Internacional

Turquía sufre sus tres primeras bajas a manos de Daesh en el norte de Siria

El presidente Recep Tayyip Erdogan asegura que su país ya debate con Estados Unidos una intervención contra la «capital» yihadista de Raqqa

Columna de humo que se levanta en la ciudad de Karkamis, en la frontera entre Siria y Turquía, tras un ataque dirigido por el Ejército otomano
Columna de humo que se levanta en la ciudad de Karkamis, en la frontera entre Siria y Turquía, tras un ataque dirigido por el Ejército otomano - AFP

Tres soldados turcos han perdido la vida tras un ataque de militantes de Daesh en el norte de Siria. A última hora de ayer, los yihadistas golpearon con misiles dos tanques estacionados en el poblado de Wuquf, al sur de Al Rai, según ha informado una fuente gubernamental. Se trata de las primeras bajas que sufre el Ejército turco a manos del autodenominado Estado Islámico desde que se inició la operación «Escudo del Éufrates» el pasado 24 de agosto. Otros cuatro uniformados turcos también resultaron heridos en el ataque.

Asimismo, dos soldados del Ejército Libre Sirio (ELS), la fuerza de choque apoyada por Ankara y compuesta por grupos desde moderados a yihadistas, también han muerto en combates contra Daesh en la misma zona.

Las tropas turcas ya habían sufrido otra baja después de haber penetrado en Siria. No obstante, esta se produjo en un enfrentamiento contra las milicias kurdas de las YPG (Unidades de Protección Popular).

La sopa de siglas que conforma el escenario bélico del norte de Siria constata la complejidad y el difícil equilibrio de fuerzas que se vive sobre el terreno. Y la fase más ardua todavía está por llegar. Hasta ahora los yihadistas de Daesh apenas han plantado batalla ante el avance turco-sirio. Además, Estados Unidos todavía tiene que resolver la extrema tensión y hostilidad existente entre las fuerzas turcas y las milicias kurdas. Unidades kurdas permanecen en la ciudad de Manbij, plaza que arrebataron a Daesh tras meses de asedio. No obstante, el Gobierno turco exige que se retiren al otro lado del río Éufrates y que Manbij esté controlada por los grupos opositores que reciben su apoyo.

Mientras la ofensiva encabezada por Turquía avanza, Ankara y Washington ya debaten cómo realizar el asalto de Raqqa, a la que Daesh considera su «capital». «Obama quiere llevar a cabo una acción con nosotros sobre Raqqa. Le hemos dicho que esto no es ningún problema», aseguró el presidente turco Recep Tayyip Erdogan a un grupo de periodistas durante su vuelta del G-20 en China.

Los dos presidentes mantuvieron allí una reunión bilateral en la que se trató el papel que Turquía jugará en la toma de Raqqa. Aunque no hubo grandes decisiones. «Aquello que se pueda hacer se concretará en los próximos encuentros», explicó Erdogan. No obstante, el mandatario turco quiso dejar claro que su país va a continuar con su nueva política en Siria: «A partir de ahora tenemos que mostrar que existimos en la región. Llegados a este punto no tenemos ninguna opción de retroceder».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios