Combatientes de las Fuerzas de Movilización Popular, que apoyan al Ejército iraquí, en la toma de Hawiya este miércoles
Combatientes de las Fuerzas de Movilización Popular, que apoyan al Ejército iraquí, en la toma de Hawiya este miércoles - Afp

Daesh pierde Hawija, su último bastión en el norte de Irak

Al «califato» solo le queda en territorio iraquí la localidad de Al Qaim, en la frontera con Siria

CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

El «califato» se desmorona desde que el grupo yihadista Daesh perdiera Mosul a comienzos de julio. La última gran derrota llegó en Hawija, localidad situada al sur de Kirkuk que pasó a manos del Ejército de Irak después de una ofensiva de dos semanas en la que también participaron las Unidades de Movilización Popular, formadas por milicianos chiíes.

La caída de Mosul marcó un punto de inflexión en la forma de combatir de unos yihadistas que ya no resisten hasta la muerte, sino que optan por replegarse a la frontera con Siria o se rinden. En los últimos días «más de 1.000 terroristas se rindieron», según reveló el comunicado emitido por la coalición internacional que lidera Estados Unidos para felicitar a las fuerzas iraquíes por esta «victoria decisiva».

Combate final

El primer ministro iraquí, Haider Al Abadi, fue el encargado de anunciar de manera oficial la «liberación» de Hawija, que calificó de «gran victoria para Irak y para el mundo» y que supone que al «califato» en Irak solo le queda Al Qaim, localidad fronteriza con Siria que antes de la irrupción de Daesh tenía 150.000 habitantes. Los yihadistas de los dos lados de la frontera han encontrado en esa zona desértica del valle del Éufrates su último reducto y parece que allí se producirá el combate final.

Las derrotas continuas en Irak también se dan en Siria, donde Daesh está a punto de perder Raqqa y Deir Ezzor, sus principales bastiones. Sin embargo, los yihadistas han podido lanzar una ofensiva y recuperar el control de la que fuera localidad mixta, musulmana y cristiana, de Qariatain, cerca de la carretera que une la ciudad de Damasco con Homs. La nueva victoria del Ejército de Irak coincidió con el viaje oficial de Abadi a París, donde el primer ministro quiso subrayar el mérito de sus fuerzas «pese a la crisis a la que algunos han querido arrastrarnos», en referencia a la consulta de independencia celebrada en la región autónoma kurda (KRG), que ha provocado la ruptura entre los Gobiernos de Bagdad y Erbil. Tras la toma de Hawija las fuerzas iraquíes se sitúan muy cerca de los peshmerga kurdos que custodian Kirkuk, ciudad petrolera en disputa entre iraquíes y kurdos.

Tras el referéndum kurdo

La comunidad internacional pidió al presidente kurdo, Masud Barzani, que esperara al final de la guerra contra Daesh para celebrar el referendo, pero finalmente se llevó a cabo el día 25 con el único apoyo de Israel. Turquía e Irán, temerosos de que el fervor independentista se traslade a su población kurda, han acordado presionar a Barzani y el presidente, Recep Tayyip Erdogan, puso sobre la mesa la opción del cierre de fronteras». Esta medida de un tradicional aliado político y económico de la KRG, unida al bloqueo aéreo impuesto por Bagdad y que es respetado por las compañías internacionales, amenazan con ahogar a la región autónoma kurda.