El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos - MAYA BALANYÁ

El Banco de España alerta ya de la morosidad en el crédito al consumo

El supervisor nacional insta a las entidades del país a reforzar sus niveles de capital

MadridActualizado:

El Banco de España lleva tiempo vigilando de cerca el fortísimo crecimiento del crédito al consumo en los últimos años. Las entidades financieras del país, ante los bajos tipos de interés y la debilidad de los ingresos, se han lanzado a conceder préstamos al consumo a los hogares, que conllevan intereses más altos, especialmente para la compra de bienes duraderos. Y aunque en los últimos meses el ritmo de concesión de estos créditos se ha moderado, ahora ha comenzado a acelerarse la morosidad en este segmento, según alerta el organismo dirigido por Pablo Hernández de Cos. Por eso, el supervisor reclama ya rigurosidad a las entidades en los criterios de concesión de préstamos para la adquisición, por ejemplo, de grandes electrodomésticos y coches.

"Los niveles de morosidad se han incrementado recientemente, lo que exigirá que las entidades provisiones adicionalmente el aumento de la morosidad, y revisen la sostenibilidad de su tasa de expansión en este segmento de negocio y si los criterios de concesión de las nuevas operaciones se ajustan al perfil de riesgo a medio plazo que desean para su cartera de crédito", avisa el Banco de España en su último informe mensual de estabilidad financiera, correspondiente a noviembre y publicado este miércoles.

La financiación del consumo de bienes duraderos, como electrodomésticos y automóviles, crecía al cierre del pasado mes de marzo al 28% y solo tres meses después bajó al 23%, lo que evidencia cierta moderación en su concesión. Sin embargo, el Banco de España ha constatado que los impagos de estos préstamos ha pasado de crecer al 7% al cierre de 2017 a hacerlo al 22,6% el pasado junio. "El rápido crecimiento del crédito se traduce más tarde o más temprano en mayor morosidad. Habrá que revisar políticas de concesión, no vaya a ser que estén asumiendo excesivos riesgos", señalan fuentes de la dirección general de Estabilidad Financiera del organismo.

El crédito al consumo apenas supone el 5% del balance de los bancos españoles, y además la tasa de morosidad de los préstamos de consumo duradero no supera el 3%. Lo que el Banco de España trata de evitar con este mensaje es que, ante la baja rentabilidad del negocio en España, las entidades puedan tener la tentación de asumir riesgos excesivos en negocios más rentables como el del crédito al consumo. Además, la institución recuerda que la tasa de ahorro de los hogares españoles ha bajado al 4,4% de su renta disponible, mínimo histórico, lo que deja a las familias en una situación de vulnerabilidad en caso de endurecimiento de las condiciones financieras actuales.

De hecho, el Banco de España confirma que los riesgos globales han aumentado por las mayores tensiones comerciales fruto del resurgir del proteccionismo, la normalización de la política monetaria en Estados Unidos y la incertidumbre política en Italia y por la salida de Reino Unido de Europa. En este sentido, y aunque señala que el contagio es todavía limitado, el supervisor ve un riesgo creciente en economías emergentes a las que los dos grandes bancos españoles, el Santander y BBVA, están muy expuestos, fundamentalmente Turquía y Argentina y en menor medida Brasil.

Los mensajes lanzados por el Banco de España evidencian una política de complacencia cero del supervisor con la banca. Es más, solo unos días después de que la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) diese a conocer los resultados de sus últimos test de estrés, que las entidades financieras del país han superado, el organismo llama a las entidades financieras del país a reforzar sus niveles de capital, ya que aunque superan los mínimos regulatorios, son inferiores a los de los principales competidores europeos. Además, la institución critica que frente a bancos de otros países, los españoles tienen niveles más reducidos de capital máxima calidad. "Se pone de manifiesto, por tanto, la necesidad de que las entidades adopten estrategias de refuerzo de su capital", dice el Banco de España, que insta por ejemplo a avanzar en el cumplimiento de los nuevos requisitos de recursos propios (MREL).