Salva Ballesta pelea una pelota con dos jugadores del Levante en aquel partido
Salva Ballesta pelea una pelota con dos jugadores del Levante en aquel partido - Mikel Ponce
Atlético

La derrota ante el Levante que «costó un ascenso» al Atlético

La goleada recibida en el primer partido de la 00/01 inició una nefasta racha que fue decisiva en la no consecución del objetivo de volver a Primera

Actualizado:

El 3 de septiembre del 2000 no fue una fecha cualquiera en la historia del Atlético. Aquel día el equipo jugó su primer partido en Segunda división tras el descenso consumado meses atrás. Los rojiblancos volvían a jugar en la categoría de plata setenta años después de hacerlo por primera vez. Un varapalo demasiado duro para un club que había tocado la gloria unos años atrás con el doblete.

Pero la afición respondió y no abandonó al equipo. «Un añito en el infierno» fue el lema utilizado por el club para atraer abonados. Resultaba difícil creer que la estancia del Atlético en Segunda se fuera a prolongar más de una temporada. Pero contra todo pronóstico, así fue. Aunque se quedó muy cerca del objetivo en la 00/01, el Atlético terminó pagando su nefasto comienzo de temporada. La pésima racha inicial terminó resultando decisiva en la no consecución del ascenso.

Los rojiblancos se estrenaron visitando al Levante y lo que ocurrió aquel día fue el inicio de una serie de resultados que terminaron por condenar al equipo. Fernando Zambrano alineó a Toni Jiménez, Aguilera, López, Hernández, Toni Muñoz, Luque, Mena, Juan Gómez, Llorens y Kiko. El Levante empezó adelatándose gracias a un gol de Salillas a la media hora. Salva igualó el partido antes del descanso. Pero la segunda parte fue granota de principio a fin y el Levante acabó imponiéndose por un doloroso 4-1. «Es un palo muy fuerte. No hemos jugado bien», reconoció el técnico rojiblanco tras el partido.

El «añito en el infierno» no podía haber empezado peor... O sí. A la derrota contra el Levante le siguieron dos más. La victoria ante el Compostela en el Vicente Calderón fue un oasis en el desierto. Después, tres empates consecutivos acabaron con el puesto de Zambrano. Marcos Alonso se hizo cargo del equipo en la séptima jornada, a un solo punto del descenso y a diez del líder. Parecía increíble que el Atlético estuviera pasando por una situación así.

Mejoría insuficiente

Finalmente, los rojiblancos fueron cuartos con los mismos puntos que el tercero. Sevilla, Real Betis y Tenerife lograron el ascenso y el Atlético tuvo que esperar un año para volver a la máxima categoría. La 2000/2001 fue una temporada de altibajos para la parroquia atlética. El pésimo inicio de año, con el Levante como el rival con el que empezó todo, mejoró con el cambio de entrenador. Aun así, no se logró el objetivo del ascenso. Aquella primera derrota tan abultada mermó a un equipo que no salió de puestos de descenso hasta la sexta jornada.

Mucho ha llovido desde entonces. Mañana el Atlético recibe al Levante en la décimo novena jornada de la Liga. Lo hace ocupando el segundo puesto de la tabla y con el equipo asentado en la zona alta. El objetivo parece claro: pelear por la Liga. El Levante, por su parte, está a mitad de la clasificación y se debate entre alejarse del descenso y acercarse a Europa. Ambos conjuntos se han enfrentado en 28 ocasiones en la competición doméstica. El balance es de dieciséis victorias para los rojiblancos y ocho para los granotas. La historia ha mejorado para ambos, pero aún está en el recuerdo aquella derrota que tan cara terminó saliendo al Atlético. Se perdieron más de tres puntos.