Garbiñe Muguruza
Garbiñe Muguruza - AFP
Abierto de China

Muguruza no despega

La española sucumbe en la segunda ronda del torneo de Pekín contra Aryna Sabalenka

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Garbiñe Muguruza no acaba de despegar. Solo las semifinales en Roland Garros lucen con orgullo en su calendario de 2018, en el que apenas en cinco torneos, de 19 disputados, ha superado dos rondas. En Pekín, donde esperaba encarar con mejor ritmo el final de temporada, vuelve a caer precipitadamente. En esta ocasión, en el Abierto de China, contra Aryna Sabalenka, 16 del mundo, que se llevó un partido igualado (7-5 y 6-4).

Con esta derrota de segunda ronda, la tenista, que comenzó el año con la final de Doha en febrero, y el título en Monterrey en abril, se queda sin posibilidades para disputar el Masters de Singapur.

Aunque el partido fue muy igualado y ambas lucharon cada punto hasta el final, la bielorrusa (de 20 años y campeona en Wuhan hace unos días) consiguió equilibrar la fiereza de su juego con el tino en los golpes y dominó lo suficiente como para llevarse el duelo en dos sets. En la primera manga reinó el respeto y ambas fueron anotándose sus juegos sin dejar de pelear cada punto de la rival, con lo que llevaron casi todos al 40-40 y las respectivas ventajas. Sabalenka combinó saques directos con golpes a ambos lados de la pista para hacer correr a su rival, pero Muguruza no se dejó apabullar y también exhibió su buen tenis.

Tras quedarse sin oportunidades de cuestionar la decisión de los jueces -había gastado sus tres posibilidades cuando iban 3-3- y pedir el asesoramiento de su entrenador, la española salió a la pista dispuesta a anotar el 6-6 y jugarse el set en el desempate. Sin embargo, la bielorrusa supo aprovechar su oportunidad, arrinconó a Garbiñe en el 15-40 y remató entonces anotándose el primer set. La segunda manga fue más volátil y se fueron intercalando aciertos y errores de ambas.

Muguruza logró ponerse por delante al romperle el segundo servicio a la bielorrusa, pero esta reaccionó rápido y le arrancó a la española el siguiente, ganó el suyo y le volvió a romper, con lo que adelantó el marcador 4-2 a su favor. Cuando Sabalenka servía para el 5-2, Muguruza intentó agarrarse con uñas y dientes al partido y consiguió romperle el servicio a la rival y apuntarse el 4-3, justo antes de pedir el consejo de su entrenador por segunda vez y de ganar su siguiente saque.

Con el marcador en tablas la bielorrusa decidió no perdonar, ganó su juego con tres saques directos -a una velocidad cercana a los 180 kilómetros por hora-, y se vio con su entrenador antes de intentar sentenciar el partido en el saque de la española. Su propósito se cumplió: cuando Muguruza servía en busca del 5-5 Sabalenka la puso contra las cuerdas. La española logró salvar dos bolas de partido pero a la tercera fue la vencida y la bielorrusa se llevó juego, set y partido.