Deutsche Bank ganó hasta septiembre 692 millones de euros, un 58 % menos que un año antes
Deutsche Bank ganó hasta septiembre 692 millones de euros, un 58 % menos que un año antes - REUTERS

Deutsche Bank confía en salir de números rojos por primera vez en tres años

«Vamos camino de cerrar el año con ganancias», ha dicho el presidente de la entidad Christian Sewing a los castigados accionistas, «tenemos los costes bajo control y contamos con capital para crecer nuevamente»

MadridActualizado:

Desde 2014, Deutsche Bank ha venido anotando, año tras año, resultados negativos. Hoy, en la presentación de datos de enero a septiembre de 2018, su CEO Christian Sewing ha anunciado que por primera vez desde entonces es posible calcular que la entidad cerrará en año sin los ya insoportables números rojos. Ha hablado de un «hito» y ha explicado que el punto de inflexión es posible gracias a la misma estrategia financiera que hubieran aconsejado nuestras abuelas: «tener los gastos bajo control».

«Vamos camino de cerrar el año con ganancias», ha dicho Sewing a los castigados accionistas, «tenemos los costes bajo control y contamos con capital para crecer nuevamente». Sewing ha garantizado que no ocurrirá lo mismo que en 2017, que por estas fechas permitía anotar beneficios de 1.700 millones de euros pero que en el último trimestre, debido al descontrol de los gastos, devolvió al banco al territorio negativo. Las cifras muestran sin embargo, que está lejos de poder cantar victoria.

El primer banco comercial privado de Alemania tiene hasta septiembre un beneficio neto atribuido de 692 millones de euros, un 58 % menos que un año antes, cuando ganó 1.664 millones, tras reducir los ingresos y por los costes de reestructuración. Antes de impuestos y en los tres primeros trimestres gana 1.650 millones de euros, un 37 % menos que el mismo periodo del año pasado, en el que su resultado fue de 2.633 millones de euros.

La explicación radica en que los ingresos bajaron en el mismo periodo a 19.700 millones de euros, un 5% menos, pero también las provisiones para riesgos en el negocio de créditos si situó en 273 millones de euros, un 31 % inferior. Sewing ve en todo ellos motivos para el optimismo: "El beneficio antes de impuestos de 506 millones de euros (en el tercer trimestre) es un hito en nuestro camino para ser un banco rentable".

En el cargo desde abril, Sewing una pequeña caída de los ingresos en 2018 y considera que la reducción de costes debe seguir su marcha. Por eso continuará con el programa de ahorro y recorte de empleos al mismo tiempo que progresa en la expansión del negocio. El proceso de reducción de plantilla continua hasta ahora según lo planeado y a final del tercer trimestre el banco cuenta con 94.717 trabajadores a tiempo completo, unos 700 menos que a finales de junio. El año 2019 debería arrancar con una plantilla por debajo de los 93.000 y para finales de ese año debería haberse reducido, según el plan previsto, hasta quedar por debajo de los 90.000. Solamente con la venta del negocio de banca minorista en Polonia, que se cerrará este cuarto trimestre, se reducirán 1.400 empleos en el consorcio.

La estrategia fijada alimenta los rumores de deseos de fusión, que siguen apareciendo en la prensa alemana. Además de la boda con Commerzbank, largamente sugerida por analistas y que propiciaría un gran banco alemán que pudiera volver a medirse con otros europeos, el diario salmón alemán Handesblatt ha publicado que el gigante germano habría estudiado una operación con UBS, asunto discutido en una reunión estratégica del banco a principios de este mes. Deutsche Bank ha desmentido cualquier tipo de fusión, ya sea con Commerzbank o UBS, y ha considerado que son especulaciones «de ficción», pero numerosos analistas han considerado una buena idea la fusión con el banco suizo, que tendría más sentido dado que se complementarían bien en las áreas de banca de inversión y gestión patrimonial.

Una fusión con Commerzbank, en cambio, podría generar altos costes de reestructuración debido a un gran solapamiento. Sewing ha tratado de frenar las especulaciones a corto plazo y ha dejado claro que el banco debe concentrarse ahora en sus objetivos, durante los próximos 18 meses, dando a entender que cuando se haya instalado con más solidez en resultados positivos podrá empezar a hablase del tema.

Deutsche Bank España, por su parte, obtuvo un beneficio neto de 27 millones de euros en la primera mitad del año, más de cuatro veces los 6,6 millones con que cerró el mismo periodo el año pasado. En una nota remitida a principios de mes, la entidad destaca que este resultado «sigue demostrando la resistencia de su negocio» y explica que desea fortalecer su banca comercial en España, un mercado «relevante y en crecimiento» para el banco alemán. La favorable situación económica se mantuvo durante todo el primer semestre, con un crecimiento asentado actualmente más en factores domésticos españoles como el consumo y la inversión, pero se observa una ligera moderación de los indicadores de confianza, que apuntan a un descenso del ritmo de crecimiento en la segunda parte del año, según la nota, lo que podría suponer un obstáculo.