Roger Federer
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Mutua Madrid OpenRoger Federer: el genio regresa a la Caja Mágica

El suizo no compite en Madrid desde 2015 y ha escogido el Mutua Madrid Open como punto de partida en su vuelta a la tierra, una superficie de la que se ha ausentado en los dos últimos años

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Con ustedes, Roger Federer, probablemente el jugador con más estilo y talento que ha existido jamás, un regalo para el espectador y para este Mutua Madrid Open de lujo. El genio de Basilea ha escogido la capital de España para regresar a la tierra batida después de dos cursos sin mancharse las zapatillas, probablemente la superficie en la que menos ha brillado por la hegemonía de Rafael Nadal y porque su estilo se adapta mejor a otros suelos. Federer es, sin embargo, igualmente una maravilla de ver en la arcilla, y planificó su temporada pensando en que ya tocaba volver a Roland Garros, así que necesitaba rodaje y competir contra los mejores. De ahí que esté en la Caja Mágica estos días, emocionada la afición porque hay pocos tenistas que despierten tanto respeto y admiración como el suizo. Camino de las 38 primaveras, que llegarán en agosto, el campeón de 20 grandes sigue acumulando registros esplendorosos y ya cuenta hasta 101 títulos, persiguiendo la leyenda de Jimmy Connors. «Estamos felices porque su regreso a Madrid es un regalo para el torneo, pero sobre todo para los aficionados que podrán ver en la Caja Mágica a un jugador único e irrepetible», comenta Feliciano López, quien ya dijo que como director tenía el principal objetivo de que Federer volviera a disputar el cuarto Masters 1.000 del curso. No lo hace desde 2015.

Falta por ver, claro está, cómo se adapta después de tanto tiempo, si bien es cierto que ya ha demostrado que Madrid se le da estupendamente porque ha ganado en todos los colores. En 2006, fue campeón en pista rápida. Ya en la Caja, venció a Nadal en 2009 y brilló en el experimento de la tierra azul de 2012. «Va a ser un reto, de eso no hay duda. Al principio tendré que dar pequeños pasos hasta cierto punto, pero está bien, es normal. Al fin y al cabo, crecí en arcilla. Siento que mi cuerpo ahora es lo suficientemente fuerte para volver a hacer los cambios de superficie de dura a arcilla y luego de arcilla a hierba», vaticina. El genio está de vuelta.