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El director de UNOde50, José Azulay: «Las imitaciones son el peaje que debemos pagar por el éxito»

El diseñador, que está en negociaciones para expandir su empresa a China, acaba de publicar un libro para hacer un recorrido por sus victorias profesionales y desvelar las claves de su triunfo

José Azulay, director de UNOde50
José Azulay, director de UNOde50 - BELÉN DÍAZ

Al igual que el juego de la vida con sus altos y bajos, las bolas entrelazadas creadas a partir de una aleación de metales recubiertos con una fina capa de plata, dejan a su suerte recovecos. Este es el sentimiento que transmite una de las piezas más emblemáticas de la colección UNOde50, creada por José Azulay.

El melillense vivió desde pequeño entre relojes, en la trastienda del bazar de su padre, donde comenzó a jugar con las esferas y correas, y a hacer sus propias composiciones. Ahora, gracias a su afán de superación es el propietario y presidente de UNOde 50, una marca de joyería con «sello español» que tiene presencia en 40 países y más de 120 tiendas en las principales capitales mundiales.

Las claves: curiosidad, ilusión e intuición. Así lo relata «Un universo creativo: historia y alma de UNOde50», un libro en el que ha querido plasmar desde sus humildes inicios hasta la llegada de su éxito internacional. A lo largo de la lectura, Azulay va revelando sus confidencias más íntimas que le condujeron a lo que hoy se resume en una palabra: UNOde50, una marca que originariamente era de productos de regalos pero cuyo concepto «enamoró» a Azulay desde el principio: 50 únicas piezas.

Una iniciativa que sigue vigente, a pesar del aumento de producción, a través de las Ediciones Limitadas de 50 unidades que, se lanzan con cada colección. De hecho, el modelo más popular y seña de identidad de este universo y que está presente en todas tiendas es un candado con el nombre inscrito de UNOde50 que esconde este espíritu: la protección de sus joyas. Piezas elaboradas de forma artesanal que mantienen la esencia que les dio origen, la exclusividad.

¿Conserva algunos de los primeros relojes?

Desgraciadamente de esa época no conservo ningún reloj, hace muchos años ya de eso. Los primeros relojes fueron unos bocetos, como cuento en el libro, que me llevé a Hong Kong y que al final no los pude realizar. Entonces tuve que apañarme con componer con los moldes que ellos tenían. Después, cuando ya pasó el tiempo y la empresa de relojes fue creciendo y ya podía realizar mis propios diseños volví allí. El primero fue un reloj con una correa de piel. Para mí era un modelo muy emblemático que se vendió mucho y durante bastante tiempo pero que ya no está en el mercado.

¿Cómo pudo hacer frente a los consejos y pronósticos pesimistas que le ofrecieron los relojeros antes de empezar el negocio?

Yo me vine a Madrid con la determinación de que tenía que diseñar relojes, me tenía que abrir paso en el mundo de la relojería y del diseño. Entonces todo el mundo me aconsejaba que no lo hiciera, que era imposible competir contra multinacionales, que no había ninguna posibilidad. Pero era a lo que yo había venido, así que lo tenía que intentar sí o sí. Si me salía mal tenía que verlo con mis propios ojos y a pesar de todo lo intenté y me salió bien. Fui el primer sorprendido.

¿Cómo fue su reacción al ver los productos de regalos de UNOde50?

Lo que eran los productos no me gustaban, pero vi que tenía tanto la filosofía como el concepto, de la marca que te llevaba a la exclusividad, a poder desarrollar algo artístico. Todo lo que estaba alrededor de esta marca, me gustó pero yo sabía que podía desarrollar algo diferente, importante y que fuera con mi personalidad.

Cada pieza representa algo de usted ¿a cuál le tiene especial aprecio?

Pues para mí, todos mis diseños son como mis hijos, ósea en cada diseño pongo mucha ilusión, pongo mucha alma y transmito: sentimientos, mi positividad y mis alegrías de vivir. Hay piezas de las que estoy particularmente muy orgullosos de ellas por el diseño, porque me ha costado muchísimo trabajo llegar hasta él pues he tenido que investigar, tirar moldes, empezar otra vez y me ha llevado mucho tiempo. Yo soy muy exigente en cuanto a los diseños, necesito estar plenamente convencido de que me gustan para darle el visto bueno.

En este caso, si tengo que decir una pieza, diré que hay una emblemática que se llama «Ibiza», que fue el producto de un proceso larguísimo, es muy dificultosa su elaboración y estoy muy orgulloso de todas, pero de esa en particular.

¿Cree que la creatividad tiene un límite?

Yo creo que no, la creatividad no tiene límite, sobre todo la creatividad que yo más admiro, en todos los aspectos de la vida, es el sello propio: la creatividad que te identifica a ti con esa creatividad y la creatividad contigo. Lo que quiere decir que cuando ves una pintura o joya se sabe que pertenece a quien la ha realizado, eso se llama hacer marca con personalidad y unode50 creo que lo tiene, un sello propio y me llena de orgullo.

¿Por qué a veces los llama «tribus»?

Digo que tengo una tribu porque quien nos compra se identifica mucho con ese producto, se ilusiona. Cuando estoy en un restaurante y veo que alguien lleva alguna joya de Unode50, no me identifico y me acerco a ella para decirle: «uy que bonito ese collar que tiene». Entonces, empieza a explicar de qué marca es y veo con la pasión con la que habla de ese collar. Nuestros productos apasionan, la gente se engancha mucho, los comentarios en las redes sociales son comentarios de pasión. En estos años de crisis la hemos sufrido menos porque tenemos una clientela muy fiel que se identifica con nosotros y los llamo «tribu» porque nos han ayudado mucho durante la época de crisis.

¿Cuál es la parte más complicada de la expansión internacional de la marca?

Empecé la expansión internacional cuando la empresa estaba en plan ebullición, cuando más liados estábamos de trabajo, porque estábamos produciendo mucho y tenía que compaginar toda la dirección de la empresa, con la creatividad y me daba un poco de miedo empezar ya en el exterior. Pero se me presentó la oportunidad de abrir la tienda de Miami y dije adelante y tuvo un éxito bastante importante. Ahora estoy muy contento de haber abierto la primera tienda.

Sin duda, la parte más difícil es la gestión, porque los diseños son los mismos, pero no es lo mismo gestionar una empresa española que gestionar una multinacional. A partir de ahí empecé a contratar a personal y a estructurar los departamentos.

¿Tiene previsto abrir más tiendas?

Este año abrimos seis tiendas, en Canadá, Estados Unidos,.. y también reubicamos tiendas. No paramos de crecer. Estamos en un proyecto en China con un socio y estamos en negociaciones.

¿Qué significa la tienda de UNOde50 en la Pedrera?

Es un sueño hecho realidad, estar en unos de los edificios más emblemáticos del mundo, que lo ha hecho un arquitecto que admiro tanto y a la vez estar en una de las calles más emblemáticas del mundo para mí, es un orgullo. Me encantaría que todo el mundo la conociera porque vale la pena; ha sido un logro de unode50 y es una de las tiendas de las que más orgulloso estoy.

¿Cree que UNOde50, podría compararse, en el sector de las joyas, con Inditex?

No, esto es un mundo más selectivo, menos masificado, no hay ese consumo tan fuerte y brutal que puede haber en el mundo textil. Esto está mucho más cuidado, no podemos masificar porque perderíamos ese espíritu que yo he querido transmitir a través de mis productos.

«Las imitaciones son el peaje que debemos pagar»José Azulay
¿Cuál es su opinión acerca de las imitaciones de los modelos de UNOde50?

Al principio me enfadaba mucho, porque me copiaban, me copian y cada vez más, pero después reflexionando me di cuenta de que copian las marcas importantes. No hay ninguna que sea de segundo nivel ni que no se conozca, copian a las grandes marcas mundiales y tengo el honor de que me copien. Por una parte, me enfado de cuando veo algo y por otra, es el peaje que tenemos que pagar por el éxito todas las marcas que hemos crecido y llegado a un nivel. Muchas veces me he encontrado con imitaciones y no quiero ni verlas, pero me he tenido que conformar, no se puede luchar contra eso.

¿Cómo se ha sentido al escribir un libro sobre su trayectoria profesional?

Me siento encantado. Sé que he hecho muy bien porque este libro me ha ayudado a ver lo que he realizado desde que era pequeño. Uno va en la vida andando sin darse cuenta de que esta andando y va creciendo, y no le das importancia porque lo ves como una cosa normal. Esto me ha hecho reflexionar de todo el camino y los esfuerzos que he tenido que hacer para llegar hasta aquí.

¿Y cuál ha sido su conclusión?

El diseño es mi vida y he encontrado el camino de mi vida con UNOde50.

Tanto las ganancias de las pulseras de UN0de50 como de este libro van destinados a la investigación del síndrome de Rett ¿por qué a esta enfermedad?

Cuando mi equipo de marketing me propuso colaborar con esta causa me encantó. Yo me dedico a la joyería, los libros no son mi medio de vida, entonces me pareció que era una oportunidad para seguir colaborando con esta asociación, «Mi princesa Rett». Si puedo ayudar un poquito con los beneficios yo encantado. Yo creo que hay una frase: «Dios me dé para dar». Estoy aquí para ayudar a la gente, lo que yo recibo no solo debe ser para mí, si tengo la suerte de recibir tengo la obligación de dar y ayudar.

Para concluir, ¿cree que con la situación actual de las multinacionales en el sector de la joyería está mejor o peor para emprender?

En todos los tiempos emprender está complicado, siempre hay mucha competencia, pero siempre hay una posibilidad para abrirse camino y de oportunidades. Cualquiera que ahora quiera empezar, yo le digo que tiene que tener primero ilusión, después confiar en sí mismo e intentarlo. Entonces si tienes esa tres cosas te digo tira para adelante y si te equivocas, a otra cosa, pero no hay que dejar de creer en ti porque te digan que esto no va a ir bien.

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