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¿Puede ser Doncic el mejor europeo de la historia en la NBA?

Las palabras de Ricky Rubio hace unos días, haciendo ese presagio, invitan a comparar la proyección del esloveno con los jugadores que han brillado en la liga americana a lo largo de los tiempos

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La irrupción de Luka Doncic en la NBA ha pillado a muchos por sorpresa. En Estados Unidos, sobre todo. Allí son muy dados a despreciar el talento extranjero mientras está lejos de sus focos. De hecho, ni siquiera la excelente carta de presentación de Doncic -campeón de la Euroliga, MVP y mejor jugador de largo el pasado año en Europa- le sirvió para ser número uno en el draft.

Pasado el primer tercio de la liga, pocas cosas hay tan claras como que el esloveno ha pasado por encima a todos sus «compañeros de clase» y que nadie duda de que el premio de novato del año será para él. Tal es su exhibición cada noche, que hay voces que le reclaman incluso para el All Star. Palabras mayores todavía. Entre esos jugadores que tienen claro que Doncic es un talento especial está Ricky Rubio, que esta semana hacía un presagio arriesgado. «Va a ser el mejor europeo de la NBA».

Para conseguirlo, Doncic tendría que hacer las cosas muy bien, porque por la liga americana han pasado antes que él otros europeos que han hecho historia. Jugadores como Dirk Nowitzki, Arvydas Sabonis, Drazen Petrovic, Tony Parker o Pau Gasol entre otros. Leyendas de la canasta, alguno de ellos aún en activo, que han situado el listón muy alto. ¿Qué debería hacer el esloveno para superarlos?

Dirk Nowitzki (Alemania)

Su mejor espejo lo tiene cerca. Dirk Nowitzki, para muchos el mejor europeo de la historia, comparte vestuario con Doncic en los Mavericks. En sus veinte años en la NBA ha sido capaz de romper la barrera de l os 30.000 puntos -fue el primer extranjero que lo consiguió- y ha sido trece veces All Star. Aun así, su mayor logro fue el anillo conquistado en 2011, siendo él el mejor jugador de las finales de la NBA. Su MVP de la temporada en 2007 le sitúa entre las grandes estrellas de todos los tiempos.

Arvydas Sabonis (URSS/Lituania)

El del alemán parece el ejemplo a mirar, pero al hablar de europeos exitosos en la NBA hay que hacerlo de Arvydas Sabonis. El exmadridista llegó muy tarde a Estados Unidos. La Guerra Fría y las reglas del baloncesto en su época le impidieron rendir a pleno rendimiento allí. De hecho, cuando debutó en la NBA Sabonis era ya un veterano de 31 años cuyas rodillas eran de cristal. Eso no le impidió dejar muestras de su clase durante siete temporadas.

Tony Parker (Francia)

Si tomamos como criterio el de los títulos, la figura de Tony Parker es sin duda la que debe perseguir Doncic. El francés llegó a los Spurs en 2001 y durante sus 17 temporadas allí ganó cuatro veces la NBA y fue All Star en seis ocasiones. El galo fue el timón de los Spurs que formaron una dinastía junto a Ginóbili y Tim Duncan. Un equipo de leyenda que tenía en el base una parte muy importante.

Pau Gasol (España)

Pocos europeos han tenido la influencia en la NBA que ha tenido Pau Gasol. El español es el único europeo que ha logrado el título de mejor novato del año. Un honor en el que Doncic podría sucederle esta temporada. Además, Pau supo mantenerse en lo más alto de las estadísticas mientras jugaba en los Grizzlies antes de dar el salto a los Lakers, donde ganó dos anillos de campeón y estuvo cerca de lograr otros tantos. Ha sido seis veces All Star, una de ellas junto a su hermano Marc, otro de los referentes europeos de la NBA.

Drazen Petrovic (Croacia)

Con Drazen Petrovic volvemos, como con Sabonis, al «qué hubiera pasado si». Si en el caso del lituano su problema fue llegar a la NBA tan tarde, en el del croata el problema fue su inesperado adiós cuando estaba en los mejores años de su carrera. Según se desveló tras su muerte, los Nets tenían listo para él un contrato que solo se veía superado por las cifras del de Michael Jordan.

El croata es, de hecho, uno de los grandes ídolos de Luka Doncic, que entregó la camiseta con la que ganó la final de la Euroliga 2018 al museo que lleva el nombre de Petrovic en Croacia.

Con este repaso queda claro que la predicción de Ricky sobre Doncic no es sencilla. El esloveno tiene los mimbres para conseguirlo, pero la NBA es una competición muy dura, que requiere de un componente mental y físico brutal y en la que la fortuna y los traspasos juegan un papel fundamental. Hay que darle tiempo al tiempo, pero por el momento, Doncic ha comenzado muy bien su periplo entre los mejores, con números que le sitúan entre los más destacados de la temporada.