EP
Patrocinado por:Santander

LiverpoolKlopp, el entrenador de la fe inquebrantable

El técnico alemán, que ha devuelto el lustre al Liverpool, creyó en la remontada desde que perdió la ida en el Camp Nou

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La debacle del Barcelona dejó a Klopp como el gran triunfador de la noche. El alemán, ataviado con su inseparable chándal, fue preguntado tras el partido «qué había pasado», a lo que respondió de manera elocuente: «Fútbol». Esta sencillez, tan habitual en sus respuestas, contrasta con lo visto sobre el campo, donde Klopp volvió a dar una lección al dotar a los suyos de una tensión y un rigor táctico que neutralizaron al Barcelona, superado en fútbol como ya ocurrió en la ida.

Poque a pesar de la diferencia en el marcador, Klopp no perdió la fe. Si hubo alguien que creyó en la machada fue él, incluso nada más firmar Messi su exhibición en el Camp Nou: «Es fútbol, o sea que sí que tenemos opciones». Desde entonces, y pese a las bajas, trabajó para convencer a los suyos de que podían estar en la final. Pocos viven el fútbol con tanta pasión. Los jugadores respondieron y firmaron en Anfield una noche mágica.

El Liverpool ha recuperado con Klopp el lustre de antaño. El alemán es un líder nato y se ha erigido como capitán del navío «red», al que han embarcado futbolistas que se han convertido en estrellas bajo su mando. Desde su llegada en octubre de 2015 ha clasificado al equipo para tres finales europeas y se ha vuelto a la grandeza de un club que vivía horas bajas. Antes había hecho lo mismo en Dortmund, donde cogió a un gigante venido a menos y lo devolvió a la élite europea.

Etapa en Dortmund

Cuando Klopp se hizo cargo del equipo de la región del Ruhr en 2008, el Dortmund deambulaba por la zona media de la tabla. En sus dos primeras temporadas logró colocar al equipo en posiciones más nobles, para, finalmente, conseguir dos Bundesligas seguidas en 2011 y 2012, imponiéndose al hegemónico Bayern.

En Alemania, como ahora en Inglaterra, logró contagiar al equipo su carácter. En 2013 se coló en su primera final de Champions tras dejar en la cuneta al Real Madrid. Una exhibición goleadora de Lewandowski en la ida sirvió para invalidar la derrota de la vuelta. El delantero polaco, como ahora sucede con Salah, Firmino, Mané y otros tantos, alcanzó su mejor nivel con el alemán como entrenador.

El imposible europeo

Su fútbol vistoso, su personalidad carismática y sus éxitos nacionales cuentan con un pero: las finales continentales. En 2013, su Dortmund cayó contra el Bayern y la pasada temporada el Real Madrid se terminó haciendo con la Champions en Kiev. Entre medias, el Sevilla arrebató también a los «reds» la Europa League de 2016.

Por tanto, la del Metropolitano será su cuarta final europea, habiendo perdido las tres anteriores. «Eso no me derrota como persona», dice. En Madrid, Klopp puede anotarse su mayor victoria y conseguir, al fin, la ansiada Champions, el imposible que le falta.