Segunda ofensiva de Turquía en el norte de Siria

Erdogan ha prometido combatir con la misma «determinación» tanto al Daesh como a la rama siria del PKK

CORRESPOSAL EN ESTAMBULActualizado:

Las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) han incrementado su presencia en el complejo escenario de la guerra siria al iniciar una segunda incursión en el norte del país árabe. Una veintena de tanques, camiones y otros vehículos armados del Ejército turco penetraron ayer en la localidad siria de Al Rai.

El objetivo es apoyar el avance desde esta ciudad de los rebeldes del Ejército Libre de Siria (ELS), una amalgama de grupos armados entre los que se encuentran desde milicias moderadas a organizaciones yihadistas. Poco antes de que los tanques cruzaran la frontera, tres proyectiles disparados desde zonas controladas por Daesh habían golpeado la cercana ciudad turca de Kilis sin causar víctimas.

Esta nueva incursión es la segunda fase de la operación «Escudo del Éufrates», que Ankara puso en marcha el 24 de agosto al tomar rápidamente la ciudad fronteriza de Yarábulus, que se encontraba en manos de Daesh. Desde ese día, su avance ha sido continúo y ya controlan prácticamente la totalidad de la campiña de Yarábulus.

La Brigada al Hamza, una de las milicias rebeldes, anunció a última hora de la tarde de ayer que el poblado de Fursan estaba bajo su poder, por lo que el ELS ya se encuentra a tan solo unos 20 kilómetros de Al Rai. Así pues, la nueva ofensiva turca pretende asegurar que todo ese territorio acabe en manos de los rebeldes sirios. Para garantizar el éxito, el Ejército turco ha comunicado que sus aviones de combate continúan bombardeando posiciones de Daesh en la zona.

Limpiar la frontera

De conseguirlo Turquía crearía una zona tapón en una estrecha franja de su frontera con Siria, que estaría controlada por rebeldes afines. De esta manera alejaría aún más el sueño de las kurdas YPG (Unidades de Protección Popular) de conectar los dos cantones de Afrin y Kobane y crear un «corredor kurdo» en todo el norte de Siria.

El presidente Recep Tayyip Erdogan ha reiterado que el objetivo de esta misión es «limpiar» la frontera de terroristas y ha prometido combatir con la misma «determinación» tanto a los yihadistas de Daesh como a los de las YPG, a las que considera una rama siria del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), pero que son estrechos aliados de Estados Unidos en la lucha contra el autodenominado Estado Islámico. Fuerzas de las YPG, bajo la bandera de la coalición de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), habían tomado la ciudad de Manbij y sus alrededores y comenzaban a acercarse a Yarábulus, situada a pocos kilómetros al norte. Muchos analistas coinciden en que esta situación fue la que definitivamente desencadenó la intervención de Ankara. Los enfrentamientos entre turcos y kurdos no tardaron en producirse y han tensado la relación entre Turquía y Estados Unidos.

Y mientras Ankara aumenta su presencia en Siria, más fuerzas de seguridad turcas mueren en su propio territorio a manos del PKK. En los últimos días se han intensificado sus acciones; solo entre el viernes y el sábado han muerto 18 soldados turcos y decenas han resultado heridos en tres diferentes ataques en las provincias de Van y Hakkari, en el sudeste de Turquía. A estos hay que añadirles la muerte de un jefe local afín a Ankara.

Operaciones contra el PKK

La oficina del Gobernador de Hakkari, por su parte, ha anunciado que 104 terroristas han sido «neutralizados» en diversas operaciones contra el PKK.

El conflicto con la milicia kurda se reactivó en julio de 2015 después de que fracasara la tregua. Desde entonces 1.958 personas han perdido la vida debido a este conflicto, entre ellas al menos 330 civiles. Recientemente, el primer ministro Binali Yildirim descartaba cualquier posibilidad de volver a la mesa de negociaciones.