Serena Williams, con su traje terapéutico, en Roland Garros
Serena Williams, con su traje terapéutico, en Roland Garros - EFE
Tenis

Madres tenistas más protegidas

La WTA amplía la «baja» y el ranking por maternidad para 2019 y reabre el debate entre las profesionales

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Al tenis le cuesta mucho aceptar los cambios, a pesar de que el deporte, y las deportistas, evolucionan dentro y fuera de la pista. Una de esas realidades que centran más de un debate en vestuarios y salas de prensa es la maternidad: su adecuación a la carrera profesional y personal de las tenistas que nunca han querido elegir un solo camino. Pelean por serlo todo.

Para 2019, la Asociación de Tenistas Profesionales (WTA) ha modificado las reglas que protegen a las mujeres que se convierten en madres. Ya no será considerado como una lesión. Si hasta ahora, eran ocho los torneos en los que las tenistas mantenían su ranking a pesar de una ausencia prolongada de un año o más, a partir del 1 de enero pasarán a ser doce competiciones. Además, «si una jugadora está fuera del circuito debido a un embarazo o una lesión, se le permitirá mantener su ranking especial durante tres años. Si es por maternidad, este tiempo comenzará a contar desde el nacimiento del hijo». Y no desde el momento del embarazo como sucedía hasta ahora.

Estas nuevas normas abren perspectivas de futuro a las tenistas que piensen en compaginar los hijos, propios o adoptados, con el circuito profesional. Aunque para algunas llega un poco tarde. «La lástima es que no se puedan aplicar con carácter retroactivo. Es un tema que se trataba siempre entre las tenistas, pero la WTA tendría que haber pensado en él mucho antes. Está bien porque es una ayuda a las madres. Nunca es tarde aunque a mí ya no me beneficie», cuenta para ABC María José Martínez. Tuvo a su hija en 2013 y «desapareció» de los circuitos hasta 2015. Su recuperación, como la de cualquier mujer, fue lenta y fatigosa. «Es difícil recuperar la forma. Y aunque cuando lo conseguí me sentí más fuerte que antes, no es fácil, y eso que yo volví solo para el circuito de dobles. En individual es mucho más duro», observa.

Martínez expone además que esta «conquista» llega de la mano de Serena Williams, a quien han escuchado a pesar de que la batalla lleva librándose, por muchas, mucho tiempo. «Nunca ha habido reuniones generales para tratar esto. Solo una y cuando ya estaba todo prácticamente cerrado».

Dificultades para todas

Sin embargo, el debate está abierto pues la ampliación de este ranking protegido choca con las expectativas de quienes cada semana se afanan por permanecer en la élite sin hijos en la grada. «Entiendo la importancia de facilitar la conciliación entre la vida personal y el deporte profesional. Me parece un avance que WTA se plantee un esfuerzo en este sentido. Ahora bien, la manera en que se ha propuesto para 2019 no me parece la más correcta. Que haya tres años para utilizar el ranking protegido tras la maternidad me parece una exageración. Vería más correcto un periódico más corto. A partir de un año de baja todo el mundo comienza de cero y sería algo más equitativo», comenta Carla Suárez.

Y prosigue: «Que el ranking protegido permita ser cabeza de serie me parece completamente injusto. Sobre todo para aquellas jugadoras que hayan estado semana a semana compitiendo para tener ese lugar en el circuito». Maternidad y deporte, un eterno debate con difícil resolución.