Los equinoccios y los solticios se diferencian debido a la órbita de la Tierra
Los equinoccios y los solticios se diferencian debido a la órbita de la Tierra - Archivo

Equinoccio de otoñoCuál es la diferencia entre equinoccio y solsticio

Mientras que el solsticio marca el día más largo o corto del año, en el equinoccio el día y la noche duran lo mismo

Madrid Actualizado: Guardar
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Otoño, invierno, primavera y verano son las cuatro estaciones del año. La mayoría nos las sabemos «de carrerilla», aunque no todo el mundo conoce que se trata de algo más que una convención social o una frase aprendida en el colegio: vienen determinadas por la posición de la Tierra con respecto al Sol. Y la órbita tiene cuatro posiciones clave: dos equinoccios y dos solsticios. En concreto, el solsticio de invierno, el equinoccio de primavera, el solsticio de verano y el equinoccio de otoño, que precisamente será este lunes 23 de septiembre a las 9.50 horas.

Y la razón de que celebremos un equinoccio y no un solsticio también tiene razones «espaciales»: la órbita de la Tierra no es exactamente circular, sino ovalada o elíptica. Así, tiene dos ejes, uno mayor y otro menor, de tal manera que dos veces al año la Tierra pasa por los extremos del eje mayor, y otras dos veces por los del eje menor. El punto de la órbita de la Tierra que coincide con uno de los extremos del eje mayor recibe el nombre de solsticio: uno coincide con el inicio del verano y el otro con el inicio del invierno. El solsticio de verano también es el día que tiene la noche más corta del año, y el de invierno tiene la noche más larga del año.

De la misma forma, los puntos de la órbita en los que la Tierra coincide con los extremos del eje menor se llaman equinoccios. También son dos, que coinciden con el inicio de la primavera y el otoño. Los equinoccios son los días del año en los que el día y la noche duran lo mismo, así que este lunes ambos se equipararán después de los largos días de verano, que darán lugar a unas noches adelantadas. Exactamente, cada día la noche le «robará» tres minutos a la luz.

A partir de aquí, la oscuridad llegará antes, hasta que se produzca el solsticio de invierno, cuando alcanzaremos el máximo tiempo de duración de la noche. Después, la rueda volverá a girar (o más bien, nuestro planeta), y los días volverán a alargarse, hasta volver a equipararse en el equinoccio de primavera.

Es necesario tener en cuenta que los solsticios y los equinoccios son distintos en el hemisferio norte y en el sur, ya que mientras en uno es verano, en el otro es invierno y al revés, y lo mismo sucede con los equinoccios.