Un cuervo hawaiano cautivo (Alala) usa una herramienta de palo para extraer el alimento de un tronco de madera - Ken Bohn / San Diego Zoo

Otro cuervo tan listo que parece de fábula

Una especie de córvido de Hawái se une al ilustre grupo de animales capaces de utilizar herramientas

MADRIDActualizado:

Si el cuervo de la fábula de Esopo de la jarra y el agua encarna el ingenio, los cuervos de la vida real no se quedan atrás. Durante décadas, la fama de lista se la ha llevado una especie, el famoso cuervo de Nueva Caledonia, por sus notables habilidades para utilizar herramientas. Estas aves, que sólo viven en la remota isla del Pacífico Sur, utilizan pequeños palos para extraer insectos y otras presas de los troncos y la vegetación, con un asombroso grado de destreza. Los investigadores creían que esa habilidad tecnológica era una rareza desconcertante, pero resulta que hay otra especie de córvido que la posee. Se llama alala y es originaria de Hawái.

Hay más de 40 especies de cuervos en el mundo, y muchos de ellos -especialmente aquellos que viven en lugares remotos tropicales- están poco estudiados. «Esto plantea la intrigante posibilidad de que haya algunos usuarios de herramientas no descubiertos por ahí», explica en la revista Nature el científico principal del estudio, Christian Rutz, de la Universidad de St. Andrews, Reino Unido.

«Habíamos notado previamente que los cuervos de Nueva Caledonia tienen picos inusualmente rectos, y me pregunté si esto podía ser una adaptación para herramientas de sujeción, similar en los seres humanos al pulgar oponible», explica Rutz.

El científico buscó esta señal reveladora entre algunas de las especies de córvidos menos conocidas y pronto dio con un candidato particularmente prometedor: el alala. Después de un desplome de la población a finales del siglo XX, el alala está ahora extinto en la naturaleza. En un esfuerzo por preservar la especie, las pocas aves que quedaban fueron llevadas a cautividad, con el fin de poner en marcha un programa de cría. Los polluelos serán liberados a finales de año para restablecer la población silvestre.

Fue en cautividad donde los investigadores observaron la habilidad de las aves bajo condiciones controladas. «Probamos 104 de los 109 alala vivos en el momento, y encontramos que la gran mayoría utilizaban herramientas de forma espontánea», dice Bryce Masuda, colíder del estudio y director del Programa de Conservación de Aves de Hawái en Peligro de Extinción del Zoológico de San Diego.

La evidencia actual sugiere que el uso de herramientas es parte del repertorio conductual natural de la especie, en lugar de ser una peculiaridad que surgió en cautiverio. «El uso de herramientas es algo natural para el alala. Estas aves no tenían ninguna formación específica antes de nuestro estudio, sin embargo, la mayoría de ellas eran muy hábiles en el manejo de herramientas de palo, e incluso extraían con rapidez el cebo en las tareas más exigentes. En muchos aspectos, el alala es muy similar al cuervo de Nueva Caledonia, al que mi equipo ha estado estudiando durante más de 10 años», dice Rutz.

Polluelos predispuestos

Los resultados han sido aplaudidos por otros expertos en este campo. Por ejemplo, Sabine Tebbich, de la Universidad de Viena, destaca que la especie tiene predisposiciones que permiten a los polluelos «descubrir» el comportamiento del uso de herramientas de forma independiente, sin tener que observar a los adultos. Los investigadores creen muy difícil que una sola ave en cautividad tuviera una buena idea que después fuera imitada por el resto de la población a través del aprendizaje social.

Las especies alala y la de Nueva Caledonia están muy alejadas entre sí dentro de los córvidos. Con su último ancestro común situado hace unos 11 millones de años, parece que sus habilidades en el uso de herramientas surgieron de forma independiente. «Llama la atención que las dos especies evolucionaran en islas tropicales remotas del Océano Pacífico que carecen de pájaros carpinteros y aves depredadoras feroces, condiciones perfectas, al parecer, para que los cuervos inteligentes se conviertan en usuarios de herramientas», destaca Rutz.

En 1964, la famosa primatóloga Jane Goodall publicó el primer informe detallado del uso de herramientas en chimpancés salvajes. El estudio, publicado en Nature, refutaba categóricamente la idea tradicional de que sólo los seres humanos pueden usarlas. Dos años más tarde, junto con Hugo van Lawick, describía en la misma revista la primera observación de unos alimoches utilizando rocas para abrir huevos de avestruz.

La propia Goodall se ha mostrado muy entusiasmada con el nuevo estudio del alala: «Este hallazgo es especialmente maravilloso. Con dos córvidos, los bien conocidos pinzones de las Galápagos y un buitre en la lista de aves que utilizan herramientas, podemos hacer comparaciones entre el uso de herramientas de las aves y los primates», afirma. «Cada uno de estos descubrimientos demuestra lo mucho que hay todavía por aprender sobre el comportamiento animal, y me hace volver a pensar acerca de la evolución del uso de la herramienta en nuestros primeros ancestros».

Al mismo tiempo, Goodall se une a las voces que claman por rescatar de la desaparición a estos animales «antes de que desaparezcan para siempre en la sexta gran ola de extinción. Se lo debemos a las generaciones futuras».