Una FRB llega desde más allá de la Vía Láctea al telescopio de Arecibo de 305 metros, en Puerto Rico - Danielle Futselaar / Brian P. Irwin / Dennis van de Water / Shutterstock.com / Escucha en el vídeo el sonido real de la señal generada a 3.000 años luz de la Tierra

Las misteriosas señales rápidas de radio pueden venir de un magnetar

Astrónomos arrojan una nueva luz sobre el posible origen de estos estallidos a 3.000 millones de años luz de la Tierra

MadridActualizado:

Los Fast Radio Bursts (estallidos rápidos de radio, o FRBs) son pulsos de radio de muy alta energía que apenas duran milisegundos y que parecen proceder de más allá de la Vía Láctea. Resultan un verdadero quebradero de cabeza para los astrónomos, que hasta ahora han sido incapaces de esclarecer su origen. Pero existe una fuente conocida en la que las señales se repiten: un misterioso objeto denominado FRB 121102. Localizado en una región de formación de estrellas en una galaxia enana a 3.000 millones de años luz de la Tierra, ha registrado ya más de 200 emisiones desde su primera detección en 2012, ráfagas intermitentes tan brillantes que son visibles en todo el Universo.

¿De dónde provienen? Es tan enigmático que incluso se especula con que pueden ser provocadas por una civilización avanzada. Nuevas observaciones dadas a conocer este miércoles en la revista «Nature» por un amplio equipo internacional de investigadores dirigidos por la Universidad de Amsterdam y el Instituto Holandés de Radio Astronomía (Astron) pueden arrojar luz sobre este intrincado asunto. Apuntan a que hay algo muy poderoso detrás del misterio, fuertes campos magnéticos como los que ya se han visto alrededor de los agujeros negros supermasivos, pero que también pueden ser provocados por otro fenómeno: una estrella de neutrones en un ambiente extremo.

Pero los astrónomos barajan otra fantástica posibilidad, aunque remota: la de que los FRBs sean señales de alta potencia de una civilización avanzada. Puede parecer una locura, pero lo cierto es que estas ráfagas son objeto de seguimiento de Breakthrough Listen (Escucha avanzada), la iniciativa impulsada por el multimillonario ruso Yuri Milner para buscar señales de vida inteligente en el Universo. No es para tomárselo a broma, porque el programa pretende invertir 100 millones de dólares en diez años.

«No podemos descartar por completo la hipótesis extraterrestre para los FRBs», advierte Vishal Gajjar, investigador de Breakthrough Listen y del proyecto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence) de la Universidad de California Berkeley. «En este momento, no conocemos realmente el mecanismo. Hay muchas preguntas, como por ejemplo, ¿cómo puede una estrella de neutrones rotatoria producir la gran cantidad de energía típica de un FRB?», se pregunta el investigador.

El pasado agosto, Breakthrough Listen detectó 15 explosiones en un período relativamente corto de cinco horas provenientes de FRB 121102. Ahora, planea analizar las 30 fuentes conocidas de estas ráfagas para buscar «cualquier tipo de señal que no esperamos de la naturaleza». La búsqueda del origen, sea natural o artificial, continúa.