Jesús Gómez, bicampeón de España y bronce europeo en 1.5000
Jesús Gómez, bicampeón de España y bronce europeo en 1.5000 - AFP
Atletismo

La meteórica carrera hacia las medallas de Jesús Gómez

El atleta burgalés ha logrado en un año ser dos veces campeón de España y bronce en el Europeo en la prueba de los 1.500

MadridActualizado:

Hace apenas unos años, en la cabeza de Jesús Gómez no estaba dedicarse al atletismo. Había estudiado para ser técnico superior de Fabricación Mecánica y trabajaba en una empresa industrial. Sin embargo, lo que siempre había sido una afición empezó a convertirse en una opción real para el futuro. Su familia, de tradición agrícola, vio cómo Gómez, al que siempre se le había dado bien el deporte, comenzaba a tomarse en serio esto de correr. «Mis inicios fueron tardíos. Cuando era pequeño corría alguna carrera, pero nada serio. Hace unos años empecé a entrenar por mi cuenta y a correr carreras por los pueblos de Burgos. Fue entonces cuando vi que se me daba bien y me animé a seguir», cuenta a ABC.

El pasado domingo, Gómez consiguió colarse en el podio de la prueba de los 1.500 de el Europeo en pista cubierta de Glasgow. Solo quedaron por delante suyo Marcin Lewandowski y Jakob Ingebrigtsen, dos colosos a los que el español consiguió plantar cara: «Nos hemos aprendido su apellido a base de decirlo», cuenta sobre el noruego entre risas. «Jakob es el rival a batir. Cada vez que corre da una exhibición y no para de hacer récords junto a sus hermanos. Ocurre lo mismo con Lewandowski», añade. Apenas unos días después de ganar el bronce, ya está de vuelta en España saboreando lo conseguido: «Ha pasado poco tiempo, pero el suficiente para darme cuenta de que ha sido un éxito para mí, para mi grupo de entrenamiento y para mi entrenador».

Doble campeón de España

La realidad es que Gómez ya había dejado su sello semanas antes de esta prueba. Lo logró en Antequera, donde se había hecho con el título nacional de 1.500 en pista cubierta. El verano pasado había hecho lo propio al aire libre. En Glasgow, ante los mejores de Europa, dio un golpe encima de la mesa: «En los últimos metros sabía que tenía piernas para llegar de sobra. No suelo mirar atrás casi nunca, pero vi que la medalla no se me escapaba», confiesa. Su bronce se suma a las cinco medallas conseguidas por el atletismo español en estos europeos: «España ha firmado una gran actuación. Algunos se han ido sin una medalla que quizá podrían haber ganado, pero la actuación, en general, ha sido buena».

La vida de Gómez ha dado un giro de 180 grados en apenas un lustro. Ahora, tal y como cuenta, su rutina no tiene nada que ver con la de antes: «Tuve que dejar la empresa porque los horarios me los cambiaban cada semana y si quería poder entrenar y descansar, tenía que dejarlo. Desde entonces, y más ahora, mi vida ha cambiado: toca entrenar, comer y descansar. La rutina de un deportista de alto nivel».

El atleta español se ha hecho grande en los 1.500. En esta distancia es donde ha logrado salir dos veces campeón nacional y ser bronce europeo, aunque fue en los 800 donde sus marcas empezaron a llamar la atención: «Al principio entrenaba sin entrenador. Competí en 800 y logré 1 minuto y 46 segundos. La gente se extrañaba de que un chaval salido de la nada consiguiera algo así». Entonces se puso en manos de Benjamín, su actual entrenador y gran responsable de sus éxitos: «El año pasado decidimos saltar al 1.500. Se me dio bastante bien y conseguimos salir campeones al aire libre», cuenta.

Sobre los 3.000, Gómez se muestra más cauto. Sabe lo que es correr en esta distancia, pero mantiene que ahora mismo no piensa en dar el salto: «Es una distancia que he corrido este año por primera vez para probarme. Se adapta bien a mis características, porque no es muy larga pero tampoco es corta. Hice 7,48 bastante holgado, que es la mínima del europeo. Quizá en un futuro, aunque si lo hago, no doblaría prueba».

Con un pasado y presente exitoso, Gómez cuenta a ABC sus intenciones para el futuro. 2019 es un año que ha comenzado con su estreno europeo y continuará con su debut mundial. Será en Doha, en el mes de septiembre. «La temporada es muy larga y hay que tener cuidado. Los entrenadores tienen que hilar muy fino para que lleguemos bien. Me pasaré todo el verano entrenando, pero lo afronto con mucha ilusión», dice. Y más adelante, los Juegos de Tokio, el gran objetivo: «Clasificarme es mi gran sueño». Viendo su meteórica carrera, puede ir reservando un billete para la capital japonesa.