Enseña a tu hijo a tener pensamiento crítico

Trabajar en un ambiente creativo estimula la mente, según el responsable de Spaces

MADRIDActualizado:

Raciocinio, capacidad de liderazgo, trabajo en equipo…. son muchos los valores que se enseñan dentro y fuera de las aulas durante la infancia, pero hay otros muchos que están todavía lejos de ser incluidos como capacidades básicas para el desarrollo de los menores. Entre ellos, apunta Philippe Jiménez, director general de Spaces en España, «la potenciación del pensamiento creativo».

Para Jiménez, ser creativo «es dibujar, pintar, escribir historias y resolver incógnitas. Una mente creativa reconoce objetos en las formas de las nubes, averigua acertijos y propone soluciones a situaciones críticas. Y todas estas actividades ayudan a fomentar la creatividad de los más pequeños para que cuando crezcan sean capaces de arriesgar y de luchar por sus ideas y sus sueños».

Ni falta de disciplina, ni desorden

«¿Por qué no se fomentan todas las capacidades que tienen que ver con la creatividad?», se pregunta el responsable de Spaces. A su juicio, existen numerosas concepciones sobre la creatividad, pero no todas son positivas: algunas describen la creatividad como una falta de disciplina o desorden, «cuando lo cierto es que desarrollar la creatividad permitirá a los niños desenvolverse con habilidad a la hora de tomar decisiones y de adaptarse a los cambios en un futuro». Por ello, prosigue, «es esencial que durante la infancia, etapa de pleno aprendizaje en la que los niños adquieren hábitos y formas de trabajar, sean capaces de pensar por sí mismos y de generar ideas creativas disruptivas».

Algunas veces para fomentar la creatividad de los más pequeños, sugiere, solo hace falta un pequeño impulso creativo: «estar rodeado de creatividad para favorecer la creatividad. Pensar, escribir y relacionarse con los demás será mucho más productivo si se hace rodeado de arte y otros formatos que han nacido como resultado del pensamiento "out of the box". A menudo, el arte tiene un efecto llamado "bola de nieve": estar rodeado de aquello que ha creado un artista durante un complejo proceso creativo puede ayudar a otros a aumentar su propia capacidad de creación. Para un niño —insiste—, el hecho de estar aprendiendo en un entorno creativo puede llegar a ser el ingrediente más potente para estimular su mente al más alto nivel».

Nuevas formas de aprender

Que duda cabe, concluye Jiménez, de que los tiempos han cambiado y hoy en día el pensamiento creativo «es el mayor intangible para un profesional». «La tecnología, la economía colaborativa y las redes sociales han provocado un cambio en la forma de relacionarse y, por extensión, en la forma de trabajar y aprender. Los niños de hoy en día mañana no estarán dispuestos a trabajar en espacios tradicionales y sin personalidad. Los jóvenes millenials, acostumbrados a la comunicación instantánea y la selección de cantidades ingentes de información, necesitan lugares estimulantes, modernos y equipados con la última tecnología que permitan la interacción entre diferentes profesionales: necesitan trabajar en comunidad».

Es necesario, propone por último el director de Space, «dar un impulso a las nuevas formas de aprender de los niños de hoy en día, ya que ellos son los activos más importantes de las grandes empresas del mañana. Porque trabajar en un ambiente creativo estimula la mente, y una mente estimulada será la que cree las grandes ideas del futuro».