Naufragio

Aparecen los restos del OPEN 60 «Bastide Otio» en la isla de Madagascar

Kito de Pavant tuvo que abandonar su barco tras ser golpeado por un cachalote durante la octava edición de la Vendée Globe 2016-2017

Vigo (Pontevedra)Actualizado:

A las 9 horas del 6 de diciembre de 2016 el OPEN 60 «Bastide Otio» es sacudido por un fuerte impacto en aguas del Índico navegando a unos 17 nudos de velocidad con vientos de 30 nudos de intensidad y olas de 5 metros de altura. Kito de Pavant lleva un mes de regata vuelta al mundo en solitario Vendée Globe, marcha en decima posición, ya ha virado cabo de Buena Esperanza y su rumbo le lleva por el norte de las islas Kerguelen.

Kito presiente que todo puede complicarse, el golpe ha sido muy violento, parando el barco en seco. Sale apresuradamente a cubierta y observa por popa como un gran cachalote se aleja entre las olas. Cuando vuelve al interior la sorpresa es mayúscula, el brazo hidráulico de la quilla basculante esta fuera de su posición, moviéndose alocadamente. Sigue investigando y comprueba lo peor “no tiene quilla”, se ha roto el eje de sujeción de la quilla y se ha ido al fondo del océano.

Comunica su grave situación a la dirección de la regata, la cual organiza un operativo de rescate a través del barco de suministros Marion Dufresne, el cual trabaja en la zona llevando suministros a las islas francesas en mares australes. Que en esas fechas hacia ruta hacia el archipiélago de las islas Crozet, a unas 110 millas al norte del OPEN 60 «Bastide Otio». Y dieciséis horas más tarde Kito de Pavant es rescatado por la tripulación del Marion Dufresne.

Casualidad o causalidad. La cuestión es que el navegante Mathieu Bellon, afincado en Hyeres, se topó con unos restos de una estructura que podrían pertenecer a un velero. El hecho sucedió en noviembre de 2018 cuando se encontraba de vacaciones en la isla de Madagascar: “… estábamos navegando por la costa este con mi hermano y su mujer. Nos intrigó lo que encontramos en una playa y recordé el percance de Kito de Pavant durante la Vendée Globe, aunque veía difícil pudiese ser parte del «Bastide Otio»”. De vuelta en Francia, Mathieu Bellon se embarcó en una investigación para determinar que las fotos que había tomado en Madagascar perteneciesen en realidad al OPEN 60 «Bastide Otio».

Bellon estuvo durante unos nueve meses siguiendo diferentes pistas hasta que llegó a la conclusión que eran los resto del «Bastide Otio». No fue hasta la pasada semana cuando envió un correo electrónico a Kito de Pavant explicándoselo: "El barco ha sufrido algunos cortes como se puede ver en las fotos. Hay que decir que en Madagascar no se pierde nada ... Y las tormentas tropicales pueden haber borrado los elementos descubiertos. Pero aproveché tener algo de tiempo este verano para investigar un poco. … Encontré muchas similitudes, como el color naranja en algunos lugares del casco. También he recuperado una pequeña pieza. Espero que estos elementos te permitan establecer una identificación, por lo que me pareció interesante poder darte todas estas pistas. El hecho de que llegó a este lugar puede explicarse por la presencia de una corriente que sube desde el sur del Océano Índico hasta la costa de Madagascar”.

Tan solo dos semanas Kito pudo seguir el rastro del «Bastide Otio», su idea era poder recuperarlo. Pero el 13 de diciembre de 2016 la baliza de a bordo dejó de trasmitir las posiciones: "En este punto, no tenía ninguna esperanza de encontrarlo ... Desde entonces, me he preguntado todos los días donde podría estar. ¡Ahora tengo la respuesta! Este es el último lugar que habría buscado. Con los vientos, esperaba encontrarlo en Nueva Zelanda o Chile, ciertamente no en Madagascar. Pero el barco se volcó y finalmente fueron los efectos de las corrientes que prevalecieron sobre los efectos de los vientos. Hizo un viaje bastante increíble por el Océano Índico, en la costa oeste de Australia, para encontrarse con los vientos alisios del sudeste y hacer el camino a África”.

A la deriva, el del OPEN 60 «Bastide Otio», durante unos dos años pudo haber recorrido más de seis mil millas náuticas por el océano Índico hasta que encalló en las costas orientales de la isla de Madagascar.