Lucas Moura celebra un gol junto a sus compañeros del Tottenham en un partido de pretemporada
Lucas Moura celebra un gol junto a sus compañeros del Tottenham en un partido de pretemporada - Reuters

Premier LeagueTottenham, el verso libre de la Premier

Por primera vez en 15 años, un club abre la liga inglesa sin fichajes. Sus rivales han invertido 1.400 millones de euros

Actualizado:

Acostumbrados a que las luces de neón de la Premier League reduzcan a sombra todo lo que tenga que ver con fichajes fuera de las Islas, extraña afrontar una nueva temporada con un mercado tan «austero» -entiéndase el término en relación a la costumbre, pues se ha batido dos veces el precio más alto pagado por un portero- como el que este jueves se cerró en Inglaterra. Más aún cuando las diferencias impuestas por el Manchester City en el último campeonato evidenciaron un abismo de nivel entre los actuales campeones y cualquiera de los rivales que se postulan como aspirantes al título. Un curso que llama la atención por la política del Tottenham, primer club en los últimos 15 años que comienza la liga sin refuerzos. Hoy debuta visitando el estadio del Newcastle (13.30 horas) sin caras nuevas en su plantilla.

Los números no engañan. Si durante la pasada temporada el gasto total en refuerzos en la liga inglesa fue de 2.100 millones de euros, en la edición que comenzó anoche con la victoria del Manchester United frente al Leicester (2-1) la cifra ha encogido hasta los 1.409 millones. Mientras que en el último campeonato se presentaron 378 fichajes, la edición 2018-19 se inauguró con sólo 208 cromos nuevos, siempre según los datos del portal especializado transfermarkt.es.

A pesar de esta contención en el gasto, hay clubes que han tirado la casa por la ventana para intentar cumplir con los objetivos marcados para la temporada. Es el caso de otro equipo londinense, el histórico Fulham, que se ha convertido en el primer conjunto inglés que, en el curso de su regreso a la máxima categoría, invierte más de 100 millones de euros en apuntalar su vestuario.

Apuesta por los porteros

Es el nuevo paradigma del fútbol de élite. La falta de estrellas ofensivas a tiro ha provocado que la inversión se haya desplazado hacia posiciones hasta el momento secundarias. La portería, donde hasta la fecha un parche servía como remiendo para una carencia si en la otra orilla correteaban un par de estrellas que distrajeran los ojos del aficionado, ha dado paso a rutilantes contrataciones con visos de afinar hasta el último milímetro de lo controlable por las secretarías deportivas. Así, el Chelsea ha pagado 80 millones de euros al Athletic por la cláusula de Kepa y el Liverpool se ha dejado 62,5 millones en sustituir al vilipendiado Karius.

Ante la renuncia al mercado, decisión que no ha gustado a una parte de su afición, el mayor éxito del Tottenham ha sido mantener el bloque y conseguir que el argentino Mauricio Pochettino pueda seguir contando con estrellas como Eriksen, Dele Alli y especialmente Harry Kane, el máximo goleador en el Mundial de Rusia.

La continuidad del campeón

El Manchester City, otro club cuya mejor revolución reside en la continuidad, defiende el título con el argelino Mahrez (67 millones de euros) como novedad. Un caso distinto al del Liverpool, que el pasado año ya descubrió como dar la vuelta a la tortilla de Guardiola en la Champions League y que este verano ha armado un mediocampo tan notable como perfectamente contrapuesto en su estilo al que opera en el Etihad, con Keita (60) y Fabinho (45) a la cabeza y Shaqiri (14,7) como complemento a una delantera que brilla con toda la fuerza que mantener a Salah le aporta.

En el Manchester United, Mourinho se ha hartado de reclamar refuerzos durante la pretemporada. En su viaje hacia la resignación sólo se ha encontrado con Fred (59 millones) y Dalot (22), pecata minuta para una boca necesitada de nuevos estímulos año tras año. El Chelsea, con el italiano Sarri ahora en el banquillo, luce uno de los proyectos más sugerentes. El cóctel en el que se funden el preciosista libreto del ex técnico del Nápoles con un centro del campo reforzado por Jorginho (57 millones) o Kovacic (cedido) tiene en Kepa (80), el fichaje más caro del último mercado, la guinda. El Arsenal, lejos del apolillado manto de Wenger, es una incógnita total. Emery ha incorporado piezas de valor estratégico destinadas a dibujar un equipo a partir de su carboncillo. Torreira (30) o Sokratis (16) deberían dar ese plus de competitividad que en las postrimerías de la etapa más gloriosa del club gunner penalizaron sus intenciones.