Emplazamiento propuesto para el TMT (abajo) en la montaña de Mauna Kea (Hawái)
Emplazamiento propuesto para el TMT (abajo) en la montaña de Mauna Kea (Hawái) - REUTERS

Cientos de hawaianos bloquean la construcción de un telescopio en una «montaña sagrada»

Debido a los manifestantes, que piden la paralización total de las obras, también se han desalojado trece observatorios en Mauna Kea, Hawai

MadridActualizado:

El telescopio Thirty Meter ( TMT por sus siglas en inglés y cuyo nombre hace referencia a los 30 metros que medirá una vez se construya) vive su última polémica. Cientos de manifestantes han bloqueado las obras en Mauna Kea, Hawai, por considerarla una «montaña sagrada» que ya ha sido profanada con otros trece observatorios que también han tenido que ser evacuados y han visto cómo se reducían las operaciones en su interior.

De hecho, la construcción se había paralizado hasta el pasado 15 de julio después de un retraso de cuatro años causado por desafíos legales y protestas anteriores. La Corte Suprema del estado de Hawai dictaminó en octubre del pasado año que el permiso de construcción del TMT era válido y que se volverían a reanudar las obras, pero el pasado fin de semana cientos de opositores cortaron la carretera de acceso a Mauna Kea. Portando pancartas y cantando, de momento han conseguido su objetivo.

TMT no es el primer telescopio en la cumbre del Mauna Kea: en sus laderas se ubican algunos de los equipos más grandes del mundo, como los telescopios gemelos Keck, de 10 metros, y el telescopio Subaru, de 8,2 metros. Todos estos observatorios han dejado de recopilar datos y ordenaron a los empleados e investigadores que evacuaran el 16 de julio.

Algunos de estos telescopios pueden operarse de forma remota, pero se declinó esta opción por, si algo saliera mal, que el personal del observatorio no pudiera manejarlos desde lejos. «Anticipamos regresar a las operaciones normales tan pronto como la situación lo permita», dijo Jessica Dempsey, subdirectora del Telescopio James Clerk Maxwell, en una declaración el 16 de julio recogida por Nature.

Un lugar sagrado

El gobernador de Hawái, David Ige, firmó una orden de emergencia el 17 de julio por la que se permitió a la policía cerrar más secciones de la carretera alrededor de la base de Mauna Kea. Para entonces, los opositores del TMT habían establecido su base de operaciones e incluso algunos se habían encadenado a una reja. «Nuestro objetivo es detener el TMT», afirmó Kaho'okahi Kanuha, líder de los manifestantes, durante una conferencia de prensa del 16 de julio. «Estamos en contra de la destrucción de nuestra montaña».

El problema no son las instalaciones, sino la ubicación: la montaña, llamada Mauna O Wakea por los nativos hawaianos, es la más alta de las islas, y su cima se considera sagrada en la cultura tradicional hawaiana. Concretamente, consideran que es el lugar donde el dios del cielo, Wakea, se reunió con Papa Hanau Moku, la diosa de la tierra, que conduce a La creación de las islas. Históricamente, solo los jefes de más alto rango podían pisar aquellas tierras. Hay otros sitios culturales en la montaña, que incluyen un lago sagrado, lugares de enterramiento significativos y una cantera donde se hicieron herramientas de piedra.

Una carta abierta de los científicos afectados

Muchos científicos han tenido que paralizar sus observaciones y estudios, pero la mayoría busca una resolución pacífica del conflicto. De hecho, varios estudiantes graduados de astronomía publicaron una carta abierta el 17 de julio, solicitando, entre otras cosas, que el estado retirara a los policías de Mauna Kea. A partir del 18 de julio, casi un millar de astrónomos lo han firmado.

«Hemos estado tratando de equilibrar y mantener el acceso a Mauna Kea de una manera que sea respetuosa», dijo Ige, añadiendo que los practicantes nativos de Hawai han reverenciado la montaña durante mucho tiempo y la han visitado para celebrar ceremonias sagradas.

Otras manifestaciones relacionadas con el proyecto TMT, en su mayoría opuestas, se han desatado en las islas hawaianas en los últimos días, incluso en la capital del estado de Honolulu, por lo que se prevé que el conflicto vaya para largo.