Sinosauropteryx, en el hábitat abierto en el que vivió hace 130 millones de años en el Cretácico Inferior
Sinosauropteryx, en el hábitat abierto en el que vivió hace 130 millones de años en el Cretácico Inferior - Universidad de Bristol

El dinosaurio con máscara de bandido y cola a rayas

Científicos descubren los patrones de color de una pequeña especie emplumada de China y deducen cómo era hábitat donde vivía

MadridActualizado:

Los múltiples hallazgos de fósiles han permitido a los paleontólogos reconstruir con bastante precisión, realmente impresionante en algunos casos, las distintas formas de los dinosaurios. Sin embargo, no ha sido hasta hace poco que han descubierto cómo de la piel y las plumas preservadas desde hace millones de años pueden conocerse algunos detalles del color de estas criaturas. El último hallazgo en esta línea lo han conseguido investigadores de la Universidad de Bristol, que han revelado cómo un pequeño dinosaurio emplumado de hace 130 millones de años, el icónico Sinosauropteryx de China, utilizaba los patrones de color para camuflarse.

Además, los investigadores descubrieron una franja oscura alrededor del ojo del terópodo, o «máscara de bandido», que en las aves modernas ayuda a disimular el ojo ante posibles depredadores, y una cola rayada que puede haber sido utilizada para confundir tanto a los depredadores como a las presas. «Los dinosaurios pueden ser extraños a nuestros ojos, pero sus patrones de color se parecen mucho a sus contrapartes modernos», afirma Jakob Vinther, también coautor del estudio. «Tenían una excelente visión, eran depredadores feroces y habrían desarrollado patrones de camuflaje como los que vemos en los mamíferos y pájaros vivos».

En la sabana

Los patrones de color del Sinosauropteryx también han ayudado a desvelar cómo era el lugar donde vivía, ya que se relacionan con el entorno de los animales. Aquellos que viven en hábitats abiertos con mucha luz, como las sabanas, a menudo muestran una transición brusca de oscuro a claro en la parte alta del costado del cuerpo, una ventaja a la hora de eliminar las sombras emitidas por la luz solar directa. Sin embargo, aquellos que viven en hábitats cerrados, como los bosques, generalmente cambian de oscuro a claro mucho más abajo y gradualmente. Aplicado al Sinosauropteryx, este principio permitió deducir que el dinosaurio vivía en hábitats abiertos con una vegetación mínima. Pasaba mucho más tiempo bajo la luz del Sol que en la sombra.

Para los investigadores, las reconstrucciones de color de los dinosaurios pueden decirnos cosas sobre su comportamiento y su hábitat que no son posibles si solo observamos los huesos de estos animales.