Los analistas critica el comportamiento «errático» de Elon Musk en los últimos meses
Los analistas critica el comportamiento «errático» de Elon Musk en los últimos meses - AFP

El regulador investiga la compra de Tesla anunciada por Musk

Los planes para sacar a la companía de Bolsa provocaron una subida del 11%

WashingtonActualizado:

En Estados Unidos los tuits los carga el diablo. Nunca antes tan pocos caracteres habían generado tantísimo interés y supervisión. El presidente, Donald Trump, marca la agenda diaria de los medios con ellos -que incluso se escrutan en la investigación por el supuesto complot de su campaña electoral con Rusia--y el fundador de Tesla, Elon Musk, ha conseguido poner en alerta a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, en sus siglas en inglés) después del tuit con el que el martes anunció que tenía la intención de sacarla de Bolsa.

La SEC quiere saber si Musk ha cometido fraude. En concreto, si el anuncio y las intenciones de recompra de su empresa automovilística es real o si, por el contrario, el tuit emitido a las 12:48 horas del martes (hora de la costa este de Estados Unidos) tenía como intención subir las acciones de la compañía, cosa que sucedió, hasta que la autoridad bursátil de Nueva York suspendió la cotización de la empresa cuando ésta se cotizaba a 379’57 dólares por acción. De ser así, Musk podría enfrentar problemas con el organismo regulador, también si la información ofrecida a sus accionistas hubiera sido engañosa, algo prohibido por ley.

En un escueto tuit, Elon Musk anunciaba que estaba «considerando hacer Tesla privada a 420 dólares por acción. Los fondos están garantizados». Esto significa que la oferta estaría un 20% por encima del valor actual de las acciones y que la valoración que Musk hace de su empresa es de unos 72.000 millones de dólares. El martes, como efecto del mensaje, las títulos del fabricante de coches subieron hasta un 11%. El miércoles conservó la mayor parte de las ganancias, a pesar de la caída de poco más de un 2%. En un comunicado a sus trabajadores, Musk señaló que la obligación de ofrecer resultados trimestrales y las oscilaciones en la cotización pueden ser «una gran distracción» en sus objetivos a largo plazo. Las apuestas en corto de muchos inversores sobre la caída del precio de la automovilística, en sus palabras, «dañan todo lo que estamos intentando conseguir».

Thomas Farley, ex-presidente de la Bolsa de Nueva York, explicaba al «Wall Street Journal» que para la SEC es relativamente fácil comprobar la veracidad de las intenciones de Musk. Si es cierto que están garantizados los fondos, como asegura el magnate sudafricano, los reguladores pueden solicitar los documentos que certifiquen esos acuerdos legales. «Si la financiación es cierta, habrá documentos que lo demuestren», aseguró Farley. Ni Musk ni el consejo de la administración de la empresa han explicado públicamente los planes para la salida de Tesla de la Bolsa.

Pero, ¿quién financiará la operación? Según «Forbes», la fortuna de Elon Musk roza los 22.000 millones de dólares. Él asegura que no tiene intención de ampliar su control sobre Tesla. Y teniendo en cuenta que la empresa está en números rojos, ¿de dónde salen los otros 50.000 millones que necesita para llevar a cabo lo apuntado? Arabia Saudí habría comprado una participación. Según una fuente de «The New York Times», se trataría de una inversión por debajo del 5%. Por su parte, «Financial Times» aseguraba que las acciones para el fondo se han adquirido en el mercado secundario con ayuda del banco JPMorgan Chase.

La SEC permite que las compañías anuncien sus movimientos en redes sociales, pero éstas han de ir acompañadas de la publicación simultánea de la información. Y entre el tuit de Musk y el comunicado de la empresa hubo un tiempo de desfase que la Comisión podría investigar. La empresa informó de que «la semana pasada, Elon abrió un debate con el consejo de administración acerca de privatizar la empresa» con la intención de «servir de la mejor manera los intereses a largo plazo de Tesla, también para abordar los fondos para que esto sea posible». Las palabras venían firmadas por varios miembros del consejo pero no incluía la firma de Musk.