Los aranceles de Trump, el gran responsable del incremento de las denuncias ante la OMC
Los aranceles de Trump, el gran responsable del incremento de las denuncias ante la OMC - REUTERS
EN LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS

Los aranceles colapsan la OMC con récord de «denuncias»

La guerra comercial causa el inicio de casi la mitad de las disputas entre países

MadridActualizado:

Amenazada por la política proteccionista de Estados Unidos, la Organización Mundial del Comercio (OMC) vive su etapa más convulsa. La guerra comercial iniciada por Donald Trump colapsa ya la institución: en 2018 los países interpusieron ante ella 38 «denuncias» -técnicamente conocidas como procedimientos de solución de diferencias-, una cifra récord en las dos últimas décadas, según su informe anual.

Hace 25 años los Estados crearon la OMC para ordenar el sistema multilateral de comercio; hoy, sufre colapsada ante el aluvión de casos a causa de la guerra arancelaria. En 1997, la institución registró su récord de «denuncias» con un total de 50; entonces, en su informe anual destacaban el buen funcionamiento del sistema y la confianza que los países depositaban en él. Hoy día ese mensaje de tranquilidad ha desaparecido, es papel mojado, hasta el punto de que la palabra confianza desaparece del informe publicado la semana pasada. Fuentes oficiales de Ginebra -donde se encuentra su sede- relatan la gran preocupación que hay en torno al colapso que sufre la institución, tanto por la complejidad de los casos en disputa como por su número. Falta personal y los enfrentamientos no hacen más que crecer por culpa de los aranceles.

Los 38 procedimientos abiertos en 2018 son más de la mitad que un año antes (17). La causa, la guerra comercial: casi la mitad (17) de las «denuncias» interpuestas el año pasado tienen su razón de ser en los aranceles. EE.UU., China, la Unión Europea, Turquía, Rusia, Canadá, México... son algunos de los países que han acudido por este motivo a la OMC.

De esta manera, la carga de trabajo de la institución aumentó considerablemente en 2018. Año a año las disputas mensuales activas han ido creciendo hasta marcar este pasado ejercicio el récord desde que se fundó la organización: 42. Un número que las fuentes consultadas aseguran que será mucho mayor cuando empiecen a tramitarse y tratarse todos los casos causados por los aranceles.

Esta situación, aun así, solo es una de las patas que amenazan el funcionamiento de la OMC. La otra está en la renovación del órgano de apelación. Cuando un caso se resuelve en primera instancia, los países recurren y pasan a una segunda instancia en ese órgano. Ahí, un «tribunal» de tres miembros decide la controversia en último término. ¿Cuál es el problema? Que, de los siete miembros que desde 1995 forman la totalidad del órgano, apenas quedan tres hoy día y, en diciembre, permanecerá en su cargo solo uno.

El mandato de cada miembro tiene una duración de ocho años y los países van renovando el órgano mediante acuerdos... hasta ahora. Estados Unidos viene bloqueando las nuevas designaciones desde 2017 y ya hay cuatro vacantes. Todos los nombres propuestos por el resto de países de la OMC han sido rechazados por Trump para forzar a la institución a una refundación a su medida y a finales de año terminan su mandato dos miembros más. Con solo una persona en el órgano es imposible continuar funcionando. Será entonces cuando el sistema multilateral de comercio quede vacío de poder y aboque a la OMC a una posible desaparición.

Incluso, surgen dudas de que la institución no haya perdido ya todas sus facultades ya que uno de los tres miembros que permanecen en el órgano de apelación es de Estados Unidos y, en teoría, no podría juzgar ninguno de los 17 casos de la guerra comercial de los norteamericanos con el mundo. Por ello, hay ciertos países (China, la UE, Canadá...) que ya han dejado caer la posible creación de un sistema de resolución de estas «denuncias» al margen de la OMC para que los aranceles no queden impunes.

Advertencias del FMI

Después de que EE.UU. recrudeciera la guerra arancelaria con China con más gravámenes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó la semana pasada del efecto de las tensiones comerciales sobre la economía mundial. Su directora gerente, Christine Lagarde, advirtió de que esta situación podría restar un 0,5% al PIB global en 2020.

Un nuevo llamamiento del FMI para que norteamericanos y asiáticos reduzcan su disputa, iniciada en estos términos -en base a la seguridad nacional- desde la llegada de Trump a la Casa Blanca. Empezó en los primeros de meses de 2018 con los primeros aranceles a China y su correspondiente respuesta del país dirigido por Xi Jinping; prosiguió con la imposición masiva de impuestos al acero y aluminio a múltiples aliados, entre ellos la UE; y saltó de nuevo con la escalada arancelaria de este último mes de nuevo con el país asiático.

Asimismo, el PIB no será lo único que se verá afectado. En 2017 el comercio mundial crecía a un ritmo del 4,6%; en 2018, ya con la guerra comercial activa, el dato se redujo al 3%; y para 2019 la OMC vaticina que el ritmo quedará en el 2,6%, tal como destaca su director general, Roberto Azevedo. «Para que el crecimiento del comercio se recupere en 2020, es vital que resolvamos las tensiones y creemos un ambiente donde el comercio pueda desempeñar su papel de impulsar el crecimiento económico y la reducción de la pobreza», explicó el dirigente en el informe anual de este ejercicio.