continuará atenta a la posición de liquidez de Cataluña y del resto de comunidades que tienen problemas con su deuda a corto plazo y, en caso de que el Gobierno no respalde a las comunidades, trasladará el correspondiente efecto en términos de rating a las regiones implicadas.

Actualmente, Fitch considera bono basura la deuda de la Generalitat; en concreto, le da una nota de BB.