Ignacio Rosa en Málaga con la medalla de plata
Ignacio Rosa en Málaga con la medalla de plata - Unicaja Baloncesto
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Ignacio Rosa: «Ganar una medalla de plata no es cualquier cosa»

El joven ala-píivot gaditano repasa pasado, presente y futuro tras alcanzar la segunda plaza en el Europeo U20 con la selección española

CádizActualizado:

Genéticamente preparado para jugar al baloncesto. Así podría definirse al gaditano que en la actualidad tiene mayor presencia en el baloncesto nacional. El joven Ignacio Rosa mide 2’06 metros y cuenta con un excelente tiro exterior, una cualidad que se paga cara en el baloncesto moderno para abrir las defensas rivales. Nacido en Los Barrios, este prometedor jugador ya sabe lo que es debutar en la máxima competición, la liga ACB. Lo hizo cuando aún era menor de edad, hace un par de campañas con Unicaja Málaga, club al que pertenece, antes de marcharse cedido a Oviedo el pasado curso, una opción que repetirá la próxima campaña en las filas del Tau Castellón, también en Leb Oro, que viene a ser como la segunda competición del baloncesto español. Sin embargo, son sus éxitos internacionales los que más le avalan para desarrollar una carrera de éxito a corto-medio plazo, ya que además de haber sido seleccionado en todas las categorías con la selección española hasta el momento, este verano ha logrado colgarse la medalla de plata con la U20 en el pasado Campeonato de Europa, un éxito que «no es cualquier cosa».

–¿Cómo valora la temporada pasada a nivel personal?

–Ha sido un final de temporada bastante bueno, aunque nos quedamos con mal sabor de boca después de perder el Play Off con Oviedo en cuartos de final. Este año que viene jugaré en Castellón, aunque sigo estando vinculado a Unicaja Baloncesto, con el que me quedan dos años más. Este verano hemos tomado la decisión de marchar a Castellón, entre el club y yo.

Además, a nivel de selección hemos conseguido una medalla de plata en el Campeonato de Europa U20 que es una gran satisfacción. Después de haber estado en todas las categorías inferiores de la selección, esta es la última, porque ya termina la formación, y me voy con un buen sabor de boca por ello. Al principio no la valoras, por que perdimos la final, pero con el paso de los días ves que no es cualquier cosa tener una medalla de plata.

–A nivel individual, ¿cómo se ha sentido con su juego?

–Este año en Oviedo he madurado bastante. Me ha servido para ‘hacerme un hombre’ como se suele decir y la experiencia de jugar en Leb Oro es muy positiva, porque luego en el juego se nota.

–¿Qué recuerdo tiene de sus primeros pasos en el mundo del baloncesto?

«Al principio, tras perder la final no valoras lo que supone una medalla, pero estoy muy satisfecho»

–Mis primeros pasos fueron en Los Barrios. Recuerdo que al principio era un hobby porque no sólo jugaba al baloncesto, también hacía natación y otros deportes. Con el paso del tiempo enfoqué mi esfuerzo en el baloncesto, quizás porque es un mundo muy bonito en el que se hacen muchos amigos. Con 12 años Unicaja me dio la oportunidad de ir a Málaga y tras consultarlo con mis padres, tomé la decisión de marcharme a jugar en su cantera para seguir progresando

–¿Fueron duros los comienzos allí para un chico tan joven lejos de casa?

–Tienes 12 años y sales de casa muy joven pero cuando te das cuenta de lo que tienes, de lo que hay y por lo qué peleas, compensa. Se hace duro los dos primeros meses. Luego ya va siendo más llevadero porque te apoyas en los compañeros. Mis padres venían todas las semanas a visitarme y lo llevaba bien.

–¿Cuándo comenzó a notar un margen de mejora importante en su juego?

–Siendo cadete pienso que di el primer paso. En esa época el baloncesto me fue pareciendo otra cosa más, ya no era solo un hobby porque comienzas a destacar y se te ven cosas que no todo el mundo tiene.

–¿Qué anécdota recuerda de sus primeros pasos?

–Recuerdo que cuando terminé el primer entrenamiento en Málaga, pensé ‘esto es más duro de lo que parece’. Yo venía de entrenar tres veces por semana en casa (Los Barrios) y en Unicaja se entrena todos los días. El físico se nota y mis compañeros eran mucho mejores técnicamente, por lo que pensé ‘esto es una cosa bastante más seria’.

–¿Qué categoría le parece la más difícil de las que ha estado?

–Pienso que estos dos años de senior, que ya termina el periodo de formación, son los más difíciles. Pasar de que te traten como a un niño a tener exigencias profesionales cuando aún no estás preparado para ello. Estos dos años que acabo de pasar creo que son los más duros porque la gente no te trata ya como un chaval pero tampoco como un jugador profesional. Estás ahí entre medias y es difícil de llevar.

–¿En qué categoría ha disfrutado más jugando al baloncesto?

–En todas las categorías he disfrutado. Sino no jugaría al baloncesto.

–Su padre fue jugador profesional. Qué consejo le ha dado, tanto él como su madre, que recuerda constantemente tanto en los malos como en los buenos momentos?

–El consejo más importante que me dio mi padre es ‘sigue trabajando, que el trabajo te lo da todo’.

–¿Llegó a verlo jugar a su padre (Juan Rosa)?

–Sí, en vídeos lo he visto, aunque no en directo.

–¿Se ve parecido en su forma de juego?

–Mucha gente me dice que nos parecemos mucho, jugando, en los gestos técnicos y yo también lo pienso. Somos ‘Cuatro’ grandes (posición de ala-pivot) que tenemos tiro exterior, por lo tanto tenemos una forma de jugar muy parecida.

–¿Recuerda alguna victoria especialmente dulce?

–Recientemente, en el Europeo ganábamos a Turquía en los últimos segundos. Ellos tenían dos tiros libres pero el segundo se les salió. Cogimos el rebote y terminamos ganando de uno para meternos en semifinales.

«Mucha gente me dice que mi padre y yo nos parecemos bastante en nuestra forma de jugar»

–¿Y alguna derrota le ha enseñado mucho?

–De todos los partidos que pierdes aprendes algo. Nunca se pierde por los mismos errores. Siempre hay diferentes factores que influyen, por eso creo que todas las derrotas te enseñan algo que tienes que buscar y analizar para que no vuelva a suceder.

–¿De qué jugador ha aprendido más a lo largo de su trayectoria?

–Suelo fijarme en los ‘Cuatro’ grandes como yo, para mejorar cosas.

–¿Ha visto a jugadores con mejores cualidades que las suyas que se hayan quedado por el camino?

–Al final el trabajo te lo da todo y si tienes mucho talento y cualidades pero no las explotas, los que trabajan duro te sobrepasan.Es cierto que hay jugadores que tienen las mejores condiciones, pero por una u otra cosa, no terminan de explotar para llegar a las máximas categorías.

–¿Cuál es su orden de preferencias sobre las cualidades de un jugador de baloncesto?

–La mentalidad es lo primero. Con esa mentalidad necesitas intensidad. Después iría el talento, el físico y la visión de juego.