La sombra de la sonda Hayabusa 2 aterrizando sobre Ryugu
La sombra de la sonda Hayabusa 2 aterrizando sobre Ryugu - JAXA

La sonda Hayabusa 2 aterriza en el asteroide Ryugu tras 19 minutos de «terror»

El director de la misión, Makoto Yoshikawa, expresó su «gran alivio» por el logro de la misión, que su juicio significa «un nuevo comienzo para la ciencia planetaria» ya que traerá a la Tierra muestras de la roca espacial

TokioActualizado:

La sonda japonesa Hayabusa 2 ha tocado esta noche la superficie de un asteroide Ryugu, situado a 340 millones de kilómetros de la Tierra, entre su órbita y la de Marte. El objetivo es tomar muestras, lo que supone un paso clave en su compleja misión destinada a investigar los orígenes de la vida, ya que la roca estelar es una «reliquia» cósmica que puede dar pistas sobre el origen del Sistema Solar.

El aterrizaje de la nave espacial tuvo lugar a las 7.49 hora de Japón (23.49 peninsular del jueves), según anunció la Agencia de Exploración Espacial de Japón (JAXA), cuyos científicos siguieron con gran expectación las evoluciones del Hayabusa 2 desde su centro de control en Kanagawa (sudoeste de Tokio).

La sonda superó así una nueva y delicada etapa en un viaje que se prolonga durante más de cuatro años, y que, de completarse con éxito, terminará a finales de 2020 con el regreso a la Tierra del Hayabusa 2 portando muestras del remoto cuerpo celeste. La misión tenía la complejidad del desfase de aproximadamente 19 minutos en las comunicaciones entre la nave y la Tierra, por lo que en la última fase de la operación no contó con apoyo humano.

Por ello, el director de la misión, Makoto Yoshikawa, expresó su «gran alivio» por el logro del Hayabusa 2, que su juicio significa «un nuevo comienzo para la ciencia planetaria», durante una rueda de prensa convocada en la capital nipona.

«Hoy una mano de la Humanidad ha alcanzado una nueva parte del universo», dijo Yuichi Tsuda, otro de los responsables del proyecto, quien añadió que el aterrizaje «se llevó a cabo de forma óptima».

Se trata de una operación pionera por la lejanía del asteroide y las dificultades técnicas que conlleva, según destacaron los expertos de la agencia aeroespacial de Japón, el único país hasta ahora que ha logrado traer a nuestro planeta muestras de un cuerpo celeste distinto a la Luna, con su primera misión Hayabusa en 2010.

Una misión que dispara proyectiles

La segunda generación de esta sonda tocó hoy levemente la superficie del asteroide Ryugu, y al hacerlo disparó proyectiles de tantalio sobre el terreno con el objetivo de crear un cráter artificial y extraer materiales que fueron luego aspirados por un brazo del aparato.

La rocosa superficie del asteroide y sus condiciones cercanas a la ingravidez complicaron enormemente esta maniobra, según explicaron los científicos nipones, que se vieron obligados a retrasar el aterrizaje desde la fecha inicialmente prevista el pasado octubre.

Las señales enviadas por Hayabusa 2 indican que las muestras de material han sido recogidas con éxito, aunque esto sólo podrá confirmarse una vez que la sonda regrese a la Tierra, explicó el director de investigación de la JAXA, Takashi Kubota.

La importancia de Ryugu

Se cree que las rocas de Ryugu albergan restos de carbón y agua formados durante el nacimiento de nuestro sistema solar hace unos 4.600 millones de años, lo que podría aportar pistas sobre la formación de los planteas y el origen de la vida.

El aterrizaje del Hayabusa 2 llega tras recorrer 3.200 millones de kilómetros alrededor del Sol en una órbita elíptica durante más de tres años, y después de alcanzar el asteroide el pasado junio y de permanecer suspendido desde entonces a unos 20 kilómetros de su superficie.

Además, la sonda descargó el año pasado tres pequeños vehículos exploradores sobre Ryugu con el objetivo de recolectar muestras adicionales, y tiene previsto intentar nuevos aterrizajes antes de emprender su retorno a nuestro planeta.

Problemas técnicos superados

Ryugu tiene unos 900 metros de diámetro y una forma ligeramente cúbica y, como otros planetas menores, está considerado entre los cuerpos más antiguos del Sistema Solar.

La agencia aeroespacial japonesa espera que la expedición robótica a Ruygu aporte mejores resultados que los de la primera sonda Hayabusa, que emprendió una misión parecida entre 2003 y 2010 para tomar muestras de un tipo de asteroide más joven y más próximo a la Tierra.

El proyecto se completó con éxito parcial tras sufrir diversos problemas técnicos y retrasos, puesto que la sonda logró recoger algunas partículas del asteroide pese a que falló su sistema para extraer muestras directamente de la superficie.

La Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA) también cuenta con una misión similar al Hayabusa2, la emprendida por la sonda Osiris-Rex con destino al primitivo asteroide Bennu, que alcanzó a finales del año pasado para retornar a la Tierra con muestras en 2023.